A mis congéneres

El mito es que salimos de la costilla de Adán. El mito es que vendrá un principe azul a despertarnos con un beso para vivir felices para siempre. El mito es que las mujeres somos malas para las matemáticas y buenas para el punto en cruz. Los hombres se volvieron indispensables: para hacernos felices, mantenernos, ayudarnos a calcular nuestros impuestos y cargarnos las compras del supermercado. Nos volvimos lisiadas, clamabamos ayuda, débiles, pediamos que nos ayuden en nuestra condicion de indefensas. Les pagabamos zurciendo sus medias, preparandoles las comidas, criandoles los hijos y haciéndoles el amor. Se volvieron “muletas” de mujeres lisiadas. Las mujeres lisiadas, generalmente carecen de algo que los hombres muleta ofrecen: fuerza, protección, seguridad.

El mayor ejemplo de mujer lisiada, necesitada de las muletas masculinas, siempre fui yo… desde siempre, sedienta de amor, vagaba por el desierto del mundo, clamando beber de la fuente del amor de un hombre. Probé todo, dejar de ser celosa, no importunar, ser fiel (difícil, dada mi naturaleza ardiente), ser sincera, detallista, romántica… probé todo eso, y aun así me quedé sola. Di, di, di, pero nunca recibí.. ¿qué consegui? Inflarle el ego a un hombre, hacerlo que se sobre, que se desquite por mis errores hasta volverme su alfombra. Todo por la adoración profesada sin censuras. Me llovieron mails e invitaciones al msn de mujeres que se sintieron identificadas con mi caso para pedirme consejos… Gracias chicas.. ahora que lo veo desde otra perspectiva, me siento algo más sabia para proponerles lo siguiente:

  • Recordemos que somos mujeres, dadoras de vida, receptáculo de amor. Nuestro útero se vuelve nido por 9 meses, nuestro pecho da alimento… Así que, NADA DE ROGAR AMOR, nacimos para recibir.. y con esto no digo “qué me trajiste” a todos mis panas machos.. ¡NO! Debemos recibir amor, protección, cariño. Primero recibimos, y luego daremos el alimento de nuestro pecho. Primero recibimos, luego damos.
  • Recordemos que somos mujeres, fuertes… los hombres no soportarían los dolores de parto. Yo pasé por dolores de parto por 12 horas. Doce horas en las cuales mis caderas pugnaban por abrirle paso a la vida. Mi cuello uterino treintón no dilató, pero soporté ese dolor, pues sabía que mi recompensa sería esa réplica de papá y mamá que nació horas después. Un hombre no soporta ni un dolor de muelas… ¿Sexo fuerte? ¡Las mujeres! Los hombres tienen más fuerza fisica, pues están diseñados para el trabajo “duro”. Nosotras hacemos el trabajo constante, el que exije perseverancia.
  • Recordemos que somos mujeres, dignas… Yo perdí mi dignidad, y la recuperé. Ahora tengo el puntal que me hacia falta, para levantarme, trabajar, salir adelante.
  • Recordemos que la condición de ser lisiada es MENTAL. Cuestión de actitud. Yo personalmente, me HARTÉ de esperar que un hombre me haga feliz.

Es lo que les puedo transmitir con mi experiencia. Nadie aprende con experiencia ajena. En todo caso, creanme, salir adelante sola, es posible porque:

  • Somos autosuficientes, en caso de gripe, podemos ir solas a tomarnos las pastillas. ¿Han visto a un hombre agripado? Necesita a mamá a lado.
  • a nuestros compañeros, hermosos machos, les ganamos en astucia, creatividad y multiorgasmicidad (qué lindas palabras que me invento).
  • Tenemos la certeza de que nuestros hijos son nuestros.

Parte del crédito de este post, paradójicamente, se lo lleva un hombre.. un amigo maravilloso a quién agradezco esas conversaciones a espaldas al manso. Tú sabes quién eres.

© 2008, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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