Esto de la maternidad duele. Es muy difícil ser madre, qué decisión tomar, qué decir, cómo actuar ante X o Y circunstancia.
Antecedentes:
En la escuela de mi niña tienen la costumbre (que no comparto en lo absoluto, dadas mis ideas amargadas de anti-matiné) que para el día del cumpleaños de un niño, la madre, si así lo desea, lleva torta y colas (refrescos gaseosos) a los demás niños. Los niños no deben ir uniformados, ni llevan cuadernos ni hacen deberes. Solo van a la fiestita. Me molesta cumplir con compromisos con niños a quienes no conozco, y debo buscar regalos genéricos para “varón” o “mujer” de 5 años. Otras madres no piensan como yo, y les entusiasma la idea de hacer perder clases a sus hijos, poner en aprietos a los demás padres de familia, y llevar caramelos y torta, con el consabido maldito, maldito regeton musicalizando la improvisada fiesta.
Dados mis continuos reclamos, la dirección de la escuela prohibió la música (si asi se le puede decir al martilleo del regeton) más no las fiestitas. Bien, una vez establecido para mis queridos lectores cómo funcionan las cosas en la escuela de mi hija, les narro mi problema:
Mi niña viene contenta y entusiasmada con la noticia: el cumpleaños de Lléremy (nombre protegido, pero créanme, así de ridículo y mal escrito). ¡No hay que llevar cuadernos y hay que ir con ropa de calle! ¿Y la invitación? Pregunto yo, visiblemente molesta por la idea de comprar regalo para un niño que no conozco, ante lo cual la niña me dice: “Lléremy se olvidó de llevarlas”.
Llevo a la niña vestida, con un regalo genérico para varón de 5 años con nombre en inglés españolizado y apellido indígena. Ante mi sorpresa, todos los niños estaban con uniforme. No habia torta ni caramelos. Era un día normal. Pensando que mi hija me había mentido, le llamé la atención de manera pública y regresamos a casa para volver uniformada y con los cuadernos.
La profesora luego me explica. Mi hija habia sido engañada por el tal Lleremy. ¡Mi hija ha heredado la ingenuidad de creer las palabras de un hombre! ¡Malditos genes de la estupidez femenina!
- Cuánto me dolió ver la carita de mi hija al ver que había sido objeto de una broma.
- Cuánta rabia me dio que un niño quiera burlarse de ella
- Cuánto lloraré cuando un hombre en verdad le rompa el corazón
Dios, envíame dolor a mí. Que los hombres se burlen de mi. No de ella. Total, yo estoy acostumbrada, tengo el corazón hecho callo. A ella no. ¿Cómo lo evito? Dios, ¡qué difícil es ser madre!

Silvi, muy lindo relato.. Pito realmente me apena mucho lo que tu nena y tú han pasado, aunque es muy pequeña, los problemas son inevitables, y vendrán más en su vida, los cuales con el dolor de tu alma tendrá que vivirlo y superarlo, ojalá no sean muchos ni muy graves. Conversa con ella, discúllpate como sólo tú sabes hacerlo, seguramente lo comprenderá. Tú ahora puedes pensar como adulto, ellos, son simple y sencillamente niños y niñas que están creciendo, aprendiendo con y de la vida. Los regalos son presentes que iluminan nuestros ojos y la envoltura es el misterio que encierra una sorpresa. No por ser niño o niña dejan de ser inocentes, lo digo por el comentario de Maye.
Bromas de escuela nomas, pues NO, deberian castigar a ese mocoso (disculparan), pobre de mi hijo si me llego a enterar que ha hecho ese tipo de bromas con alguna niña, desde pequeño le eston enseñando que se respeta a las mujercitas.
Y lo que si no comparto contigo en NADA, es que hayas retado en publico a la bebe, yo JAMAS aria eso, ni por mas coraje que me hiciera dar mi hijo, la verdad mi padre hizo eso conmigo y hasta ahora me acuerdo de como me hacia sentir de mal y me bajaba el autoestima. Una vez hasta casi me voy de puñete con el padre de mi sabrino mas querido por haberlo retado en publico, y desde ahi ya no le hablo y ni nos llevamos, eso creo que es lo unico que no puedo tolerar de un padre. Mira si le quieren pegar a un niño por haberse portado mal esta bien haganlo (a veces es necesario) pero haganlo en su casa y donde nadie los vea.
Seguramente el padre de la niña me va a “repelar” cuando sepa esto. Hasta ahora, considero el peor error que he cometido como madre. Como dice Juanpi, nunca NUNCA llamen la atención de sus hijos en público. Nada de lo que pudieron haber hecho vale el mermarles el autoestima.
debes enseñar a tu hija a golpear hombres asi la proxima a lleremy no le daran ganas de mentir, y de paso le enseñas que se busque otro que la proteja de que lleremy le pegue y listo muerto el chancho
Weeeno!!! ..Mejor es buscarle el punto muerto al asunto …porque si tu has llegado tan lejos; ahora en este preciso momento vas a arrugar??? …no vale, para nada!!! …Por lo que has hablado de ti misma, pues con los pelos en la mano, sabes perfectamente que no todo será de color rosa para tu hija …es allí entonces que se impondrá la razón de tu experiencia (todo lo que has vivido no dejes que sea en vano!)…no seas tú quien le pinte pajaritos al fantástico futuro incierto que le avecina …Ya es HORA!!! …Si le pides a tu Dios algo, pídele voluntad para que constantemente puedas hacerle entender a tu hija lo que sucede y cual debería ser la forma correcta de batallar con el asunto, no pierdas tus energías pidiendo un imposible, como que lo malo que le avecine a ella sea a ti que te toque ,,, despierta y reacciona!!! Tú sabes muy bien, que lo que tu hija necesita es irse ejercitando sobre “el como” y “el porque” de existencia, ya de una vez, de cómo aprender a digerir los tragos amargos que le depara el futuro, porque de que le llegarán …le llegarán …cada uno a su medida… y el presente caso es gigantesco a su edad …Pero afortunadamente estas tú, para darle “su brújula”, “su compas” y “diseño”, que le ayudarán a enfrentar a tales demonios …Se que tu pequeña es tu más apreciado tesoro …y recuerda que al Oro mientras más fuego le arrojen …más Kilate agarra!!!
Ya le pediste disculpas a tu hija???!!!
Y a ese Kbron de bonsai dale el regalo, si ya lo compraste daselo, pero para el 28 de diciembre con un mojon dentro de la caja…. Por inocente!
Los hijos duelen, duelen desde que los parimos (aun que haya sido cesárea). En fin, mi comentario va en cuanto a la responsabilidad que tenemos como padres de permitir que los hijos maduren, paso a pasito.
Es necesario que los acompañemos en el proceso de madurar y en el proceso de lidiar con el mundo y sus malas experiencias. Lo importante es que no pierda la confianza en ti, habla con ella para que conozca la razón por la cual actuaste como lo hiciste. Si bien soy de la idea de que debemos llamar la atención a los hijos y de vez en vez dar una nalgada simpre debemos actuar con certeza y no viseralmente, contar hasta 10 o hasta 100 si es necesario. Pero siempre hablar con ellos.
Ánimo en esta aventura de ser madre.
Pitonizza, es natural, sabes que los niños de esa edad de por si mienten e incluso se dice que es beneficioso para ellos que mientan.
Por lo de las fiestas yo no concuerdo contigo, la niña debe aprender a ser sociable, recuerda que es un ser independiente que necesita formar su propio carácter y expectativas, por eso son buenas las fiestas.
no te ahogues en un vaso de agua, ve el lado positivo, tu hija se fiara menos de lo que las personas le digan por una parte es bueno, la vida no es color rosa y eso tarde que temprano los niños lo deben saber y mejor temprano para que les duela menos y esten mejor prevenidos.
Puuuchica hasta a mí me dió coraje con yeremi…. Aaaaay noooo es feo ver a un niño está como decepcionado, burlado…
Lo unico rescatable de este hecho es que debes de enseñarle a la Nena a no ser tanc confiada o que aprenda a diferenciar las buenas amistades del compañerismo.
El niño le jugo una mala broma y empeoro cuando la regañaste delante de los demás (al menos ya te diste cuenta del error y no lo volveras a cometer), explicale a la Nena que no todos somos iguales. Que no todos pensamos, hacemos o decimos las cosas tal cual son. Que muchas veces se maquilla o se manipula para no dañar o sacar provecho de lo que se oculta.
El equivocarnos nos enseña a corrgir nuestras equivocaciones, me imagino que debes de haber elevado tu voz de protesta ante la maestra para que esto no se vuelva a repetir y haya reprendido al niño o llamado la aetnción a los padres del menor para que no se vuelva a repetir.