La era oscura de los blogs en Ecuador

Hate blogs

Haciendo una exhumación a blogs cerrados, abandonados y aparentemente olvidados, descubrí el horror de los hate blogs ecuatorianos que se dedicaban a la ingrata tarea de desprestigiar, denigrar, ofender, ridiculizar y hasta calumniar, usando el blog como una especie de trinchera desde la cual, bajo la aparente impunidad que brinda el anonimato de un nick, lanzar e intercambiar insultos que no respetaban sexo, edad ni condición. Con vocabulario soez, imágenes asquerosas, absurdo regionalismo, xenofobia, en fin, todas las pasiones humanas más bajas y primitivas desbordándose en los hate-post.

Así como ahora abundan los programas de chismes de farándula, que son un lleva y trae de intimidades sexuales y de toda índole, en aquella oscura etapa todo aquello era en formato blog, y las víctimas eran los internautas de chats y blogs. Incluso los hijos de los ofendidos eran atacados cruel y absurdamente.  Nadie escapaba a la ira y el odio de los hater bloggers. Se atacaba la imagen física, poniendo apodos que semejaban alias de delincuentes peligrosos. Todo era motivo de burla, escarnio. La intromisión a la vida privada era realmente escandalosa, mostrando fotos personales editadas de forma indigna, nombres reales, números telefónicos, lugares de trabajo. Proliferaban los blogs que se abrían exclusivamente para burlarse de otras personas.  ¡Un verdadero canibalismo cibernético! Así, pronto se llegó al  extremo de lanzar amenazas de muerte y ponerle precio a las cabezas.

Supongo que si yo hubiese sido blogger activa en aquel entonces, habría sido presa fácil de los hater bloggers, que con lenguaje de camionero ebrio buscaban excusas para insultar. Admito que en mi etapa de Esotéricca, cuando era una blogger inexperta que contestaba insultos y exponía detalles de mi vida amorosa de forma impúdica, hice de mi blog una especie de hate blog contra un ex novio. Habría sido la comidilla. Habrían querido destruirme. Y lo habrían logrado, pues Esotéricca era vulnerable, susceptible y demasiado confiada.

Horrorizada descubrí actuales comentaristas de Pitonizzaland, unos aplaudiendo reprobable comportamiento, otros intentando defender a los agraviados, rebajandose al nivel contestatario de barrio bajo. Siento pavor y desconfianza. No creo en nadie después de leer tanta basura. Es lamentable la impresión que me he llevado.

No todos aquellos bloggers dignos de lástima están muertos, por ahí he visto un blog que aún agrede a personajes públicos desde la cobardía del blog.

He leído amenazas de cierto hater blogger de regresar a despotricar sin contemplaciones. De retomar el trono de los primeros lugares en Blogalaxia, con una popularidad basada en la denigración al prójimo, la invasión a la privacidad, y la destrución de la honra ajena. Si por razones como esas un blog llega a tener mil visitas diarias, aquello no es un logro. Es un “pecado”, acumulación de karma negativo que en algún momento se habrá de pagar. El odio solo llama al odio. Pido a Dios por los hater bloggers. Que alcancen paz en sus vidas y obtengan un oficio mejor que el crear blogs solo con el objetivo de denigrar, cosechando solo odio y la garantía de que algún día pagarán con creces su horrible comportamiento online.

© 2008, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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