Lo que hace un caballero

Mi madre me enseñó a tratar a las mujeres. Como ella perdió a mi padre desde muy joven, se ha visto toda su vida pretendida por galanes, a los cuales, ella elegantemente rechazaba por no cubrir sus altas demandas de caballerosidad que ella requería a sus parejas. Mi santa madre me inculcó un comportamiento siempre enfocado en hacerle la vida más cómoda a la mujer, con la certeza de que yo sí aprendía a hacer feliz a una mujer, ella me hará feliz a mí (agradecele a tu suegra, Pitonizza). Haré una lista, ya que Pitonizza me sugirió que los posts que enlistan cosas son apetecidos por sus lectores. Entre las muchas cosas que ella me enseñó están:

  1. Nunca compararla con una ex, ni para bien ni para mal.
  2. Nunca permitir que haga una labor dura, como levantar un peso, o permanecer parada en un transporte público.
  3. Abrirle la puerta del carro. Es una obligación.
  4. Dejarla pasar primero. Solo los bestias pasan antes que una dama.
  5. Jamás hablar de su comportamiento sexual con otros hombres. Los caballeros no tenemos memoria.
  6. No comer con la boca abierta, sacarse las sobras de entre los dientes y demás porquerías en la mesa.
  7. Siempre preguntarle si le molesta el humo del tabaco, aunque ella fume. Son tan erráticas que a veces a las más fumadoras les puede fastidiar.
  8. A propósito, siempre encenderle el cigarrillo. Siempre.
  9. Recogerle las cosas que se le caigan.
  10. Formatearle el disco duro, hacerle los respaldos y demás labores informáticas aburridas. (Bueno, esto no me lo enseñó mi madre, pero me percaté que cuando le formateo la laptop de mamá, ella me consiente con la comida que me gusta).
  11. Ir a retirar a su hijo a la escuela. Resulta muy aliviante para ellas que uno vaya a ese nido de niños escandalosos, evitándoles el trauma de verse rodeada de otros niños que no son sus hijos.
  12. Acompañarlas a hacer comprar solo cuando estamos de muy buen humor para soportar sus indecisiones. Si uno nunca pone mala cara en esas circunstancias, ella nos llega a idolatrar, asi como Pitonizza me adora a mí.
  13. Siempre llamarla cuando no podemos dejarla al pie de su casa para saber cómo llegó.
  14. Llevarle el desayuno a la cama al menos una vez a la semana.
  15. Sacar la basura y limpiar la caca del perro. Esta son labores que nunca debemos permitir que realice nuestra mujer.
  16. Ofrecerles nuestro saco cuando, en una fiesta, empiezan a congelarse de frío. Aunque realmente haga frío. Los hombres de verdad soportamos el frío.
  17. Darle la llave de la casa solo a la mujer definitiva. Al hacer esto es como firmar un compromiso de confianza, casi un matrimonio, es dar la palabra de caballero abriéndole las puertas de nuestro “reino” a la futura dueña de la casa.
  18. Jamás beber de más al estar en su compañía. Un caballero sabe controlar el alcohol.
  19. Al caminar, el hombre debe ir al pie de la calle y ella a la pared, de manera de que si llega a pasar un carro que pudiera mancharla con algún charco, servir de escudo.
  20. Buscarle aspirinas o analgésicos a cualquier hora que ella lo requiera.

Hay que saber hacer estas cosas sin que ella se sienta una inválida o inútil. La idea de estos detalles es hacerla sentir como una reina, así siempre me lo dijo mamá. Las mujeres son excelentes profesoras. De Pitonizza aprendí (educación sexual y buenas maneras):

  1. “Aprenderse” su ciclo menstrual para poder comprender sus estados de ánimo cambiantes.
  2. Siempre ofrecerle sexo oral, en especial si queremos lo mismo.
  3. Nunca hacer el amor sin que ella alcance un orgasmo.
  4. Dejarle la toalla seca. La experiencia me ha indicado que, al irse de moteleo, siempre dejar que ella se bañe primero para que pueda usar la toalla. Nos volvemos sus heroes si permitimos que usen las dos toallas.
  5. Jamás pedirle a ella que llame un taxi en el motel. Ni mucho menos que ella pague. Sus blancas manos no deben atravesar la portezuela pequeña de la habitación para pagarla.
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Comments

  1. totalmente de acuerdo con los puntos 6, 16 y 20…. sobretodo con eso de que los hombres de verdad soportan el frio…

    en lo personal no soy friolenta y por lo tanto DETESTO q un hombre diga “me muero de frio” “me congelo”…. me parece demasiada mariconada….

    gracias a Sheshus mi bob es como un osito, siempre gordito y calientito :)

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