¿Quién no ha sufrido de una piedra en el zapato amiga que se vuelve asfixiante y acaparadora? Son esas amigas que te admiran, lo cual, si bien es cierto, halaga al principio, esa adoración pronto cansa. Imagina el cuadro:
- Al prender tu pc, encuentras la consabida e-card en tu mail que te desea buenos días.
- Entras a tu facebook. Tu amiga te ha enviado 4 aplicaciones de intercambios de besos, abrazos, coctelitos virtuales y el test “a qué Simpson te pareces”.
- Ni bien estás bloqueando lo anterior, te suena el msn, “tururú”. ¿Como? ¿Pero si estoy offline? Es tu amiga, que esta “tanteando” si ya llegaste.
- Ignoras eso. Debes trabajar. El celular te alerta con un mensaje de tu amiga. “Hola!”
- A los 20 minutos, tu teléfono suena. Tu amiga te llama. Ignoras eso también, tienes trabajo acumulado.
- Pasan las horas. Decides que ya fuiste demasiado mala con tu amiga, y te pones online. Te escribe en cuanto te ve, haciendo de la charla por msn algo inusualmente fluido. Te despides pronto, le dices a tu amiga que vas a bañarte y te pones offline.
- Suena el timbre de tu casa. Tu amiga ha decidido buscarte, pues la preocupación sobre tu ausencia de 2 horas del msn la hizo imaginar que te habías resbalado en la ducha. Le dices que no pasa nada y para cambiar de tema, le muestras el nuevo conjunto de rayas blanco y negro que te compraste. Como pesas 100 libras, te luce muy bien, pareces presidiaria sexy. Coordinan una salida a farrear esa noche.
- Cuando llegan al antro-bar-discoteca donde quedaron encontrarse, te topas con el horror. Tu amiga se ha comprado un conjunto exactamente igual. Ella luce como colchón king size, pero igual, se puso las rayas. Te imitó también el mechón naranja. La pulsera emo. El tatuaje en el coxis.
En verdad, he pasado esas situaciones. He tenido amigas que me llegan a admirar, y pronto imitan mi vestuario. Es algo muy molesto. Una vez, llegué a una reunión con una blusa roja con filos negros, tipo top, que mi mamá me cosió. Yo supuse que la blusa en cuestión era única. Mi amiga regresó a su casa y volvió con una blusa muy similar. Es algo turro y embarazoso decirle a tu amiga que te molesta su actitud. Asi que como consejo les digo, a quienes me lean, no imiten a sus amigas. Y a quienes están en mi posición. Soporten. Hay amigas asi, empalagosas. Pero son amigas, y hay que intentar comprenderlas.

también cuentan las fans que te imitan??? jajajajajaja!!!
eso es lo pero.. tengo un amigo que imita mi peinado.. como me visto, lo que digo.. me compre unos zapatos y al dia siguiente el tenia unos iguales a los míos.. eso se resume en una sola cosa , falta de personalidad
el ladillismo en su máxima expresion
“Ella luce como colchón king size”… si tu “amiga” quiere parecerse a ti, entonces creo que debe empezar por hacerse la operación de reducción de estómago
jeje! El envidioso de mi jefe, no pudo soportar la idea de que su empleado, o sea yo, tenga laptop aunque de 2da mano. Antes que mi, tenian mis otros 2 compañeros de grupo. Al sentirse inseguro y en desventaja fue a comprarse una HP pavilon la de los modelos 2007.
Compre mi propio juego de herramientas de cableado estructurado, ponchadora, puncion, comprobador de pares y el niño otra vez se sintio menos que todos. Fue a adquirir uno marca Quest
Mi hermano me obsequio una caja de herramientas y un AP 802.11 g para andar con la laptop por toda la casa sin necesidad del patch cord y el KIKO en cuestion fue a comprarse un rourter inalambrico para su HP y una caja de herramientad igualita que la mia hasta del mismo color pero mas grande…
Ahora falta que me pesque orinando, me vea el sable florete y se quiera hacer cirugia de injerto, que se consiga una mujer parecida a la mia o que me la empiece a galanear…. Pesado este!
Gracias a Dios entre hombres no pasa eso, bueno hasta ahora no he sabido de esos casos.
por eso me rape el mate a ver quien me imita
“el sable florete”
jajajajajajajajajajajajajajajaajajaajajajajajajajajajaja
Ja ja, mis amigas nunca me han imitado porque creo que les daría terror perforarse la cara y pintarse el pelo de fucsia!
Por otro lado tengo sólo tres amigas contaditas con mis regordetes dedos :)
Supongo que en el fondo sí alimenta el ego que alguien te admire tanto. Ahora bien, cuando empieza a convertirse en invasión de tu espacio, es necesario poner un freno. Uno nunca sabe de lo que será capaz la gente.
Jajaja que nota con el sindrome de KIKO jajajaja Me quisiera imaginar el tatuaje de Pito al final de su espalda. Ojala sea tema de alguno de sus blogs… Que cuente su experiencia e intente describirlo…
Eso parece la película: robando vidas, que por cierto hay MUCHAS de esas, por eso no tengo amigas.