Podcast #2 Pitonizza y su Pitonizzita
Nov 17th, 2008 | By Pitonizza | Category: VariosMi hija acapara el microfono en el segundo podcast. Derrochando chochera les presento a mi pequeña hija.
Mi hija acapara el microfono en el segundo podcast. Derrochando chochera les presento a mi pequeña hija.
Llegó el gran dia. Ahora me van a oir. A mí, y a la voz de la sexy asistente que me acompañará en los podcasts. Hoy, el día que este dominio cumple un año conmigo, la celebración no tiene fin. Todos quienes se apuntaron al concurso, ya han recibido su regalo. Y extiendo la participación hasta fin de mes, simplemente comentando. El sorteo del espacio publicitario será el domingo 30 de noviembre.
Créditos
El 10 de noviembre de 2007 compré este dominio. Salté de blogger a wordpress y en ese salto cuántico he aprendido muchas cosas, muchas satisfacciones, muchas gracias a uds mis queridos y fieles lectores. Para premiar su fidelidad, he creado un concurso relámpago. No esperen iPhones liberados que no podré regalar (no crean que no renové el dominio y que el lunes este blog se autodestruirá como los que organizan concursos truchos). No. Yo les regalaré algo al alcance de mis manos. Un ebook sobre sexo. Aprenderás técnicas sexuales para alcanzar el climax fácilmente. Garantizado por Pitonizza. Tu pareja me lo agradecerá.
Se viene un gran feriado por motivos que no tengo idea, entre fiestas de Cuenca, difuntos (los muertos también festejan) y no sé qué otra festividad. En todo caso, me alejo nuevamente de Pitonizzaland, talvez a las soleadas arenas de General Villamil, talvez a cualquier otra parte del Ecuador. Lo que es seguro, es que comeré muchas guaguas (los que comia la bruja que secuestró a Hansel y Gretel), con colada morada (manjar que lleva entre otras cosas, piña, mora, etc.).
Olvidense de celebrar Halloween, Oktober fest, St. Patrick’s day, Easter y Thanksgiving Day. Si eres ecuatoriano, enorgullecete y engullete esto:
Como todo lo que se pone de moda, detesto Halloween. Me parece una fiesta tan sin sentido, tan comercial, gringa y fofa. Pero a los niños les han lavado el cerebro y les encanta. Así que, para no romperles el corazón sugiero a las atribuladas madres que, como yo, consideran un desperdicio de dinero los $20 que cuesta un disfraz:
Para tu hija “mujer”*
Consigue unos antifaces, píntale la cara y llévala de paseo.
Para tu hijo “varón”*
Consigue una máscara, llévalo de paseo.
Todo pasa por algo, a lo mejor esta desconexión es kármica. He aquí la sintomatología que demostraba que me estaba volviendo loca.
Pitonizza no ha muerto, se quedó sin internet
Lo cual es casi lo mismo. Me harté. Me cansé de pagar $55 (dólares americanos que usamos en mi tierra linda el Ecuador) por míseros 100K que lentamente me llevaban a adentrarme a la red, para descargar un archivo debía desconectarme del mesenyer, ni loca podía poner la cámara… en fin, las calamidades de mi leenta conexión llegaron a colmar mi paciencia, así que yo misma me trepé al techo, y arranqué la antena con furia, lanzándola 100 metros, rompiéndo el récord olímpico de lanzamiento de antena.
Este es un blog positivo. Retomo la labor social y por ello reciclo este post, uno de los pocos que salvé de Esotérica. Como hoy estuve desconectada todo el día, les debía un post.
Amo la vida. En repetidas ocasiones lo he proclamado. Pero, a pesar de ello, paradójicamente, acorto mi fugaz existencia en esta tierra atentando contra mi cuerpo. ¿Por qué será que lo que es más rico hace daño? Veamos:
Tabaco: Muchas veces, mataría por un Marlboro rojo. Aunque el sol incandescente calcine el pavimento, yo insisto en llenar de tóxico humo mis pulmones. Ese veneno contiene entre otras cosas alquitrán, el mismo elemento presente en el asfalto que cubre las calle, esa cosa negra que cuando está reciente, se pega en los zapatos. Estoy conciente que esa sustancia se puede acumular en mis bronquios y alveolos impidiéndome respirar, talvez no ahora, pues actualmente tengo salud de hierro. Pero, ¿diré lo mismo a mis 75 años? Sin embargo, me han entrado ganas de un delicioso tabaco.
El perdonar es liberador. Es quitarse un peso de los hombros, dejar de desperdiciar energías pensando en desquites, réplicas y hasta venganzas. Eso, y el ineludible karma que se genera al actuar guiada por el resentimiento. Esta negatividad atrae entes que vibran en una frecuencia similar, aumentando las probabilidades de fracasos, escasez y enfermedad. Yo no quiero eso en mi vida. Lo rechazo. Por ello perdono a todo aquel que necesite mi perdón.
Webeando en Youtube me encontré con un video muy desagradable que muestra mujeres en los huesos como “inspiración” para otras “desafortunadas” tontitas gorditas, que basan su autoestima en los kilos que creen necesitan bajar para ser princesas.
Lo que una flaca como yo suele escuchar a diario:
- Muchas deben envidiarte.
(Pitonizza les responde) No me importa, a mi me gusta como soy, y con eso me basta.
- Deberías ser modelo.
(Pitonizza les responde) Prefiero una profesión que siga siendo redituable cuando esté vieja.
- Las flacas son mejores.
(Pitonizza les responde) Pero algunas solemos quedarnos solas.
- Las flacas son más ricas en la cama.
(Pitonizza les responde) No lo discuto. ¿O sí? Para gustos, los colores.