El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y altamente tóxico que se produce con la combustión incompleta de sustancias como la gasolina. Si tu vehículo tiene daños en el carburador, gases venenosos podrían intoxicar tu cerebro y el de tu familia causando daños irreversibles.
Los síntomas de esta intoxicación pueden confundirse con simple cansancio o fatiga: cefalea, disnea, vasodilatación, alteraciones visuales, taquicardia y en casos severos, el paciente cae en estado de coma y muere por un paro cardiorrespiratorio. Si no se presenta la muerte, la exposición continuada a este gas produce secuelas como discapacidades que van desde depresión, pérdida de memoria, la demencia, un síndrome Parkinsoniano, convulsiones y ceguera. El SNT (Secuelas neurológicas post intoxicación por Monoxido de Carbono) se observa en un 3-40% de las víctimas de la intoxicación por monóxido aguda. El pronóstico es muy variable. Se observa en general un 13% de trastornos neuropsiquiatricos severos, un 30% del deterioro de la personalidad y un 40% de alteraciones de la memoria.
Haz un chequeo periódico a tu vehículo para evitar que esto le suceda a tu familia.
Recibí esta información vía mail que me parece muy importante para compartir con todos los lectores de este blog, y que espero ustedes también compartan. Podrían salvar su vida y la de los seres que más aman.

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