Catolicismo, enfermedad y rock

Este post surgió mientras estuve relevando a mi mamá acompañando a mi abuelita en el hospital, compartiendo la habitación con otra ancianita con quien compartían anécdotas de enfermedades, malestares y dolores. Demostrando mi insensibilidad absoluta, pues no me gusta escuchar este tipo de charla, me abstraje con música.. Soy especialmente intolerante a conversaciones ajenas, hay cosas que definitivamente no me interesa saber.

En fin, la bateria se gastó, asi que puse a recagarla y a tener que educadamente soportar a retahila de descripciones de las quejas típicas de lamentaciones bíblicas, mientras moderaba los comentarios de mis fieles lectores desde mi vieja palm. Encontrábame yo en tan importante labor blogística, cuando irrumpió en la habitación un veteranito medio enclenque quien de primer momento pense sería pariente de la interlocutora de mi abuelita. Pero no, este señor nos pregunto si eramos católicas para bendecirnos con oraciones a María Santísima para que interceda ante el señor Jesucristo y quite las enfermedades de sus cuerpos. Las damas mayores de «santiguaron» y se pusieron en actitud de oración. Al preguntarmelo a mí, asi mismo, con educación pero con firmeza le dije que no, que no soy católica, ante la mirada horrorizada de mi abuelita y de la otra señora en cuya expresión se leía claramente: alejate de mí Belcebú. Un sepucral silencio invadió el cuarto. Empazaron a orar por la sanacion de sus males, haciendo énfasis por mi alma perdida. Lo toleré sin hacer gestos y seguí leyendo sus comentarios. Cuando al fin se fue, lo hizo orando especialmente por mí, pagana e impia esotérica mujer pecadora, que escucha la música diabólica de Sepultura.

Ante estos hechos concluyo:

  • Las enfermedades en la vejez se producen por el desgaste natural del cuerpo. Diosito nada tiene que ver.
  • Podemos refugiarnos en la religión que querramos como parte de una terapia espiritual. Pero aquello debería venir acompañado de evitar regodearse en recrear los síntomas, molesias y dolores. La mente es poderosa.
  • ¿No cabe la posibilidad de que si no soy católica, puedo ser igual creyente de un ser o fuerza superior? ¿Si no soy católica, no voy a misa, y escucho rock todo el día, necesariamente soy adoradora de Satán?

© 2008, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. @anapedraza: entendí el sentido de tu comentario en el primer momento en que lo leí. Vivimos en husos horarios muy distintos, yo dormía mientras tú comentabas, por ello, ahora, 10 de la mañana, hora de Ecuador, es cuando recién aparecen aprobados los comentarios que me llegan de España y sus alrededores.

    Educación no es necesariamente cultura. Mi abuela es una mujer muy culta, de mucha conversación inteligente y perspicaz, solo que de un catolicismo abrumante con el que no estoy de acuerdo.

    Un gusto recibirte en Pitonizzaland.

  2. También he leído los últimos comentarios del santo señor en el blog de WC, y fue imperativo dejarle la colaboración.
    Y sobre lo ocurrido a ti: Ni modo, ellos tienen su estilo de pensar, ya reafirmado por años y años de seguir las mismas reglas. No se puede uno identificar ni detenerse a escuchar detenidamente lo que cada uno tiene que decir. Nos quitaría la vida, en el sentido de vivirla. ¿Se imaginan en un supuesto si tuvieran la capacidad de sentir los pensamientos y las tribulaciones de, pongamos un ejemplo, un condominio entero? ¿Qué sería de la cordura si nos obligan a escuchar todos los juicios, pensamientos, quejas, dolores, penas, miedos y demás demonios internos de los que nos rodean?

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