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Archive for June 2016

Una vida más pausada

Un día promedio de una persona promedio empieza a las 5 de la mañana, con el despertador cortando los sueños y gritando que te levantes a tu “realidad”. Debes preparar algo rápido para los niños, les sirves cornflakes con leche de colores, la dulce, porque sino, no comen, y no hay tiempo para discutir con ellos, así que les das lo que ellos te piden, un cereal con la figurilla del superhéroe de moda. Desayunas como puedes, sales a dejar a tus hijos al colegio, niños que deberían estar en sus camas durmiendo, se colocan en medio del tráfico a respirar smog desde muy temprano, se les roba su infancia, se los adoctrina, se los clasifica, se les educa para que aprendan a llenar formularios y ponerse en filas, se los pone unos contra otros a competir, se los discrimina. Pero si no los mandas al colegio, ¿quién los cuida? Tú no tienes tiempo de eso. Mucho menos tienes tiempo de cuestionarte el perderte la infancia de tus hijos por un trabajo rutinario, repetitivo, robótico. Además, si no van a la escuela, ¡luego no podrán conseguir trabajo! Perpetuándolo todo.
esclavo modernoEste trabajo puede ser en en una oficina, una fábrica. En cualquier caso, siendo una pieza más del engranaje, que sigue instrucciones, de 9 a 6, sin aportar nada, no es necesario, sabes lo que tienes que hacer y lo haces. Tú crees que te pagan a ti, pero en realidad tú estás alquilando tu tiempo. El trabajo controla tu tiempo. Tienes 40 minutos, en el mejor de los casos una hora para almorzar. No te daría el tiempo regresar a tu casa y preparar algo. Debes recurrir a los comedores que sirven en el ambiente viciado por una televisión que vomita las noticias de crónica roja, mientras te saturas con arroz con pollo hormonado y aliñado con aji-no-moto. O comes “al vuelo” algo, ni siquiera te sientas a una mesa. Comes parado. O si no, en el incómodo asiento de plástico de un McDonald’s. Regresas al trabajo, tu rutina, sin tiempo para contemplar nada ni hacer una buena digestión. Así, hasta la hora de la salida. Así de enero a diciembre, con breves espacios vacacionales donde las muchedumbres emigran por un par de días a hacinarse. Así desde los 18, 20, 25 años, sea la edad en la que te integraste a esta carrera de ratas, en laberintos corriendo por un pedazo de queso llamado sueldo, para luego entretenerte en una rueda sin fin llamada televisión, que no te lleva a ninguna parte pero que te da la ilusión de que viajaste a muchos lugares. Así hasta que tienes edad de jubilarte y que te releguen, ya cansado, a un hospicio, a un asilo, a mendigar. Ya no produces, ya no vales.

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Música 800% más lenta

Mi descubrimiento de hoy me ha tenido en estado de trance toda la tarde. ¡Temía que postearlo! Existe un programa de software que “desacelera” las canciones 800%, consiguiendo un efecto surrealista, un estado de conciencia alterado por la extensión de los acostumbrados sonidos hasta el paroxismo. Para algunas personas este resultado es más que raro, intimidante.

Entre lowercase music y esta rareza…

Pensé que tras dar con los minimalistas sonidos del lowercase music, meses atrás, había alcanzado la cima de lo que es bello para mí. Tal como la música ambiental conocida como Lowercase se califica como “extraña y sinestra”, para mí en cambio, estos sonidos los siento como patrones conocidos percibidos más despacio, más lento.

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En la cocina, con amor

Hace indeterminado tiempo, empecé a hacer cambios en la alimentación de mi familia, que constituían “sacrificar” el facilismo que nos ofrecen las comidas de sobre, enlatados y cenas congeladas, con la forma tradicional que tenía mi madre para alimentarnos. Los beneficios se dieron de forma rápida. Cuando dejé de fumar tabacos, empecé a “redescubrir” los sabores. Una cosa me llevó a la otra y el día de hoy, cocinar dejó de ser la rutina aburrida y cansina, para convertirse en un ritual de amor para servirle a quienes más amo en esta vida.

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Dona una sábila para los niños del terremoto

Hoy todos se han acordado de los niños, aquí una forma concreta para homenajear la infancia particularmente a los damnificados y refugiados del pasado terremoto.

Lávate la cara, recupera tu sonrisa

En días pasados me comprometí a elaborar jabones de aloe vera y miel para los niños afectados por el terremoto. Dichos jabones paliarán en algo los problemas de piel que los afectan, sobre todo tomando en cuenta las circunstancias difíciles en las que viven de momento.

Beneficios del jabón de aloe vera y miel

El aloe vera aporta beneficios visibles a la piel, la hidrata, humecta, alivia quemaduras, escozor, pañalitis, seborrea. La miel tiene propiedades antibióticas, es anticaspa, alivia heridas, hidrata y nutre la piel más sensible.

Cosmética natural para salir adelante

Estoy planeando ir a dar charlas IN SITU para explicar a las mamitas las ventajas de los productos naturales, como elaborar los jabones. Como se dice coloquialmente “enseñar a pescar, no solo regalar el pescado“. De primer momento serían 150 familias beneficiadas en una localidad de Esmeraldas a la cual solo está llegando ayuda civil. Pretendo sembrar en estas madres, a más de esperanza, la idea de crear sus propias jabones para que inicien su negocio.

Ayúdenme a ayudar

Apelo a su buen corazón para que me donen las pencas gorditas de sus plantas de sábila. Se necesitan por lo menos 2 pencas grandes por cada 6 jabones. Quiero empezar YA, pero el presupuesto no me alcanza para comprar la sábila en el supermaxi como cuando preparo jabones para mi consumo. La sábila pierde las propiedades naturales demasiado rápido, por ello necesito hojas frescas. También recibo donaciones de miel de abejas natural (necesito una cucharada sopera por cada 6 jabones), así como glicerina o jabón base. Voy a necesitar mucho material porque quiero en esta primera tanda hacer por lo menos 150 jabones (uno por familia). Ayúdenme a ayudar. Acepto sus colaboraciones y sugerencias.

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