El moderno muro de los lamentos

Años atrás, nunca se nos hubiera ocurrido andar por las paredes escribiendo nuestro nombre, cómo localizarnos, estado de ánimo y de paso, pegando fotos de todos y cada uno de los café que nos tomamos en la semana. Ahora, en esta era de Facebook, es lo más cotidiano. Y es que Facebook alberga gran cantidad de gente con complejos de exhibicionismo que harían palidecer a la antigua Pitonizza de los blogs, aquella que algunos han de recordar, la que contaba con pelos y señales sus aventuras…

Ni yo, siendo yo una exhibicionista, ahora exhibo mis sentimientos. Ponerse en ese estado de vulnerabilidad a propósito tiene el fin de llamar la atención desesperadamente, llenando de “lamentos” en forma de estatus de Facebook:

  • Nunca más creeré en los hombres, desgraciado tú, sí, a ti te digo, eres mal padre, mal amante, mal marido y te quedabas dormido dejándome con las ganas. Tú que me sacaste de mi casa cuando estaba jovencita, no terminé la U por ti, me engordé criando tus 4 hijos, ahora sé que tienes a esa zorra… maldito seas.

A 20 sapos les gusta esto.

Y los comentarios harán que la recién estrenada cachuda se explaye, contando sus intimidades y relatando sin pudor los escabrosos detalles de cómo se dio cuenta.

10 minutos después. (A veces menos).

  • Pero soy feliz, ya verás infeliz, entre menos bulto más claridad.

La susodicha facebookera pondrá en su muro de los lamentos vídeos que van desde Lupita Dalessio hasta Maritrini, pasando por vallenatos llorones y dependiendo de lo borracha que esté, Carmencita Lara.

Al día siguiente, vemos que nuestra llorona amiga ha añadido a 10 desconocidos como amigos, y cambia su situación sentimental de “casada” a “es complicado”, donde esto significa desde “odio a todos los hombres” hasta “no dejaré palo parado”. En las próximas actualizaciones de nuestra dramática e imaginaria amiga de Facebook, veremos sus fotos de borracha, siempre en buena compañía masculina, o de lo contrario, con otras amigas solitarias y obvio, en avanzado estado etílico, etiquetandose entre ellas, poniendose like entre ellas, y halagandose entre ellas:

  • qué bien que lo pasamos amix, deberíamos salir más a menudo.
  • siiiiiiiiiiiiiiiii
  • jajjajajajajaaj

Sí, siempre hay una elocuente risa después de un “siiiiiiiiiiiiiii” en Facebook.

Y aunque no se hayan dado cuenta, en menos de 48 horas del berrinche, veremos a nuestra loquilla amiga poner como status de Facebook:

  • te amo y siempre te amaré, Jerónimo Saquisilema eres el hombre de mi vida, me diste mis mayores 4 tesoros por eso te amoooooooo.

Y aquí es cuando esperamos que “pase el desgraciado”, quien a duras penas le pondrá “like” al estatus.

Admitámoslo, todos tenemos una amiga  que cree que el muro de Facebook sirve para lamentarse.

Imagen tomada de  Facebook Craze

© 2012, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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