Making love in English

Ayer sufrí una pataleta apoteósica debido a mi hastío por tener que traducir todo, ¡hasta mi boda tuve que traducirla al español, pues en el Registro Civil no hay un solo funcionario que oficie la boda en inglés!

lovemakers

Love makers

Estoy condenada entonces, a traducirlo todo al inglés, lo más mundano, lo más trivial, intrascendente, tengo que traducirselo. Así es ser esposa de un gringo que no habla español en un medio como el ecuatoriano donde es muy difícil encontrar gente que hable inglés decente. Quienes ven nuestra relación de forma superficial, aconsejan que yo le enseñe español a mi pareja, tachándome de “egoísta” al hablar entre nosotros solo en inglés, pues “estoy practicando”. Mi esposo tiene 5 años viviendo en Ecuador, vino sin hablar una sola palabra de español, y sin poder siquiera pronunciar mi apellido “Riofrío”, todo un reto para alguien que nunca ha pronunciado la letra “R” como lo hacemos los latinos.

El inglés es nuestro idioma oficial.

Las cosas se facilitan porque yo ya hablaba inglés antes de casarme con mi esposo. Intenté enseñarle español sin éxito, me frustro demasiado. Él ha pasado momentos difíciles en farmacias, buses y tiendas haciéndose entender. Una vez, fue a parar al parque Seminario porque el taxista no le entendió “Parque Centenario” por su marcado acento gringo. Poco a poco por lo menos él ya entiende de qué van las conversaciones, pero es muy difícil en un medio como el nuestro donde la gente no habla un español culto, no vocalizan, se comen sílabas y usan jerga que yo jamás empleo, confundiendo aún más a mi gringo.

—What means “mandarina”?
—Tangerine, sweetie.
—???

Aprendiendo Inglés como esperándolo…

Amo mi lengua nativa, pero tengo una fijación temprana por el inglés, idioma rico en sonidos inexistentes en español. No me gusta ni la música en español, hay rarísimas excepciones como Soda Stereo por dar un raro ejemplo. Crecí escuchando Pet Shop Boys que me empujaron al new wave y fue Depeche Mode quienes germinaron en mí el intenso deseo de aprender inglés.

A medida que intentaba aprender la lengua de Shakespeare en la Bénédict (acento británico, yay), allá a inicios de los noventa, la amaba más y entendí que nunca terminaré de aprender los interminables modismos y expresiones que simplemente en español no existen porque el cerebro en inglés organiza las ideas de otras formas que el español lo hace, totalmente diferente. El inglés británico que “aprendí” es diferente del gringo que hablo actualmente y que entiendo en su totalidad. Se me dificulta entender acentos australianos, escoceses o el frío acento londinense. Háblenme en californiano por favor.
Me asquean los nombres de películas adaptadas al español “Mi pobre angelito” me dio urticarias, es HOME ALONE, get over it! No puedo ver ni siquiera una escena de Friends en español, pierde TODA la gracia.

I speak bad Inglish

No me pidan que nos cambiemos al español, nuestro idioma es el inglés. Inglés y punto. Sueno como la hija perdida del Mashi y Sofía Vergara, I know. Pero la parentela de Danny me entiende, sus amigos me entienden, él me entiende. No me importa sonar como la india María, nunca perderé mi acento.

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© 2016, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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