Cómo viví a Depeche Mode

Llegó el anhelado momento. Estar frente a Depeche Mode por primera vez es una emoción difícil de asimilar -por tal razón este post ha tomado varios días-. Cuando Depeche ingresó al escenario mis ojos, aún incrédulos, se posaron directamente en Martin Lee Gore, a quien decididamente he idolatrado desde que era una niña de 14 años, cuando escuché por primera vez el 101. Entonces decidí algún día presenciar un espectáculo de esta magnitud. Siempre acaricié ese sueño… lo creí imposible hasta el martes 13 de octubre, 21h16 minutos, en que se cumplió ese sueño que parecía irrealizable. No pude contener las lágrimas, que rodaban por mis mejillas como ríos. Mi corazón parecía estallar. Esos primeros segundos fueron mágicos.

Dave Gahan apareció vestido de negro, con una bufanda del mismo color. Lo he admirado toda mi vida, siempre lo creí un ser inalcanzable, pero estaba ahi, a menos de 5 metros de distancia. El público parecía vivir una histeria unánime. Empiezan a sonar los primeros acordes de In Chains, estremeciendo todas y cada una de las células de mi organismo.

The way you move
Has got me yearning
The way you move
Has left me burning

Dejé de gritar… de cantar… quise inundar mis oídos con la melodiosa y perfecta voz de Gahan, sin dejar de admirar los dorados rizos de Gore. Es la sensación más parecida a estar muerta y en el cielo, cuando nada más importa, el tiempo parece detenerse, el mundo había dejado de girar, o al menos, así lo sentí las siguientes 2 horas.

Martin Gore

Wrong. Este tema crece muchísimo en vivo. La gente entró en calor con esta canción. Es parte de la madurez de la banda, la reinvención constante que ha tenido Depeche a lo largo de casi 3 décadas, una de las razones por las cuales no existe en el mundo comparación en este género musical. Hole to feed fue el preambulo para el saludo que Gahan le hiciera a la ciudad inca: “Good evening Lima“, de manera que el público estallara en una ovación generalizada.

Walking in my shoes siempre me conmueve hasta las lágrimas, pero esa noche fue diferente. La pantalla gigante mostraba un ave que parecía iba a salirse en cualquier momento… yo volaba muy alto, sin necesidad de narcóticos. La estrofa que me llevó al climax:

Now I’m not looking for absolution
Forgiveness for the things I do
But before you come to any conclusions
Try walking in my shoes
You’ll stumble in my footsteps

Porque nadie podría ponerse en mi lugar, yo no pido perdón, no busco absolución, trata de caminar con mis zapatos… tropezarás con mis pasos.

Así, llorando, transcurrieron los casi 5 minutos que dura uno de mis himnos. Pero las emociones mayores estaban por llegar.

It’s no good, de Ultra. Recuerdo cuando mi hermana me regaló ese disco para mi cumpleaños, escuché esa canción hasta memorizarla palabra por palabra. Parecía que ese aprendizaje fue para ese momento, para desgañitarme:

I’m going to take my time
I have all the time in the world
To make you mine
It is written in the stars above
The gods decree
You’ll be right here by my side
Right next to me
You can run but you can not hide

A question of time me trasladó a las primeras épocas de Depeche. ¡Cuánto ganan en vivo por la grandísima puta! Es que ningún video por muy alta definición que tenga puede explicar lo impresionante de este tema.

El efecto visual de Precious me pareció uno de los más introspectivos del concierto.

Otro retroceso en tiempo: Fly on the Windscreen, para los verdaderos fanáticos. (Nota al margen: no estuve rodeada de posers, todos a mi alrededor se sabían esta canción).

Mi segundo casi infarto: Jezebel. Ver a Martin interpretar en vivo una canción generó una sensación en mi que no podré explicar con palabras. … … No, no puedo, hasta que la prolífica Pitonizza se quedó speachless. Nada puede describir la belleza de esta canción.

Luego, para poner a prueba la fortaleza de mi corazón, estalla Home, que capturé en video (que subiré próximamente). Martin demuestra la potencia de su voz,

Here is a song from the wrong side of town
Where I’m bound to the ground by the loneliest sound
And it pounds from within and is pinning me down

Dave regresa con Miles away , que admito, bajó un poco la temperatura, pues con Home alcancé varios orgasmos y mi cuerpo no podría resistir tantas emociones. Los efectos visuales fueron bastantes “galácticos”. Un buen receso, pues pronto vendría lo mejor de la noche.

Policy of Truth, desde Violator, temazo definitivamente. ¿Quien diría que Dave acaba de recuperarse de un grave problema de salud? Su energía es contagiosa, y nos envolvió a todos.
Depeche Mode en Lima

Mi tercer infarto. In your room, la que había estado esperando toda la noche, la capturé también (y la subiré próximamente). Tampoco encuentro palabras para explicar lo que sentí.

Un poco para salir del trance en el que me sumergió el tema anterior, I feel you.

You take me to
And lead me through
Babylon
This is the morning of our love
Its just the dawning of our love

Enjoy the Silence es quizás el tema que más expectativas crea entre los feligreses depechistas. Todos a mi alrededor cantamos a todo pulmón, casi hasta perder la voz:

All I ever wanted, all I ever needed is here in my arms
words are very unnecessary, they can only do harm

Y como bien lo reza este tema, las palabras son innecesarias. Solo un ferviente seguidor de Depeche Mode como yo, podría siquiera imaginar el gozo que se siente al sentir que los tímpanos están vibrando con aquellos sonidos tan perfectos.

Never Let me Down cuya interactividad es evidente, también enloqueció a la multitud. A propósito de la blasfemia que empezó como un desafortunado twitt de alguien que no domina muy bien el inglés, como sacerdotisa del templo de Depeche, he demostrado que la forma de despedirse de Dave Gahan en varias ocasiones ha sido “thank you very much CHILDREN”, ¡no Chile! Dios no se equivoca.

Martin Gore regresó con Somebody, haciendo gala nuevamente de su celestial voz. ¡Tantos sentimientos encontrados! Y Stripped / Behind the Wheel, otro par de temas clásicos, interpretados por Dave.

Dave Gahan

El segundo regreso viene con Personal Jesus, cuyos efectos visuales fueron los que mayormente me impresionaron.

Para finalizar aquella inolvidable noche, Waiting for the night, a duo Gore y Gahan terminaron de desgarrar las más profundas lágrimas que aun quedaban dentro de mis ojos, avanzando por la pasarela, de manera que pude concentrarme en los sonidos majestuosos de aquellas dos voces melodiosas. El párrafo que me despierta el kundalini es:

And when I squinted
The world seemed rose-tinted
And angels appeared to descend
To my surprise
With half-closed eyes
Things looked even better
Than when they were open

Gahan & Gore

Si antes yo era fanática de Depeche Mode, ahora vivo y respiro Depeche. No quiero escuchar nada más. Nunca.

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. Yo estuve en Music for the Masses (la cartera no daba para mas) que envidia que me da que hayas estado a los pies de Martin Gore… bueno me consolare con los videos de las personas que estuvieron en Faith and Devotion.

  2. Hola q tal, me asombra la forma de redactar todo lo sucedido en Lima, mis respetos por tu crónica, si tuviera time me haria algo igual por mi devoción a Depeche Mode, fui uno de los q pernoctaron la noche anterior al concierto, fue algo inolvidable con gente q ama a depeche mode, peros i elconcierto fue inolvidable pero hubo mucha gente q mas se dedico a grabar q a sentir la musica de depeche, alla ellos con su eleccion q no fue herrada pero no la indicada porq Depeche pudo sentir mas la fanaticada q hay en Perù, salduos y espero q nos mantengas al tanto de depeche……

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