La fiesta de los vecinos…

Desde ayer estoy clavada frente a mi monitor haciendo unas PPP que francamente están aburridísimas. A las 5 o 6 de la tarde aproximadamente comenzó mi martirio. Tuve que subir el volumen de mi maravillosa música para tratar de ocultar la “prueba de sonido”. Unos parlantes grandotes empezaron a vomitar el más rancio merengue, (mencioné que después del regeton, bachata y valleasco, el merengue me irrita sobremanera, razón por la cual evito ir a matrimonios y fiestas familiares). En fin, retrocedí a épocas del espantoso Elvis C r e s p o, cómo me fastidian sus letras pendejas como:

“algo en tu cara me fascina, algo en tu cara me domina”…

¡idiota! O la T a ñ ó n, de letras feministas:

“sé que vendrás llorando, por mi amor suplicando”…

Hay cosas que preferiría haber olvidado, como a esta lerda, creo se llamaba N a t u c h a, rechu… de su madre:

“/tu corazón nené…/”

Y mientras mis paredes retumbaban con esos malos recuerdos, mis almohadas no amortiguaban mi tortura.

“¡Viva la santa!”

¡Ah! la vecina cumple años… por eso le hicieron la caída a altos decibeles. Imagino la vecina: gordita, 1,45 m, 1,50 m de contorno de caderas, girando mientras el parlante ordena:

“a la izquier a la izquier, a la dere a la dere, a la izquir a la izquier, swing swing swing” .

Detesto las canciones que indican lo que hay que hacer, para que la manada siga como borregos sin conciencia individual:

“Arriba las manos/, abajo las manos/, desen un besito/, una palmadita, una mamadita,
seguimos sí (yo digo…NO hijuep)
paramos no (yo digo…SÍ chuch-)”

O los pasos con nombres de animales: el baile del perrito (y su pariente lejano infecto, el perreo), el paso del mono dudoso (realmente horripilante).

Once y media… cortan el ruido.

ENJOY THE SILENCE!

Pero no por mucho tiempo… Es que el aprendiz de disyoquer no sabe hacer la transición de merengue a salsa. Supongo cantan el “Japiberdei”, cortan la torta y sirven el arroz con pollo. Comienza el “set de salsa”. Reniego de mi sentido de la audición. ¿Por qué no puedo cerrar mis oídos a voluntad como hago con mis ojos? Aunque, a decir verdad, la salsa es la más soportable de las “músicas” tropicales. Hasta que comienza Marantoni. Wacala! ¡Y tú trataste de emular a Lavoe! Blasfemo asqueroso.

Lo bueno es que la fiesta era de viejos, no pusieron D o n O m a r y su tracalada de delincuentes. Pero de igual manera estaba deseando salir y tirarle una piedra al transformador de la esquina. Prefiero estar sin luz, pero en respetuoso silencio… Es hora de dormir, maldita sea. Si estuviera en la Yoni ya habría llamado al 911 y que se metan sus parlantes por el Qlo. ¿Por qué Dios?, qué karma estoy pagando para escuchar esos timbales, tambores, trompetas… Fúchila…

“suenan los cueros” [viva la santa] “suenan los tambores” [clap, clap, clap].

Ahora que lo noto, esas canciones solo hablan de baile, la cinturita, y cosas superfluas. Ya me parezco a mi abuelita.

“Que lo baile mi gente, traigo el sabor”

Ruego que el disyoker esté contratado solo hasta las 12. Qué ingenua. Ya son las 3 de la mañana. Debo exorcisar mis oídos. ¡Cómo me amarga la “música” que no me gusta! Cómo pueden bailar… no lo entiendo… estoy al borde de la locura. Necesito tapones para los oídos.

Una “música” horripilantísima lacera mis torturados oídos, es una salsa (?) instrumental, (no sé de quién es, ni me interesa, pero juro ante Dios que vomito ante sus cada vez más agudos acordes)…

Estoy rendida de haber estado todo el fucking day trabajando y estos hijuep continuan su bagre fiesta hasta las 4…

“/No sirve pa nada/”, repetido hasta el cansancio, mezclado con un loop insoportable que finalmente da paso a algo que nunca antes mis virginales oídos habían sufrido. ¿Esta gente no se cansa, por amor a Dios? Gritan de felicidad… no lo comprendo… no se emplutan… espero a JJ o Alci Acosta quienes siempre presagian el fin de estas fiestecillas irrespetuosas… pero, nada…

5 a.m. Estoy decidida a prenderle fuego a la casa de los vecinos… si sale “Londres” lo hago en el acto… No se acallan los ruidos ni bajo la cama. Esta gente se va a amanecer con sus puercos acordes…

“Ven que va a llover y el camino es culebrero”.

Hay cosas que preferiría no saber… como la letra de esa canción. Yiack!

A estas alturas de mi relato imagino que mis lectores me aconsejarían: “Tolerancia Pitonizza: no todos tienen tus mismos gustos”…

¿Tolerancia? no le pidan eso a una rocker que lleva 12 horas escuchando involuntariamente J o e A r r o y o…

De pronto, si es que toda esta tortura no fuera suficiente… remataron la madrugada: pusieron batracio regeton, seguro para que bailen los batracitos trasnochadores, o hasta la vecinita:

“la vecinita tiene antojo…”

Sí… de joder, vieja put-.

Recién ahí recordé: “God bless my headphones”. Recuperé la alegría de vivir y acallé la mierda que sonaba afuera.

¡Ah!, mi venganza será cuando intenten dormir la resaca: ¡full Nirvana a todo volumen hijuep! Solo música así merece altos decibeles.

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No Responses

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  1. Pancho
    Pancho
    February 26, 2008 at 3:15 pm |

    Ya pues, te doy unas leccioncitas gratis… cuando gustes… y verás lo bonito que es bailar cumbia con elegancia!!!!

  2. Pitonizza
    February 26, 2008 at 4:55 pm |

    Propuesta imposible de rechazar… ya mi amiga me dijo que mi problema son las caderas inmoviles (yo pensaba que no tenía problemas de movilidad en ese área), pero en fin…

    Ya pues Pancho, contactame al gtalk, esotericca arroba gmail punto com o al msn, prv-deco arroba hotmail punto com que buena falta me hace un buen bailoteo.

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