El triste caso del vibrador destrozado
Nov 10th, 2008 | By Pitonizza | Category: sexoHistoria modificada a solicitud de la involucrada:
Historia modificada a solicitud de la involucrada:
El cuerpo de nuestra pareja está lleno de puntos específicos que pueden llevarl@ directo a las elevadas cimas del placer extremo. Pero si no sabes como llegar a esos puntos, es como adentrarse en un bosque sin llevar un GPS que nos dirija. Les doy una clave sobre los caminos que llevan a una mujer hasta la estratosfera y más.
Delicadeza. Nunca abordes a tu mujer como si fuera una hamburguesa. Por mucho que esten casados, ve con mucha ternura al principio. Paradójicamente, eso nos “calienta”.
Motelear es el turismo que se hace exclusivamente en moteles, refugios creados especificamente para fines de apareamiento. Tras una investigación prolija y exhaustiva, que incluyó encuesta segmentada por género, nivel social y financiero, Pitonizza ha determinado que en Guayaquil hay dos clases de moteles u hoteles de paso:
Si gustas, deja una propina para este artículo.¿Pregunta tonta? De hecho, de que existen personas que no lo disfrutan, sobretodo mujeres, que por inhibiciones, sentimientos de culpa, hastío, aburrimiento, prejuicios religiosos, morales, en fin… increíblemente no lo disfrutan. Hay quienes hacen del celibato un estilo de vida, imponiendose un ayuno eterno para las delicias del sexo, por razones que mal haría yo en cuestionar. Pero, respondamos, ¿por qué es rico el sexo?
Advertencia: Este artículo no tiene relación alguna con la obra de Juan Ramón Jimenez.
Para la generación que me precede, traspasar la barrera de los 23 sin tener un prospecto de marido a la vista, era una verdadera calamidad. Ya a los 30, estar soltera se reemplazaba por la frase “estar en la percha”. Y a ninguna mujer le gustaba el apelativo de “emperchada”. La persecusión por convertir al enamorado en novio y luego en marido se daba desde el colegio. Las niñas debían asegurarse tener un enamorado estable que llegue a casa, hasta que su padre vea con horror como el adolescente pervertido toca la inocente y virginal teta de su hija, para hacerlos casar. Así, la niña habrá triunfado, y la fiesta de graduación se fusiona con la de matrimonio.
Ahora que me leen de “países lejanos” debo dejar de ser parroquiana y precisar mejor mis palabras. Antes de entrar en materia, un breve momento cultural. Palo (ecuatorianismo): relación carnal, sexual, tire, q-leo… en fin, los ecuatorianos tenemos muchas palabras para definirlo.
Cuando tenemos un encuentro casual con un amigo sexual que nos ofrece sexo sin compromisos ni mayores consecuencias, no podemos resistir la tentación y es muy posible que:
Muchas veces no tenemos una pareja estable que cumpla con cubrir las necesidades básicas de copulamiento del ser humano. Para sazonar una masturbación o para motivar una relación* muchos recurren (recurrimos) al porno. Pero no todo lo que brilla es porno.
Les presento un listado de lo peor de lo peor. No pongo links pues todo lo que va a continuación va contra mis principios y mi intención es denunciar, repudiar o simplemente rechazar.
Se ha descubierto una extraña afección que provoca a ciertas mujeres la sensación de un orgasmo casi permanente, imprevisto, sin necesidad de estimulación sexual. Las mujeres afectadas son sorprendidas con el sacudón pélvico en situaciones suigeneris, como manejando, en el mercado, trabajando. Y lo que es peor, ¡no tiene cura conocida! A mi parecer, nada envidiable.
El síndrome de excitación permanente
Me acuso de padecerlo. Soy muy excitable, especialmente cuando el objeto sexual en cuestión tiene atributos que considero apetecibles. Pero de ahí, a vivir en eterna vibración, hay un mundo de diferencia.
El placer está en lo efimero
La primera vez siempre hay expectativas. Más si ya han habido preliminares exitosas, bien sean virtuales, o reales. Cuando una mujer acepta las propuesta de un hombre y se va a la cama con él (digo a la cama no por pecar de falta de creatividad) se arriesga a que todo sea un fiasco, y se quede sin ganas de repetir la experiencia. A continuación, el top ten de las razones que me harían poner un océano de por medio después de aquella primera vez. Están en orden de menos grave a imperdonable donde el 1 es “soportable pero descartado” y el 10 es “fuera de mi cama… inmundo!”
El macho latino clasifica a las mujeres en dos grupos. Las mujeres buenas y las buenas en cursivas. Veamos las características de cada una de ellas:
Casi todos los contratos tienen un plazo para su renovación. Digo casi, porque hay un tipo de contrato que todos hemos firmado o hemos pensado firmar, que es “de por vida”, y para romperlo, el trámite puede llegar a ser muy engorroso. Hablo del “matrimonio”. Cuando nos casamos, formamos una sociedad con nuestra pareja, suponemos vamos a compartir nuestros bienes y creemos que lo haremos por el resto de nuestras vidas, suposición romántica pero no siempre acertada.
Sugiero a los asambleístas la siguiente reforma al Código Civil: (entre paréntesis, mis dudas y mis locas ideas)