La festividad más excluyente

San Valentín… otra fecha inventada por los comerciantes para vendernos flores, peluches, tarjetas, chocolates, conciertos de Alci Acosta* y estadías en moteles , que se llenan terriblemente (¡a hacer cola se ha dicho!)… Por qué nos tienen que recordar con un ángel andrógino y alado que, arco y flecha en mano, invade los escaparates de centros comerciales. Todo se vuelve rojo en estos días. Te intentan meter rosas hasta por el q-lo.. ¿y qué sacamos con esto? ¿Demostrar el amor que sentimos por nuestra media naranja? Por mi parte, a mi parejo le enviaría un mariachi que despierte a todo el barrio con mis alaridos cantando:

“me gustas mucho, me gustas mucho tú, tarde o temprano seré tuya, mío tú serás…”.

Pero sería muy predecible. Hacerlo el 14 de febrero como que perdería originalidad. Yo intento ser creativa, detallista, cariñosa, todos los días, no solo para “El día del amor y la amistad”.. Y hablando de amistad… de qué amistad estamos hablando si para San Valentín todas estamos ocupadas pensando en comprarnos el hilo más revelador para que nos sea quitado con los dientes, ¿y las amigas? Ellas se preparan también para darle su detalle a sus machos. Para eso existen las e-cards, o regalos del facebook que nunca podremos atesorar.

¿Y quienes no tienen pareja? Tienen que soportar la melcocha que se derrama por las calles, ver los mensajeros pasando ramos de flores ajenas, cruzarse con otras parejas de la mano que se besan impúdicamente… yo particularmente me muerdo los labios diciéndome “hasta cuándo no me toca a mí…” y las lágrimas se me salen incontrolablemente mientras la parejita que se sienta junto a mi en el taxi ruta intercambia picos… miro a otra parte, la pelada junto a mí se mensajea por celular, con una picara sonrisa… y el eco entre mis parietales grita:

“hasta cuándo no me toca a mí…”

Es terrible este día para los que no tienen pareja. O para quienes la tienen lejos. Conformarse con una conversación fría por el msn que no da el calor necesario en las manos. O una llamada que no acerca lo suficiente a aquella persona, pues son preferibles las palabras dichas directamente al oído. Compartir una cerveza, un cigarrillo. Una almohada. La vida.

“hasta cuándo no me toca a mí…”

* “Mozo, sírvame en la copa rota…”

Recomendado de Pitonizza

Entrevista a Cupido

© 2008, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

(Visited 33 times, 1 visits today)

Comments Closed

Comments

Los comentarios se han cerrado.