Lo horrible de ser mujer

A propósito del día de la mujer, ya empiezan a escucharse las promociones, artículos y dedicatorias para las “jefas del hogar”. Supuestamente nos festejan. Y con razón, ser mujer no es nada fácil:

  • Desde que somos incipientes mujercitas, las tetitas empiezan a dolernos, los “limoncitos” empiezan a fastidiar, se ponen sensibles, a la prematura edad de 12 años empezó mi calvario mamario. Mientras, el niño que me gustaba jugaba pelota e ignoraba mi existencia. Yo empezaba a volverme mujercita.
  • Luego, con la primera menstruación empieza nuestra tortura mensual. Mes a mes de soportar una toalla sanitaria en la parte más noble e íntima. El calor vuelve a esos días interminables, el olfato se nos vuelve más sensible y nos sentimos hediondas y sucias. Es horrible sentir esos calambres uterinos. Y es todos los meses. Uds chicos no tienen la remota idea.
  • El embarazo no es un camino de rosas. Quien dijo eso fue un hombre. Desde que se nos salta el período comienzan los estragos. Bien, algunas afortunadas no los sufren, pero en mi caso, desde que concebí a mi hija empezaron mis achaques, tetas más adoloridas que de costumbre, que iban creciendo de forma descontrolada, escapandose de mis blusas. Nauseas matinales y vespertinas religiosamente hasta que cumplí 20 semanas de embarazo. Luego, acidez intestinal, sensación de llenura constante, mareos, piernas hinchadas, cloasma. Creo que por eso amamos tanto a nuestros hijos, sacrificamos la belleza de nuestros cuerpos por darle vida a ese pequeño ser humano. Pero cómo duele. Y eso no es nada. El trabajo de parto es el dolor más horrible que he experimentado en toda mi vida, sentí miles de agujas calientes introduciendose por mi coxis y columna vertebral, todos mis huesos vibraron. He visto hombres delirar con una mísera gripe. Nosotras damos a luz a un muchacho, por eso no tolero ver a un hombre gimotear por una fiebre.
  • La lactancia. Otra tortura. Las tetas gotean de forma impúdica e incontrolable, hay que usar protectores para no manchar los sostenes, una corriente eléctrica pasa por las glándulas mamarias exigiendo que un bebé succione por media hora en cada pecho. Si no lo haces, la leche se petrifica y las tetas se vuelven duras como el cemento, duele hasta ponerse el desodorante. La lactancia se prolonga, y el bebé aprende a morder, auch! Y uds chicos se quejan cuando una les da un dientazo sin querer durante el dulce acto del blowjob. Eso no es nada! Los pezones de una mujer lactante son muy sensibles, duele la vida. Y para rematar, durante todo el periodo de lactancia, o al menos el primer año, no existe lubricación vaginal, volviendo al sexo un acto doloroso y poco placentero. Asi que, comprendan si su mujer no quiere atenderlos mientras el bebé esté lactando.
  • Y eso que me falta vivir la aventura de la menopausia.

Sin embargo, todos esos males se recompensan con la dicha de tener un hijo acariciando las entrañas desde que es concebido. No sé porqué me quejo, agradezco haber nacido mujer y espero que mis proximas reencarnaciones siga siendo una chica.

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. Ok, pero las muejeres no saben como es uno de esos golpes en nuestras partes sensibles… aaay mama, ahí si que duele…

    Aaaah y yo si me quejo por la gripe, no es que duela, pero es que hay que encontrar una excusa para ponerme dramático. jajaja…

  2. Encontre tu blog por blogcatalog porque compartimos el gusto por el sarcasmo (y por lo que veo ciertas cosas filosóficas del spinozismo). Me parece interesante tu blog . En cuanto a tu post, no entendí el t´titulo nomás. mucha suerte

  3. tienes toda la razon…y yo no se xk amamos tanto
    a los hijos si al final…se van…solo son prestados
    yo tengo 4 y un marido k no me ayuda
    mas k con los gastos..para mi es un
    martirio ver como mis hijos se pelean por todo

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