Disfrutando el Parque Centenario este 9 de Octubre

Este post es uno de los que más me gustó. Aunque no recibió comentarios aquella vez, lo reedito porque adoro el Parque Centenario. Además, mi Perla está de fiesta, ¡viva Guayaquil! *

Hoy bajé la velocidad e hice un alto en la columna de los próceres, del Parque Centenario. Ingresé por Lorenzo de Garaicoa. Me dieron la bienvenida las amigables iguanas que pasean orondas como posando para las cámaras de los mochileros que las fotografiaban. Las palomas que alzan vuelo en corogreafías naturales y que toman el alimento entre las personas que se lo brindan. Pajarillos negros se posan en las rejas. Los niños son quienes distrutan todo este espectáculo gratuito correteando entre las esquivas aves, queriendo alcanzar las iguanas descubriéndolas con sus inocentes ojos en el verdor del cesped donde toman el sol. Si nos abstraemos por un momento del ruido normal de la ciudad, podremos escuchar el concierto de los pájaros que habitan en la copa de los árboles frondosos. Hoy lo escuché. En el corazón de Guayaquil pude escuchar los gorjeos y trinos de las avecillas. Dejando el estres de lado, mirando a las personas sin malicia, sin miedo a ser asaltada. Admirando los monumentos maravillosos que adornan el parque, la historia que encierran, el arte que destilan. Se puede gozar de mi ciudad. Hoy lo comprobé. Aunque, al salir del parque, y tener que llegar al nacimiento de la Ave. Quito, donde mandaron el paradero de los buses de mi ex-pueblo, tuve que retomar el ritmo para que no me deje el bus y no ser presa fácil de los vagos y gomeros que pululan entre Padre Solano y Manuel Galecio. Pero ni esa realidad me robó el romanticismo de haber disfrutado cinco minutos en el Parque Centenario.

Te amo hermosa Perla, me ves reir, me ves llorar… escenario de mi interesante y a veces agotadora vida… Al fin soy tu ciudadana a tiempo completo, duermo contigo, hermosa Perla que me vio nacer…

* no entiendo porque la gente celebra a Guayaquil en una feria en Durán… por mi lado, no iré, no quiero llenar de hojas volantes mi cartera, tengo cansados los pies, y el último lugar en el que quiero estar es en Durán…

© 2007 – 2008, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. Pá que veas que yo si comento… No soy guayaquileño, pero aquí en chiki, me fascina Guayaquil, más allá de que bordee el peligrosímetro, más allá que sean orgullosísimos y más allá que subestimen a los pueblos del mismo Guayas y otros. Amo esa ciudad, porque de alguna manera u otra, tengo familiares, amigos y admiradores. Esa ciudad cosmopolita, bella y radiante, la visito cuando voy a comprar mercadería, cuando me da ganas de contemplar el sol de su gente,y obviamente, para observar los MONUMENTOS… Esos momunentos como ustedes las mujeres, las guayacas presumidas, pero extremadamente bellas, eso lo remedia todo, para un neurótico que babea cuando las contempla. Viva Guayaquil!! Por cierto, también pienso lo mismo que tú… Por qué festeja Guayaquil sus fiestas en Durán? La respuesta puede ser porque en Durán hay la bola de guayacos, lo que importa es el sentimiento, recuerda que Durán es Guayas, y respectivamente pertenece al Ecuador. Además, calcula cuántos guayaquileños viven en la ciudad? Yo diría que entre manabas, riosenses, lojanos, serranos y entre otros, hay un mayor número. Por eso Guayaquil es el New York en el que todos quieren vivir. Yo, por mi parte, por el momento aún no encuentro un coyotero que me susurre el oido, sólo el tiempo me dirá… Bienvenido a la Perla del Pácifico, baby!….

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