Convivencia experimental

Los últimos fines de semana mi novio y yo hemos hecho un arreglo de “¿en tu casa o en la mía?” en el que siempre vence su cómodo departamento, dada la privacidad y seguridad que ofrece más que nada para mi pequeña niña. Este largo feriado de Semana Santa, lo pasamos juntos casi desde el miércoles, ha sido el lapso de tiempo más prolongado que hemos compartido todo… y ha sido tan extraño.

La luna de miel comenzó el jueves. Temprano en la mañana Eustaquio pasó por mí, mi hija aún dormía, así que la llevamos sin que lo note, “upadita”. Al verse en casa de Eustaquio, se extrañó, pero de inmediato se entretuvo con los juegos de video y las decenas de dvd de peliculas infantiles que mi previsor novio había comprado como soborno. Es difícil a veces para ella, lo noto, verme con alguien en plano sentimental y de arrumaco, no sé qué pasará por su cabeza, sé que no debe ser fácil. Desde el sábado mi niña pasó junto con su papá… y la casa nos quedó para Eustaquio y yo solos.

Despertar juntos. Me afecta el hecho de un hombre que me vea sin maquillaje (es un trauma para mí ya que veo mi juventud marchitarse día a día y los amaneceres ponen en evidencia la falta de lozanía de mi otrora terso cutis. Pero Eustaquio parece no incomodarse con ello. Los hombres envejecen más lento, él, con sus 36 años aparenta menos edad. Y otro factor que le atribuyo como fuente de juventud masculina es el buen humor con el que Eustaquio toma la vida.

La cocina. Soy enemiga de ese sector de la casa, se me quema hasta el agua. Eustaquio en cambio es un entusiasta cocinero que le encanta cocinar, desde un sencillo locro de papas, hasta una elaborada lengua al vino. (Fuchi) Como no somos creyentes de las abstinencias carnicas de semana santa, nos agasajamos comiendo hamburguesas home made. Al menos ayudé friendo los huevos y poniendo salsa de tomate y mayonesa a los panes. Como una forma de mimar a Eustaquio, el domingo preparé sopa de sobre.

La limpieza del hogar. Eustaquio, como todo hombre, tiene una decoración minimalista al extremo. Mesas sin un solo adorno, paredes desprovistas de cuadros, un equipo de sonido con millones de cds todos desordenados, libros por doquier. Pienso que como una prueba de confianza, Eustaquio me dejó sola en casa, de forma que mis más antiguos traumas de desconfianza femenina me invadieran para revisar aquellos cajones recónditos del closet, o esos extraños cartones de la bodega que queda junto a la lavandería. No lo hice. No por no dejar huellas que delaten mis actitudes detectivescas inmaduras, sino que pensé: “me gustaría a mí que mi novio urgue en mis cosas durante mi ausencia”. Aunque no tengo nada que ocultar, realmente, no me gustaría. Así que no toqué nada. Excepto la aspiradora. No puedo ver una aspiradora sin sentir la tentación de aspirarlo todo, en casi 4 horas a solas en casa de Eustaquio dejé todo con la nitidez de un quirófano.

Compartir la cama. Otra de las ventajas de estar soltera es tener una cama totalmente para uno. Así pensaba hasta ayer. Había olvidado lo lindo que es abrazar a una persona, nada que ver con abrazar una almohada. Mi Eustaquio está gordito, tal como me sacan de quicio, con esa pancita abrazadora donde me gusta meter mis manos, ese pechito velludo donde guarecerme, cuyo corazón me arrulla con su rítmico latido que me hace sentir amada. Dormir con mi novio es algo maravilloso, y saber que tras una pared está mi hija cambia toda la dimensión de la escena.

Hacer el amor silenciosamente. Creo que las parejas de matrimonios me entenderán. Ese gustito de hacerlo a las 2 de la mañana, hora en que los niños improbablemente despertarán, es algo mágico. Hacerlo así, bonito, despacito, con cariño, con cuidado… ¡mejor no sigo describiéndolo!

Lo feo. Compartir la televisión. No me gusta la televisión. Podría vivir perfectamente sin ese aparato, prefiero diez mil veces mi humilde BlackBerry donde espiar lo que sucede en Twitter. Habiendo tantas películas interesantes, mi novio prefiere ver deportes, y con tantos ESPN.. grr… Bueno, al menos tengo señal ilimitada de internet. Aunque, no sé de qué me quejo, si en la tele solo pasaban películas de Jesusito. Creo. Eustaquio prueba mi paciencia, y lo imperdonable fue haberme dejado con el televisor prendido en el canal oficial de Univisa, que pasa regeton de forma indefinida. Sin encontrar un control remoto, y con la advertencia de “no apagues el televisor”, sé que él se reía de mi desgracia mientras yo desesperada extrañaba mi iPod para no escuchar a Darillanki. Ahora sé que darillanki se depila las cejas, antes, yo no habría reconocido a ese tipo, ahora lo sé…Pero Eustaquio solo rie de mi infortunio y al ver ese hoyelo que se le forma cuando se ríe, más con esa barba de 3 días… ahora yo también río del regeton y el canal de Univisa.

“Aprende a reírte de lo que no te gusta y evítate más arrugas”.

Filosofía Eustaquina.

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Mis libros

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Comments

  1. Punto por punto mi punto de vista:
    Despertar juntos: con el tiempo me he ido acostumbrando a lo greñuda que luces al amanecer. Me acostumbré tanto que anoche no pude dormir.
    La cocina: cocino para mi desde los 15 años, y como he vivido solo casi por 10 años, ya para mi no es un trabajo. Di que la sopa de sobre también se te quemó.
    La limpieza del hogar: no compro mucho aparato porque no tengo quien me decore la casa, pienso que la decoración debe ser al gusto de la dueña, asi que ya sabes… anda buscando cuadros.
    Compartir la cama: di que monopolizas mis almohadas, di, eso no dices, ¿verdad? Me dejas sin una sola almohada, no puedo creer que alguien necesite tantas. Ni me abrazas, no seas mentirosa, abrazas más a las almohadas. Y no estoy gordo, es glandular.
    Hacer el amor silenciosamente. Ha sido un reto, pero conseguí que seas más discreta.
    Te seguiré poniendo DandyYanque mientras sigas haciendo esas muecas, me encanta hacerte enojar. Yo tampoco he escuchado aventura, pero no me huele nada bien.

    Lo feo de convivir contigo es cuando te vas.

  2. Aclaro que no soy bachatero, pero lastimosamente es a lo que nos exponemos los que viajamos en busheta y no tenemos IPOD, ahora que hay SARDINOVÍA no he escuchado eso, pero creanme que si al Regeton se le tiene asco, a la bachata hay que tenerle pavor, como dice Guillermex: “La exposisión a la bachata inhibe la capacidad de razonar y con el tiempo, destruye paulatinamente las neuronas.”

    Por lo tanto, NIÑOS DEL ECUADOR, TOMEN TODA LA SOPA Y NO ESCUCHEN BACHATA NI REGETON.

    Saludos.

  3. Como en una ocasion nos dejastes el video mas sexy de youtube!!!. ahora de parte de esta personita la direccion de aventura o lo q sea…je je

    http://www.youtube.com/watch?v=7nsfXjzXMLQ&feature=PlayList&p=23EE935183EDCE23&playnext=1&playnext_from=PL&index=16

    Bueno sobre lo otro es muy grato lo que compartes con eustaquio y deberias darle la oportunidad a el que de su version de los hechos porque en una parte breve dijo que practicamente lo botaste de la cama (je je je) quizas hasta lo dejastes sin colcha, y las sopitas de sobre son maximo 20 min y se retira del fuego….

  4. Excelente Post!! Y me parece fenomenal que lo dejes opinar al Sr. Eustaquio (chuta no le cabreara ese apodo?), y lo de la Bachata…chuzo, tengale miedo nomas que esa w’ada es la madre de todas las desgracias 🙂

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