Sufrir para sentirse vivo ¿Amar es sufrimiento?

En materia sentimental, muchas tenemos la retorcida creencia de que amar es sinónimo de sufrir, que la entrega es sacrificio y que el amor duele (solo la primera vez y si no estás suficientemente lubricada). Sentado este precedente, entendamos la mente femenina, o al menos, la extraña forma en la que reacciono cuando estoy sola, sentimentalmente hablando:

Haciendo un scaneo 360 grados, detecto a los machos satélites que orbitan a mi alrededor. Quienes pasen el filtro (ciertos factores insoportables que no admito en un hombre que me pretenda, como mucha lambonería, y gustos musicales batracios) pasan a formar parte de “los condenados”. Cuando un hombre es condenado de Pitonizza, se siguen los siguientes pasos:

  • Como el gato y el ratón empiezo un ritual de “te tomo y te dejo”, desgastante y agotador. Si el macho resiste este experimento, pasa a la siguiente etapa.
  • Empiezo a atribuir cualidades de pronto inexistentes, de pronto inventadas o supuestas (qué linda letra tiene, seguro es un pan de dulce lleno de comprensión hacia las féminas).
  • Dejo pasar por alto los defectos que pudiera tener el macho en cuestión. Barrabasadas escritas u orales, provocación de celos, egoísmo galopante, empiezo a soportar estupideces.
  • Como el macho igual es cautivo en Pitonizzaland, hace sufrir, pero encanta. Es encantadoramente sometedor. Su yugo es aceptado con resignado pseudo amor. Y patéticamente lucho en mi interior por librarme, sin éxito.

Todo ello se debe a un posible desequilibrio en mi chackra del corazón, que debería activar con meditación, yoga, reiki, en fin. Debería dejarme de adefesios y mirar dentro de mí. Si el condenado no acepta que la condena entre mis brazos no es del todo insoportable, pues, abro mis brazos y permito que la luz entre en mi corazón.

Si tú, niña que caíste de casualidad en este post, estás en mi situación, y crees que amar es sufrir, déjame decirte que estás equivocada. Yo lo estoy, pero estoy consciente de ello. No creas en canciones de amor, novelitas rosas, ni juramentos de amor eterno. Si te ama, no te hará sufrir. Lo cual significa, que solo un hombre en este mundo me supo amar, y por eso me dejó, pues sabía que a su lado yo sufriría. Al menos me queda ese consuelo.

© 2008, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. A mí más bien mamita siempre me decía “el verdadero amor tiene que darte paz”.
    Creo que el sufrimiento es necesario para aprender, en realidad es imposible evitarlo, pero también creo algo que siempre me dice mi gran gurú El Jefecito: “el malgenio y la tristeza son defectos del alma” Trato de luchar contra esos defectos; una persona feliz es productiva, útil, capaz de ayudar a los otros. Le tengo terror al “encamotamiento”, a esas obsesiones que nos llevan a no ver lo evidente y a idealizar personas, y terminamos comportándonos de una manera que estando sanos y buenos jamás habríamos podido.
    Yo me acuerdo del hombre que verdaderamente amé y me amó como alguien que me enseñó muchas cosas. Y nos separamos porque ambos nos hacíamos sufrir. El sufrimiento no es inherente al amor, es una señal de que algo no está bien.

  2. Y sí, y por supuesto que sí, y es que amar, odiar, sufrir, son todos sinónimos, los únicos antónimos que les conozco son la indiferencia y el olvido.

    Sentimientos… cosa para extraña no?

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