Encontrábame en el chat con una linda señorita hablando sobre asuntos de interés netamente femenino, cuando de pronto la conversación se volvió aSEXsoría pues ella me sorprende con la pregunta que jamás pensé ella me haría a mí, algo sobre lo cual yo pensé ella tendría mayores respuestas que yo (vieran la maquinaria que tiene esa chica, no tiene cuerpo, tiene CUERPO).
¿Cómo puedo seducir a ese bomboncito?
Como mujeres, nosotras tenemos las armas de seducción, podemos tentar, seducir, insinuar, acercar, atraer… un hombre normal, no puede resistirlo.. y cae. Siguiendo este plan de 10 pasos, he logrado que las estatuas del parque Centenario tengan erecciones a mi paso.
10 armas de seducción. El secreto nunca antes rebelado por Pitonizza.
- Vestuario: Todas tenemos un atractivo. Yo soy flaca como una escoba, pero sé aprovechar los atributos que Dios no me negó. Un buen par de tetas en buen estado, aún no caídas, “mordisqueables”, en un buen brassiere que las levante aún más, ante la mirada lujuriosa del macho a tentar. Y ya que hablamos de ropa interior, mostrar un poco del hilo, pero un poco, para no lucir vulgar y corriente, es algo que simplemente es eficaz para hacerlos “levantar”.
- Aroma: Debemos despedir un agradable aroma a mujer. Para ello, a más de la limpieza e higiene, hay que descubrir qué perfume utilizar, aplicarlo en zonas latentes que deseamos sean besadas, lease cuello, vientre, nuca. Y no exagerar en su uso. El hombre debe percibir dicho olor cuando está a menos de 50 cm de distancia, no más. No querrás conquistar al tipo que está al otro lado de la calle. La idea es que este hombre asocie tu aroma con tu presencia, asi que bañarse en perfume es contraproducente y luce vulgar.
- Tono de voz: siempre baja el tono de voz cuando hables con tu macho. No me refiero a bajar el volumen, hablo de bajar una octava… como actriz de los años 50. No hay mayor “baja erecciones” que una voz chillona y molesta que exclama “¿me quieres, papi?”
- Mirada: Miralos. Eso los embrutece e intimida. Mira “ahi” con descaro. Ellos pierden el control, pues son muy sensibles con su forma, tamaño y dureza, y sentirse examinados los pone al nivel de conejillos de indias fácilmente manipulables. (Este es uno de mis secretos que he guardado con mayor celo.. hasta ahora). Hay que dosificar muy bien las miradas que lanzamos a su paquete, para que no huyan. Una mirada en toda la velada, es suficiente para dejarlos locos.
- Tacto: Debes ser muy suave. No los toques con las manos, sé menos obvia. Rozalos “sin querer” con el antebrazo, con la pierna (la erección es g-a-r-a-n-t-i-z-a-d-a). Y tócate también. Juega con el borde de tu escote, como al descuido, mientras lo miras con mirada inocente. Pasa tus dedos sensualmente por tus labios como imitando lo que harías con él. Se endurecen de inmediato. ¡Tan predecibles!
- Conversación: Se variada. No hables de tu síndrome premenstrual, que la bruja de contabilidad te odia y te mocha medio sueldo, que no llegó la señora que lava, que se te pasó el bus, que sin querer se te marcó el celular y se te consumió la tarjeta… en fin, esos temas guárdatelos para tu mejor amiga. A ellos les disgusta escuchar lamentos y quejas. Habla de todo, de la materia que te gustaba en la U, de los deseos que tienes de pasar vacaciones en Grecia, de cómo te gustan los masajes a las once de la noche. Y no hables sola. Déjalo hablar, dale cuerda. A ellos les encanta hablar de sus logros estudiantiles y profesionales, pregúntale cuánto peso puede levantar en la máquina Smith, cuántos goles hizo cuando jugaba en la selección de la empresa, cuántos discos tiene en su colección privada, cuántas medallas ha obtenido, cuántos seminarios ha dictado en Madrid. Sorpréndete ante sus logros, pregúntale, escúchalo ávida. Y mientras lo haces, aplica el punto anterior. Los desconcentras, mientras ellos hacen su despliegue de macho alfa invencible.
- Artimaña 1: Que no se sienta seguro. Una vez que él sabe o espera tenerte, intentará conquistarte. No estés siempre disponible para él. Desaparécete. Hazte extrañar. Trátalo un poquitín mal. Ellos son mal llevados.
- Artimaña 2: Juega con ellos. Llámalo un día, trátalo bonito, solo para volver a desaparecer. Es infalible. Un hombre siempre considera un reto una mujer intermitente.
- Artimaña 3: No seas vulgar. No manches su camisa de lápiz de labio, jamás envíes mensaje a su celular que él no podría explicar, no lo acoses, no lo celes, no le hagas “chupetes”. Sé toda una dama.
- Actitud: Eres la dueña de donde estás. Si lo esperas en una esquina, fuma despreocupadamente* (es lo que hago ;) ) como si no te importara si llega o no. Cuando camines, hazlo a paso felino, pasos largos y elegantes, mirada altiva, pecho erguido, como una diosa. Al entrar al lugar al que tu macho te ha llevado, recorre el lugar con la mirada, como buscando otros hombres, hazlo sentirse inseguro… debe buscar impresionarte. A estas alturas, la media masculina normal estará buscando halagarte. Has llegado al punto en que tu hombre come de tu mano. Si has seguido mis consejos, alégrate, lo has seducido. Hará tu voluntad.
El peligro que corres al seguir este plan es que el 90% de los hombres se enamoran. Y como yo no quiero tener a ningún hombre “enamorado mio”, me toca huir cuando los noto “enamorados”.
* Hay hombres que detestan ver a una mujer fumar. Son los que no caen ante mis redes, pues prefiero una dosis de nicotina que un hombre, por muy bueno que se vea. Un tabaco nunca me traicionará.
Fe de erratas:
Se escribe revelado. Ya ven, empezé a embrutecer por un peladito que luce bien en boxer. Debo poner tierra de por medio, o espaciar los encuentros con dicho machito.

Lista total y definitiva, aunque quiero expresar algo:
Los hombres tenemos un marco de expresividad y comunicación basado eminentemente en lo físico. Por lo tanto, en cuestión básica, basta con estimular nuestros sentidos y andaremos babeando con dos corazones por ojos.
Posteriormente, y muy posteriormente, aprendemos a distinguir los hechos no tan evidentes.
En fin, voy dando mi humilde punto de vista de cada uno de los pasos para que me seduzcan:
1. Vestuario: Primero que nada, pasemos de esos comentarios de baja estofa que están tantos acostumbrados a decir y que por ellos tenemos ejemplos de denigración femenina tipo technocumbia (puaj).
Un buen vestido, refuerza la elegancia y el erotismo. Yo siempre he preferido ver una mujer con falda, puesto que la falda maximiza su feminidad, sensualidad y delicadeza.
El escote es algo que puede pasarse mientras no se deje de insinuar (insisto, insinuar) esas obras de arte divino llamados senos. En otras, de abundante pecho, es ya una condición inevitable, pero que atraerá miradas sine qua non (dos manos alzadas). Y como ya saben, los extremos chocan, es decir, vestirse como salida de un video de… (censored) o portar esos trapos de pasarela salidos de la mente de algún gay misógino (detesto la alta costura, es una tortura para las modelos caminar con tacos de 40 cm en una superficie de fricción 0).
2. Aroma. Sobre todo para los que tenemos genes de lobo adentro, un gran punto. Saltaremos sobre ustedes o huiremos despavoridos de acuerdo a lo que nos reporten nuestras narices. Me gusta, en lo personal, un tenue perfume que me incite a hundir mi nariz en cuellos, muñecas, pecho y cualquier otra superficie que despida aroma. Y el simple olor de una piel recién lavada sin mayor añadido, es mucho mejor que la más cara de las esencias. Ojo, mucho cuidado con esos perfumes de dólar el galón. Marean y asquean. Del mal olor corporal ya está dicho todo.
3. Tono de voz. Justo ahora recuerdo una señorita que trabaja en mi institución en personal. Cuerpo embrujador, rostro dulce y delicado, sonrisa kolinos… pero empieza a hablar… imaginen a The Nanny con dos octavas más arriba. ¡¡¡NOOOOOOO!!! Puede ser fina y delicada (la voz de Ikuko Inoue es una de las más delicadas y bellas que he oído) o grave y sensual (la que hace la voz de Titania en X-men es un ejemplo), una buena voz hace maravillas.
4. Mirada. Los ojos bailarines y esquivos son realmente incitadores. Mi mirada (como algunas habrán percatado) es demasiado punzante y a veces asusta.
5. Tacto: Lo que diferencia a una dama de una que no lo es, es la sutileza en sus contactos. A veces, una retirada de mechón de pelo o una limpiadita del traje en el hombro funciona mejor que un striptease.
6. Conversación. Una vez acostumbrados al impacto de sentidos, este es el tópico que un hombre que se dé a respetar sabrá apreciar y discriminar en una mujer. El demostrar la inteligencia a través de una conversación variada, amena y divertida es un factor de adoración tremendo, así como hastía el resumen semanal de “tormenta en el paraíso”.
7. Artimañas: Todas aplicables, todas funcionantes, todas efectivas. Por lo menos en mí.
10: Actitud. Eso. Nada de “mamiticas” o eternas víctimas tiro maría la del barrio. Mujeres completas, damas omega y señoras de su vida.
Aquí estamos.
Ese Tofu se la mandó…
Tofu.. te la fumaste
Hannagab… no creo que necesites clases para ser una dama tu eres toda una “lady” como dices siempre…
SI TUVIERA UNA VAGINA
:::::::::::::::::::::::V::::::::::::::::::::
Extracto de Obra Teatral de Luis Fernández “NO ERES TU, SOY YO”
Si tuviera una vagina y si tuviera una cita con “el hombre de mi vida” forma muy común de etiquetar al sujeto del encuentro, tendría por ley que hacerme las dos preguntas fundamentales que me definirían como mujer…
En primer lugar, tendría que mirarme largo y tendido en el espejo y afirmar: ¡estoy gorda!, y acto seguido abrir las puertas del closet y Preguntarme: ¿qué me pongo?
Esa noche, él hablaría de temas variados, fingiría estar interesado en conocerme mejor y en su mente rondaría el único objetivo de penetrar mi vagina. Yo tendría que imaginarme teniendo sus hijos y envejeciendo románticamente a su lado.
Luego haríamos el “amor” o, al menos, eso tendría yo que creer. Finalizado el acto, y aunque la cosa dure escasos 13 minutos, y tenga que fingir el orgasmo, tendría que hacerle la segunda de las preguntas: ¿papi, tú me quieres? Él respondería con un monosílabo indescifrable (SI), y yo pasaría la noche en vela convenciéndome de que no soy una “perra”.
Al día siguiente esperaría ansiosa su llamada, y esperaría, y esperaría. Él nunca llamaría y yo comenzaría a desarrollar ese resentimiento crónico contra el hombre que unifica a toda fémina arrecha.
Empezaría a crearme expectativas imposibles y cada día sería más y más difícil dar con nuevos “hombres de mi vida” hasta envejecer conspirando eternamente con otras Mujeres arrechas… y solas. Y es que detrás de esas terribles preguntas aparentemente frívolas esta todo:
Estoy gorda’ no sirvo, no doy la talla, no soy lo suficientemente buena para merecer ser amada… ¿Qué me pongo?’ Qué hago para que me quieran, De qué me disfrazo para que me acepte, Cómo lo convenzo de que puedo hacerlo feliz… ¿Papi, tú me quieres?’ Me valoras?, Te das cuenta de lo Extraordinaria que soy?, Puedes apreciar las virtudes que yo misma Ignoro?, Quiéreme por el amor de Dios!!! , aunque yo me deteste… Interrogantes que dan pie a consideraciones demasiado profundas y dolorosas para ser comprendidas en toda su dimensión por la mente Básica de un Macho!
De modo que, si en verdad un día amaneciera y tuviera una vagina, y además tuviera la bendita cita (que ya no sería con el hombre de la vida de nadie, sino con un carajo al que me provocó dársela…. Me miraría en el espejo y, pasara lo que pasara, me vería estupenda.
COMENZARÍA POR VALORARME YO Y NO PERDERÍA EL TIEMPO TRATANDO DE COMPLACER TANTO A TERCEROS. Me pondría lo primero que encontrara en el closet y saldría a la calle sintiéndome divina y bien buena.
Con él, hablaría de fútbol, de cine y un poco de moda. No haríamos el amor, pero tendríamos sexo… sexo… sexo… rico.
Por supuesto no le preguntaría si me quiere porque, vamos a sincerarnos, yo a él tampoco lo quiero.
Le pediría, eso sí, que no me llamara, que en todo caso yo lo “contactaría”. Al día siguiente habría olvidado su cara, su nombre y su mediocridad, continuaría mis días sin tener ni la más remota necesidad de “realizarme” como mujer, de casarme, de formar un hogar, Del “nefasto “para toda la vida’ y todas esas zoquetadas sociales.
En fin, si tuviera una vagina… ¡SERIA UNA MUJER QUE ME AMARIA YO MISMA SIN ESPERAR NADA DE NINGUN HOMBRE, QUE ME IMPORTARÁ UN PITO SI PIENSAN QUE SOY PERRA O NO…
TOTAL , VIVIRIA MI VIDA COMO MEJOR ME PAREZCA.
TOTAL LA VIDA ES UN MOMENTICO Y CUANDO VOLTEES SE TE VA EN BOBADAS… PENSANDO EN CUANDO LLEGARA EL “ HOMBRE DE TU VIDA”……! …pufff!!!
jajaja, me siento vulnerable al leer tu post jajaja, eso de los roces me mato! jajaja
jajajajaja…super el bl0g increible…todo es verdad… a pesar de que los hombres se creen el sexo fuerte y todo, hasta el mas varonil, duro y mas macho alfa dominate cae frente a unas buenas piernas, una buena pechonalidad y un buen pompis…jijiji… ademas de que el golpe final lo dan esos trucos y armas que poseemos todas las mujeres…Y es verdad para mi no hay nada mejor que jugar un ratito con ellos, embobarlos, para que te suban el ego y te hagan sentir la mujer mas hermosa, sexy y poderosa del mundo entero…jajajajajaja…
Gracias Pitonizza
Por tus secretos de seduccsion si funcionan porque unos de ellos ya los paracticaba pero me distes mas secretos, gracias…
Otra cosa que ago llo, conmigo nunca terminan asta que yo dija ya no, y si piensan que me van a dejar eso no sucede asta que yo lo desida,,,asta que se me pase el capricho…
WOW GRACIAS
EL BLOK Y CADA COMENTARIOS SON RICOS EN LA MAS EXITANTE SABIDURIA SEXUAL
ESTA MUY BUENO
Hola
esta muy bueno tu post, pero me gustaria sabe que significa ” no le hagas chupete”
por tu respuesta gracias