Mal ejemplo

Mil bendiciones para todos quienes vinieron a parar hoy a este blog.

Como padres, el educar a los hijos es una misión ardua, para la que nunca estamos suficientemente preparados. Cuando me enteré que iba a ser madre, a los 30 años, edad en la que supuestamente había alcanzado la madurez emocional necesaria para enfrentar esta dura tarea. Como profesional ya estaba realizada, intelectualmente había cumplido las metas que me había propuesto. Había disfrutado lo suficiente, así que los 30 años fue una edad ideal para estrenarme como madre. Leí muchos libros sobre psicología infantil, pero sin duda en la vida real se dan situaciones que no están explicadas en los libros. Un día, llegue’ sorpresivamente a casa. Mi hija de seis años se habia puesto mi sosten, mi blusa, un jean mio, y la cartera. Hacía el ademán de hablar por celular, mientras “revisaba sus mails” en su laptop de barbie. Le pregunté a qué jugaba, y me dijo que jugaba a “ser como tú”. Intento ser buena madre, y en esos intentos noto que uno de los graves errores que cometemos los padres es el mal ejemplo que les damos a los niños.

  • Fumar. Pésimo, asqueroso, terrible vicio. No fumo frente a mi hija, pero ella sabe que lo hago. Debi dejar de hacerlo, pero no he podido. Ahora, ¿con qué moral le digo a mi hija sobre los peligros del alquitrán, la nicotina, y el inminente cancer? Y otras drogas. Pues mi hija pudiera no gustarle el sabor al tabaco… pero y si sí le gusta el sabor de otras drogas!? Yo fumo tabaco cuando estoy mal genio. ¿Cómo corrijo a mi hija si ella tambien llegara a canalizar mal su mal humor?
  • Discusiones estériles entre adultos. Para quienes subestiman el poder de discernimiento de los niños, les tengo malas noticias: su hijo de menos de un año percibe la vibraciones negativas que se hallan en un ambiente tenso durante una pelea. El discutir sobre el presupuesto, infidelidades, malosentendidos, y otros tópicos que supuestamente los niños no entenderán -pero sí entienden-. Tal vez no comprendan, pero entienden que algo anda mal… y aprenden a resolver las cosas levantando la voz, llorando, tratando de imponer su criterio… en fin, grabate discutiendo con tu pareja para que detectes el patrón que le estás enseñando a tu hijo.
  • Botar basura a la calle. De qué sirve que los niños celebren el día del árbol, del medio ambiente, de ahorrar el agua, si tú, como persona grande, botas a la calle tus desperdicios, por muy pequeña que se vea esa funda de bonice, el arrojarla a la calle le indica a tu hijo que las cosas no son tan preocupantes como dicen en la escuela. Y la maestra habrá perdido su tiempo.
  • Palabrotas. Contrario a lo que se cree, es horrible escuchar a un niño de 2 años decir “puta”. Esta palabra es muy fácil para ellos pronunciar, pero se escucha horrible, admitamoslo. No le celebremos a nuestros hijitos, sobrinos y primitos pequeños cuando dicen groserias “es que está chiquito”. ¡Luego como lo corregimos cuando sea más grande e intente imponernos su criterio!
  • Malas actitudes en general. Si somos groseros con un mesero, dependiente de banco, o cualquier persona que nos presta un servicio, nuestros hijos interpretarán que las personas están obligadas a servirnos y hacernos favores, como si fueramos reyes.

Evitemos a toda costa estos comportamientos pues para nuestros hijos, somos heroes, modelos a seguir.

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

(Visited 34 times, 1 visits today)

Facebook comments:


Comments

  1. pito, vas a dejar el tabaco? me parece excelente.. Es duro dejar los vicios, pero creo q si le pones ñeque lo puedes lograr

    yo no fumo, no me molesta q otros lo hagan, siempre y cuando no le hechen el humo en la cara, pero si lo considero un feo vicio.

  2. Sé que dejar de fumar puede resultar muy duro.
    Cuando yo era tenía 5 o 6 años mi papá fumaba 2 cajetillas diarias, pero un buen día decidió que mi hermano y yo necesitabamos contar con un padre no solo vivo, sino también saludable hasta que alcanzaramos la edad adulta, decidió que quería poder jugar con sus nietos. Y listo! desde ese día mi padre no ha fumado un solo cigarrillo más, el amor a nosotros sus hijos (que ahora somos tres)fue su única ancla y su impulso para dejar el vicio.
    Según dice mi padre hasta el día de hoy, 30 años después, siente la tentación de fumar cuando huele un cigarrillo, pero sabe que no lo hará…bastaría solo uno para iniciar nuevamente esa “esclavitud”
    Admiro a mi padre por su fuerza de voluntad y por el gran amor que siempre demuestra por su familia.Su actitud fue de gran ayuda para ayudarnos a vencer las presiones de la adolescencia en todos sus oscuros aspectos.
    Confieso que hoy en día el olor del cigarrillo me parece un delicioso aroma,es más varias veces he soñado que fumo… pero no lo haré, no voy a decepcionar a mi padre.
    Tener hijos es una inmensa responsabilidad.
    Felicitaciones a todos los padres y madres que aunque no sean perfectos hacen siempre lo que es mejor para sus hijos.

  3. Como padres tratamos de buscar el bienestar de los niños, pero como en mi caso eso implica sacrificarlos muchas veces y que se vayan formando un idea erráda de la vida, como padres debemos poner el ejemplo ya que no hay mejor manera de predicar que con este…..es difícil si, pero no imposible, he visto muchas veces como se le celebra a los niños el decir groserías… Es algo repudiable…. Como les podemos exigir después, con que calidad moral…. La verdad ni yo lo sé, sólo que poco a póco se debe corregir en nosotros los defectos que no queremos en nuestros hijos

Leave a Reply