¿Es posible ser feliz?

Definiendo felicidad como el estado de plenitud y satisfacción permanente al que todos queremos llegar, me pregunto yo: ¿será posible? En esa constante busqueda de felicidad, trabajamos para cubrir las necesidades básicas y las “inventadas”. Así, nos endeudamos, buscamos un segundo empleo, el cual nos quita tiempo para compartir con los hijos… nos estresamos, engordamos (en mi caso, adelgazamos), afectamos nuestra salud fumando y bebiendo en exceso, somos infieles… en fin, tratamos de encontrar refugio en cualquier cosa externa… cuando la solución está mirando dentro de nosotros mismos. La clave es sentirse sereno. ¿Pitonizza hablando de serenidad? ¡Hasta que finalmente enloqueció!

Ser feliz no significa necesariamente estar contento el tiempo. Ser feliz es conocer nuestra tristeza y saber desahogarla, sin desquitarnos con nosotros mismos o nuestros seres queridos. Aprender de las frustraciones y hacerse cargo de los problemas, sin huir de ellos. Es fácil huir de los problemas, pero distrae del camino. Los problemas siguen ahi, y pueden ir creciendo independientemente de que los ignoremos.

Las emociones diarias nos pueden dominar, quitándonos la serenidad. Pitonizza habla por experiencia propia, la reina de la inmadurez y la impulsividad, que quiere quitarse esa corona, cultivar la paciencia.. ser otra para ser feliz. Aunque dolorosas, las emociones negativas son necesarias, como cuando tenemos fiebre o dolor, son un síntoma que requiere atención. Quienes me han leido con regularidad, me conocen… Y quienes quieran emular mi camino a la autorealización, analicen conmigo sus sentimientos día a día. Empecemos:

La cólera:
monto en cólera fácilmente cuando una página no me abre rápidamente, o cuando se cae el servidor… pierdo el control, pero últimamente me he aguantado porque no voy a desquitarme con mi novilisima computadora, tan hermosa. Lo mismo aplica con mi hija. Ella me exaspera con su empalagoso Discovery Kids todo el día, desordena el dormitorio, hay juguetes por todos lados, y las paredes están todas garabateadas… sin embargo, aguanto mi ira porque la adoro, tan hermosa, más aún que mi computadora. Y si no le he lanzado un golpe a la computadora, mucho menos lo haré con mi negrita. En un ataque de cólera la adrenalina se desborda, el corazón late a millón, seguramente en el cerebro sucederán muchas reacciones químicas endocrinas de las que no tengo la remota idea. Como una olla de presión, hay que ir desatando la ira de a poco para no estallar como bomba H. Sin embargo, esto podría significar estar enfurruñada todo el tiempo. Así que como consejo, sopesar la rabia con lo que la origina…¿vale la pena estallar por eso? ¿si me enojo, mejorará la velocidad de mi conexión al internet? ¿No? Entonces no me enojo, después me arrugo.

El miedo: otra emoción necesaria pues alerta al individuo de alguna situación que podría poner en peligro su vida. En dosis saludables, es importante sentir miedo, pues, sin miedo a nada, me arriesgaría a todo… y podría morir. Los miedos irracionales que paralizan son los que deben ser comprendidos y controlados, para poder avanzar.

La angustia y la ansiedad: vivir ansiosa y angustiada es característico de los días precedentes a la llegada de las facturas. Mensualmente debo pagar muchocientos dólares de teléfono por concepto de conexión (por ello pido donaciones via Paypal, para los sufridores que me criticaron eso), asi que solía estar estresada, lo cual me volvía neurótica. La certeza de que Dios proveerá, y de que el buen karma de lo que haga se revertirá, pagan mis cuentas. Además de relajarme.

La tristeza, la melancolía, la depresión:
Un desánimo creciente va evolucionando hasta llevar al suicidio. Y lo admito ante uds, estuve al borde del suicidio, con ideas pesimistas, delirios en los que imaginaba cómo matarme, dejé de comer absolultamente… autodestrucción de la cual, gracias a Dios, me siendo liberada. ¿Cómo lo logré? Encontrando un motivo para vivir… mi motivo va a cumplir 5 años y entra a primero de básico este mes de abril… mi hija, razón de vivir.

El odio: sentimiento que es una variante del amor… así como el frío y calor son variaciones de la misma cosa. El odio, al igual que el amor, mueve energías… y es realmente un desperdicio, pues la destrucción resultante acaba con uno mismo, genera mal karma.

Los placeres:
los sentimientos que nos dan satisfacción pueden tambien quitarnos serenidad.  El gozo -que no genera dependencias ni adicciones- puede estar presente en una vida feliz. El placer que me da un cigarrillo está bien siempre y cuando llegue a controlarlo, para que el vicio no me domine. Lo ideal seria dejarlo para siempre… pues hablo como adicta (yo controlo al cigarrillo, no al reves). El día que realmente pierda la necesidad de fumarme un tabaco, ¡les cuento como lo hice!

Una vez que seguimos de cerca nuestras emociones, podremos controlarlas. Una vida feliz es posible, siempre que la reconciliemos con nuestra vida real y concreta, dando todo de si para ser mejor, conociéndonos y reconociendo nuestros errores.

© 2008, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. La eterna búsqueda de la felicidad nos lleva a confundirnos con facilidad,… el conocerse a uno mismo, limpio, desnudo, sin pantallas ni máscaras considero que es el primer paso… ser feliz con lo que soy para poder hacer feliz a los que me rodean… Ámate para poder amar…

    Pitonizza,

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