Carta abierta a Wendy Vera

Estimada Wendy.
Reciba un cordial y, aunque no lo merece, respetuoso saludo de parte de un grupo de seres humanos autistas y familiares de personas con trastornos del espectro autista. Y decimos que NO SE LO MERECE porque el RESPETO no se lo exige, se lo GANA. ¿Cómo? Simple, respetando. Y usted incurrió en un grave irrespeto en fondo y forma cuando intentó ningunearnos y minimizar la importancia y complejidad de nuestra condición a un chiste barato, utilizando, peor y con crueldad, a un pavo para establecer su “diagnóstico”, para “equipararlo” con nosotros. Y no es por eso que nos ofendemos, porque, créanos, los animales son más nobles que muchas personas y usted lo ejemplificó perfectamente, si no por su ignorancia atrevida, porque se atreve a hablar y PREJUICIAR sin tener la menor idea de qué se está refiriendo, y por su intento de ridiculizarnos de forma desagradable y fuera de lugar. Así, se habrá dado cuenta el motivo de la presente, que no es más que hacerle llegar nuestra inconformidad por las declaraciones y esa “pantomima” de muy mal gusto que usted ha realizado respecto a un tema que evidentemente desconoce, y en alusión a SERES HUMANOS ESPECIALES, seguramente en su afán de “publicitar” su espacio y ganar ranking.
Le preguntamos, estimada, y le retamos a mencionarlo en televisión, así como fue tan suelta de lengua para opinar y “parodiar” de las personas que tienen la condición ¿sabe qué es Autismo (TEA), qué es la neurodiversidad, qué es tener una capacidad especial?, ¿tiene al menos una remota idea de qué se trata la condición, de lo que tenemos que vivir y cuánto tenemos que luchar, día a día, por los obstáculos que personas COMO USTED nos imponen con sus prejuicios y su discriminación, con chistes y comparaciones absurdas, su acoso y sus burlas, aquellos que somos autistas, o somos asperger o tenemos alguna condición neurodivergente, o simplemente somos diferentes? Seguramente lo ignora, caso contrario hubiera guardado reservas. Pero, reiteramos, la ignorancia es atrevida. Lo cierto es que la única forma de combatirla es EDUCANDO. Y, a propósito de su disculpa a todos los que hemos sido directa o indirectamente ofendidos, déjenos rechazarla no por arrogancia ni orgullo, sino por amor propio, porque fue evidente que se trató de una “estrategia forzada” para salir del paso, para tratar de restarle importancia a los hechos suscitados, pero no una acción espontánea, que es la que se pretendía, surgida de lo más profundo del sistema emocional. Buen intento, estimada, pero con intentos no se consigue absolutamente nada…
Para que usted se entere, para desbastarla de desinformación o falta de información, y para que en otra oportunidad no se arriesgue a pecar de ingenua al respecto, le vamos a hacer una breve reseña de qué es el Trastorno del Espectro Autista (TEA). El término Autismo, que apareció en 1912 gracias a una publicación de Eugene Bleuler, y que posteriormente fue descrito por Leo Kanner y simultáneamente por Hans Asperger, deriva del griego “autós: mismo”. Usted se preguntara la razón, y la respuesta es sencilla: porque ha de suponerse, quizá erróneamente, quizá con justicia, que la persona autista vive en su propio mundo. Y es que el TEA es un espectro o conjunto de entidades cuya característica principal es, a breves rasgos, la dificultad para socialización que conduce a un aislamiento. Pero centrarse solo en ese aspecto es reducir la complejidad de cada ser humano, es ignorar sus particularidades, es convertirlo en un estereotipo rígido. Esta condición debe ser entendida como resultado de NEURODIVERSIDAD. Eso significa, aunque se desconoce la causa, que hay un desarrollo diferente a nivel cerebral, con las respectivas implicaciones en las funciones mentales del individuo, que obviamente inciden en el comportamiento, conducta y desenvolvimiento en la vida diaria. El autismo es, entonces, una expresión de la diversidad que existe en los seres humanos, de lo complejo que es nuestro cerebro y de las potencialidades que tiene aunque no las sepamos aprovechar. En vez de suponer una limitación, debe ser vista como “alternativas” a la norma, formas diferentes de ser o de convivir. Y eso aplica no sólo al TEA en particular, si no a todas las diferencias intelectuales, a toda diferencia en general.
En nuestro país no existen estadísticas porque la condición todavía tiene cierto misticismo (por eso es comprensible hasta cierto punto su accionar, aunque no deja de ser reprochable) y porque se la cataloga como Discapacidad Intelectual Generalizada, termino demasiado amplio que impide abarcarlo a totalidad. Sin embargo, esfuerzos continuos por visibilizar a nuestra población están permitiendo que la gente pero sobre todo las autoridades conozcan más, accedan a más datos acerca de la condición. La incidencia a nivel mundial, que se cumple en nuestro país, es de 1 autista por cada 144 personas, según Ligia Noboa, presidente de la “Fundación Entra a mi Mundo”, calculando que en Ecuador existen aproximadamente 80.000 personas. Además, la psicóloga clínica Dolores Romero, directora de la Fundación Ecuatoriana para Autismo señaló que existe una relación de 5 varones a 1 niña. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se que habrían 21 infantes por cada 10 mil menores con el Trastorno del Espectro Autista (TEA). En ese sentido, somos una población nada despreciable, pero más allá de las cifras, que no nos representan, somos PERSONAS, somos padres, madres, hijos, hermanos, amigos, CIUDADANOS de este país y del mundo, y estamos aquí compartiendo este planeta azul, y queremos que nuestros derechos y nuestra integridad sean respetados. Sólo queremos eso, sólo pedimos eso, nada más. Y es tan fácil que USTED sea participe de ese logro: NO DISCRIMINE, NO PREJUZGUE… ¡no SE BURLE!
Quiero recordarle lo que mencionó Gandhi, que “cuanto más indefensa es una criatura, más derechos tiene a ser protegida por el hombre contra la crueldad del hombre.” Las personas con autismo lo somos, y si la sociedad no nos protege, nosotros mismos nos protegeremos de esa crueldad expresada en pequeños y grandes detalles, como en este caso, por el matiz mediático que tiene. Tampoco piense que estamos desvalidos, porque la propia Constitución está luchando contra la discriminación en todos los sentidos y hacia todas las personas, para prevenirla y evitarla. Si la revisa, encontrará en el Título VII del Régimen del Buen Vivir, Capítulo primero de Inclusión y Equidad, en el Art. 341 que “el Estado generará las condiciones para la protección integral de sus habitantes a lo largo de sus vidas, que aseguren los derechos y principios reconocidos en la Constitución, en particular la igualdad en la diversidad y la no discriminación, y priorizará su acción hacia aquellos grupos que requieran consideración especial por la persistencia de desigualdades, exclusión, discriminación o violencia, o en virtud de su condición etaria, de salud o de discapacidad”. Asimismo, la constitución refiere los Derechos de las personas y grupos de atención prioritaria en la Sección sexta: Personas con discapacidad, en el Art. 48, inciso 7. y expresa: “La garantía del pleno ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad. La ley sancionará el abandono de estas personas, y los actos que incurran en cualquier forma de abuso, trato inhumano o degradante y discriminación por razón de la discapacidad”. En cuanto al ámbito de la comunicación, al que Ud. pertenece, déjenos recordarle lo que menciona la Constitución en el Título II: Derechos, Capítulo segundo: Derechos del buen vivir, sección tercera referente a Comunicación e Información, Art. 16, inciso 4. que se manifiesta que “el acceso y uso de todas las formas de comunicación visual, auditiva, sensorial y a otras que permitan la inclusión de personas con discapacidad” que se complementa con el Art. 19 que refiere la prohibición de “la emisión de publicidad que induzca a la violencia, la discriminación, el racismo, la toxicomanía, el sexismo, la intolerancia religiosa o política y toda aquella que atente contra los derechos”. Y, en el mismo tenor, no olvide lo que mencionó Kennedy: “los derechos de cada individuo disminuyen cuando los derechos de uno solo se ven amenazados”, así que un ataque a un grupo en particular nos afecta a todos, sin excepción, como humanidad.; todos somos vulnerados. Y en su caso, como figura pública, su responsabilidad es mayor y mayores las consecuencias…

Ana Valle Ocando
CI 0501665830
David Cano Ortiz (Quito)
CI 1715429674

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My Two Cents:
Para ser una sobreviviente al cáncer, la sensibilidad no es una de sus características, señora Vera. Vil, baja, arrogante, cínica… tengo otros calificativos para ud. Porque al calificar a las disculpas obligadas impuestas por Ecuavisa de “pavadas” está dejando en evidencia el patético ser humano que es. Porque no es al pavo al que se está “defendiendo”. ¿O hay que explicarselo con dibujitos…?
wendyvera cinica

© 2014, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. Hermosa carta, muy bien redactada.
    Ahora, pecando de pesimista, dudo mucho que esa señora Vera la lea. Y si la lee, que entienda algo. Y si entiende algo, que lo aprenda y aplique.

  2. Ecuatorianos doble moral! Muertos de risa con 3 garrotazos. La Sra ya pidió disculpas q show q pretenden hacer mediáticos y dramáticos.. Ya esta ya paso si se vio en el programa y hubo rating no fue por aquello porque el rating hace rato lo tienen
    Mi humilde opinión..

  3. Pataluzivoki: no metas a todos los “ecuatorianos” en el saco de la “doble moral”. Ese “3 garrotazos” lejos de producirme risa, me causó profunda repulsión. Así que no generalices.

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