Ya les he comentado anteriormente mi entusiasta -aunque no regular- práctica de yoga. Las posturas de yoga, conocidas como “asanas”, fortalecen el sistema muscular y esquelético, dan flexibilidad e impiden que el cuerpo pierda flexibilidad, una de las cualidades que nos permitirán poder realizar posiciones sexuales menos tradicionales. Es conocido que en Oriente -donde es más extendida la práctica de yoga- el promedio de duración de las relaciones sexuales de las parejas es muchísimo más largo que en occidente, donde el estilo de vida “fast food express” hace que un encuentro romántico no lleve más de 10 minutos sobretodo para las parejas que llevan conviviendo cierto tiempo.




¿Quién no se conmueve con la noticia de que un bebé necesita una transfusión urgente de sangre para salvar su vida? ¿Quién no usaría su cuenta de Twitter para tratar de conseguir dicha sangre para ese bebé? A lo mejor es muy cómodo simplemente retwittear aquello como autocomplacencia y no sentir que Twitter es una completa pérdida de tiempo. Puede ser cómodo simplemente dar forward a un email que pide ayuda, sin embargo, para evitar ser herramienta de gente inescrupulosa que por jugar una mala pasada a otra persona enviando su nombre junto con su número de teléfono, es imprescindible dejar dicha “comodidad” de reenviar lo que nos llega y tomarnos el tiempo de verificar la información.



