Bajo el efecto de las drogas

Con los problemas ultra personales que tuve semanas atrás y mi tendencia enfermiza a adelgazar, estaba desapareciendo del planeta muy antiestéticamente.

Anorexia: no es solo cosa de modelos flacuchentas que se ven a si mismas obesas. Yo nunca he negado estar en los huesos, pero al ver la comida no sentía la necesidad de comer. Esta extraña condición también fue admitida en el diván. Por el momento, farmacológicamente se han creado las condiciones normales “hambre = comer = satisfacción”. De forma artificial… No es fácil, pues sé que mi hambre “normal” es solo un efecto. Que el día que no tome mi pastilla milagrosa, puedo quebrantar el tratamiento. Creo que un día olvidado no sería tan grave, no son anticonceptivas.

Ya quiero empezar la transición de dejar los fármacos y las drogas para valerme por mi misma, encontrar dentro de mí el valor de hacerlo. Mientras llegue ese día, sigo con los estimulantes del apetito que empiezan a redondear poco a poco mis huesos. Los antidepresivos que ponen una sonrisa química en mi rostro. Cuando ya no necesite esas sustancias externas, me sentiré que cumplí una meta.

Mientras espero ese día:

– Retomaré las prácticas de yoga y meditación para equilibrar mi mente, cuerpo y espiritu.
– Estoy dejando el tabaco, limitándolo a uno semanal. (¿Y uds. me creen?.. yo tampoco…)
– Me planteé varios proyectos que espero ir cumpliendo de a poco.
– Retomé también los ejercicios, para no ponerme guatona, pues el hambre me lleva a picar entre comidas. Que esos nuevos kilos se vayan allá atrás, ¿cierto? Además, ejercitándome libero endorfinas naturales que me ponen contenta.

Finalmente quiero compartirles el consejo que me dio mi psicoloco. “No se automedique.” Además, sin receta no te venden las pastillas de chiquitolina en ninguna Fybeca.

© 2008, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments Closed

Comments

  1. No te preocupes tanto Pitonizza, y dejate querer!
    Eso si, alejate un poco de las distracciones inutiles, para que persistas en contar tus bendiciones; asi preferiras vivir en armonia, rechazando toda influencia negativa.

  2. oye y en esa dieta donde queda la CERVEZAAAAAA!!! (Homero en su sillón, una gota de saliva cae…)

  3. en mi momento, yo también padecí de males de amores (me separé de mi esposa)… visité el psiquiatra y me metió zoloft y xanax… viví unos 3 meses fuera de este planeta… sonriendo porque no podía sostener bien los esferográficos o porque me olvidaba hasta de lo que había desayunado por la mañana o lo que vestí el día de ayer… la tristeza nunca desapareció y cada vez sentía que las pastillas me volavan menos… el psiquiatra subió las dosis como 5 veces… y no sirvió de nada… hasta que un día me dije: Chucha… a la ve…. si no me quiere no me voy a morir por ella… hay millones de mujeres en este planeta…

    y puuffff… dejé las pastillas de un día para el otro… empecé a salir con los panas y a navegar en el internet… me puse a estudiar super duro en la U y me conseguí una beca… eliminé la posibilidad de pensar en el amor de mi vida y cuando lo hacía… lo hacía para desearle lo mejor de este planeta…

    no es un consejo… solo quiero que sepas que no estás sola… hay mucha gente que padece del dolor más dulce que puede existir… sigue adelante… el tiempo sana todo… solo date ese tiempo…

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