El diablo viste de Prada

Soy una mujer huraña que jamás va al cine, a menos que sea con un hombre lindo al cual besuquear. Vi Titanic por primera vez cuando la pasaron por cable el año pasado. Ni siquiera vi The Simpson The movie en pantalla gigante, el olor a canguil me da nauseas. Hecha esta aclaración, y dado que Fox ha repetido esta película un par de veces las últimas semanas, haré mi pequeña reseña algo atrasada sobre esta cinta.

Andrea (Anne Hathaway)  es una chica recién graduada de periodismo llena de ilusiones de volverse una escritora destacada, sin embargo se ve obligada a servirle café a una pretenciosa que la contrata como su asistente. La jefa, Miranda  (Meryl Streep), es una despiadada editora de modas, la trata con desden por el pecado de no distinguir entre el color lila y el violeta. La trama transcurre entre las peripecias que Andrea tiene que soportar para complacer a la asistente de Miranda, quien le da las tareas rutinarias, como servir café o retirar muestras. Al principio, Andrea se viste sin cuidado por la moda, pero poco a poco va cediendo a la presión de sus compañeras de trabajo. Deja las cómodos mocasines para treparse en zapatos de aguja. Y asi mismo, deja de lado sus sueños de convertirse en una columnista de revista de actualidad, para lamerle los Manolo Blahnik de Miranda. Al final, Andrea sucumbe, se mimetiza en el superficial ambiente en el que se desenvuelve, deja a su novio y … bah, un final hollywoodense predecible que no quiero detallar.

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Detesto tener jefes. No ha nacido nadie a quien yo le admita me dé ordenes.

Tuve una jefa así. Dejaba su cartera en mi cubículo, yo debía colocarla en su lugar. Jamás le serví un café, pues no fui contratada para eso. Había que abrirle la puerta para que entre, apresurarse a quitarle los bultos que llevaba y ubicarlos en su lugar. Tenía que tener facultades telépatas para leerle la mente y saber si tenía que negarla o no cuando recibía una llamada personal. Cuando salí embarazada y tomé mi licencia de lactancia, la chica que me reemplazó era la clásica “perruña”. Le llevaba café, le hacía los pagos, le estacionaba el carro. Cuando volví, fui despedida para dejar fija a la lambiscona. Pero agradezco que haya sucedido, pues de haber seguido ahi, sería una persona gris, condenada solo a llenar facturas y hacer notas de egreso, sin poner en práctica mi profesión. Ahora soy respetada, tengo clientes propios que me llaman por mi título a pesar de que siempre les digo que mi nombre es Pitonizza, ellos insisten en decirme ingeniera. Aunque mi salida fue accidentada e involuntaria, comprendí que nunca una persona profesional debe permitir que un “superior” le haga hacer cosas para las que no estudió, como mover sillas o comprar pan de yuca. Hay que hacerse valer, aunque a veces se pasen penurias. Siendo profesional independiente a veces se pasa hambre, pero se gana en dignidad. Si bien es cierto, no hay trabajo indigno, me parece denigrante limitarse a correr a lamerle el trasero a alguien porque está en otro nivel jerárquico en una empresa.

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Mis libros

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Comments

  1. Pues te comprendo, yo tampoco soy muy buena para tomar órdenes, pero eso sí, hay que subrayar que hay jefes como mi ex Jefecito, que saben hacerse obedecer sin que uno lo note. Ahora lo extraño porque me daba directrices en todo. Tengo la suerte de trabajar en un lugar donde los directivos confían en mí y me dejan escoger con libertad cómo hacer mi trabajo. Estar feliz con el lugar al que uno llega diariamente a ganarse el pan, creo yo, es esencial para alcanzar una felicidad razonable.

    En cuanto a la peli… hace más de dos años cuando iba hacia Londres la pusieron en el avión y pues… me quedé dormida, confieso.

  2. mmm… no es un comentario del tipo abrasivo, pero en una asistente esperas eso… una asistente es contratada para hacer todo lo que no nos da tiempo de hacer, no es necesario tratar mal a la gente, aunque si eres muy accesible la gente se vuelve muy perezosa…

    Del lado de la película… me quede con ganas de verla pero el tiempo no me lo permitió.

    Pero si me quedo la duda… para ti: ¿que es ser asistente?

    • Una asistente es una persona que se encargaría de los detalles rutinarios que me quitan tiempo para hacer la parte divertida de mi trabajo, en mi caso, alguien que tome medidas, consiga catálogos y haga planos. He tenido asistentes, y no las he tratado así. Lo que no haría es trabajar para otra persona, desde que probé la libertad de ser mi propia jefe, no lo soportaría.

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