Educación y Escolaridad II parte

Hablamos de la diferencia entre escolaridad y educación, haciendo énfasis en que mientras que la primera es adquirida por nuestro paso en escuelas, facultades, etc. la segunda es la que papá y mamá nos imparten (o debiesen haber impartido) en casa.
También hice una breve historia de los inicios de este sistema educativo actual, en el que siguiendo la modalidad “alexio” de los antiguos griegos, las clases se imparten o más bien se dictan por parte de un maestro, un profesor, un instructor, etc. en una aula y siguiendo un programa bien definido.
Terminamos diciendo que la metodología educativa actual había sido “refinada” tomando el método de producción en serie, heredado por la Gran Bretaña con su Revolución Industrial, pues ahora el maestro era visto como un vil operario que recibe un producto en proceso (el alumno) y simplemente se dedica a agregar (o intentar agregar) partes a ese producto terminado, para al final de ese sub-proceso, simplemente mandarlo al operario inmediato posterior en turno (el maestro del siguiente grado) en la extensa línea de montaje.
Decir lo que ahora está pasando es muy cómodo y ya lo han hecho muchas personas, sean con fines mezquinos o de manera desinteresada para intentar dar luz en este tema. Por eso entonces procedo a aportar una idea que permitiría cambiar de manera gradual con un resultado radical.
Lo primero a tomar en cuenta es: ¿Por qué el hacinamiento en aulas? ¿Por qué es necesario tener a un montón de alumnos en un lugar y en un momento en particular? Esto ya de por si presenta problemas logísticos en las ya de por si atestadas ciudades de hoy: Tráfico denso, alta probabilidad de accidentes, requerimiento de una enorme cantidad de recursos para el traslado de una enorme cantidad de niños y jóvenes, etc.
¿No sería mejor el enseñar a los niños y jóvenes desde muy temprana edad a investigar, a aprender utilizando los servicios del maestro como un guía más que un dictador? ¿Por qué no enseñarles un método (o varios métodos) con los que ellos puedan trabajar con la inmensa cantidad de datos que hoy en bibliotecas, periódicos, revistas y la Internet tienen literalmente al alcance de sus dedos? ¿Por qué no enseñarlos a discernir, dirimir, debatir y ser cada vez más auto suficientes?
Yo se que de inmediato muchos maestros, educadores y personas que tienen algo que ver con el sistema educativo actual me saltarán a la yugular, pues verían tal vez (y digo tal vez) amenazado el sustento, mas quiero aclarar que nunca dije, insinué o sugerí el prescindir de sus servicios. Más bien lo que sugiero es que tomen un papel más activo y con más trascendencia y repercusión en el proceso educativo.
¿Por qué no entonces preparar al educador más como un guía en vez para ser un “sabelotodo” (en el mejor de los casos), o en el peor de los casos para ser un guardia en un depósito de “estudiantes”?
Yo recuerdo más a aquellos maestros que nos enseñaron a aprender, a discernir, a debatir y no tanto a aquellos que solamente se dedicaron a ponernos silencio a todos, dictarnos un texto, etc.
¿Pro qué no aprovechar las nuevas tecnologías para que los alumnos (siempre en la medida de lo posible), puedan desde cualquier lugar y en cualquier momento investigar, aprender, discernir, debatir? Así “a priori” terminaríamos con el mencionado hacinamiento y los problemas que conlleva la sobre población escolar y todos los problemas logísticos inherentes.
Otro asunto muy importante es que el maestro sea una persona con experiencia práctica comprobada y comprobable de preferencia en la materia que imparte, para aportar un verdadero valor y no solamente caer nuevamente en el esquema del dictador.
Quiero aclarar en este punto que tampoco estoy sugiriendo que desaparezcan los exámenes. Muy al contrario deben de subsistir, pero con un formato distinto: Presentación de un Proyecto Final con resultados mensurables y repetibles, además de un formulario de preguntas y respuestas.
De lo que se trata entonces es que el alumno sea al final alguien que haya encontrado su método, trabajado por obtener toda la información necesaria y suficiente, así como también alguien que tiene los sabios consejos prácticos de un guía. Esto sí abonaría valor a cada estudiante.
¿Cuál es el riesgo que existe con este método sugerido? Pues que si el alumno no tiene formalidad y ética (valores que papá y mamá debieron haberle inculcado en casita), el método o modelo simplemente no sirve.
Esto entonces convierte en copartícipes y coresponsables a papá y mamá para que este modelo funciones y al final rinda frutos, pues de esta manera el alumno (insisto) estará más que acostumbrado a ser cada vez más independiente y cada vez más responsable de sí mismo y de sus actos.
No es un modelo perfecto y para quienes no están acostumbrados a involucrarse, a quienes no están acostumbrados a la constancia y el trabajo duro resultará simplemente imposible. Pero estoy seguro de que esto sería el inicio de una nueva forma de formar seres humanos inteligentes y productivos.
Al final pues esto es tan solo una humilde propuesta de parte de un ser vivo que supo aprender muchas cosas con un método semejante al planteado que supe encontrar y poner en práctica.
Será entonces responsabilidad de todos nosotros los que provoquemos este cambio. Tal vez de manera modesta y muy personal, familiar y/o local en un principio, pero no dudo que llevándolo a la práctica las cosas realmente pueden mejorar.

Artículo concedido amablemente por @serrotho

© 2014, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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