Meditación diaria

Como una forma de reconciliación con uno mismo, la meditación es un modo excelente de “ponerse en orden” por dentro. Esta práctica bastante común en culturas orientales apenas nos está llegando a occidente como parte de la avalancha “new age” que entre otras cosas nos invade, a veces como novelería, otras como moda. Sin embargo, como todos quienes me conocen saben que yo no sigo modas, practico la meditación desde hace varios años. Las últimas semanas la he retomado, consiguiendo efectos bastante evidentes en mi vida práctica.

No soy una persona religiosa, al no acudir a ritos o cultos de ningun tipo, para muchos creyentes, existiría un vacío en mi vida, vacío que lleno con la práctica de la meditación. Para muchos puristas, mi método podría ser poco válido, pero reitero, me ha dado resultados palpables, por ello voy a compartir mi técnica, que recomiendo la prueben.

Desmitifiquemos

Antes de entrar en materia, valga aclarar que la meditación no va ligada necesariamente a ningún dogma religioso. Les recuerdo mi ateísmo. Aún si eres cristiano o no, la meditación te va a servir. Aún si como yo, no tienes dioses a quien rendirle culto, la meditación te va a servir.

No es necesario seguir una dieta especial. Soy carnívora. La ventaja del vegetarianismo es que el organismo se halla más alerta al no tener que emplear tanta energía en descomponer las proteínas cárnicas, por tanto, muchas personas prefieren volverse vegetarianas cuando se inician en la meditación. No es necesario. Al menos, para mí, que sigo consumiendo carne, estoy viendo los beneficios de la meditación.

No es conveniente de ninguna manera mezclar alucinógenos con la meditación. Para quienes lo han hecho, se pierden de la real dimensión de la meditación al obnubilar los sentidos de forma artificial por medio de drogas sean naturales o sintéticas. La meditación no te va a llevar a ningún “viaje místico”.

Cómo comenzar

La mejor hora para meditar evidentemente es en las mañanas, antes de iniciar la jornada. Al ser mayormente una persona nocturna, mis mañanas son ajetreadas, me despierto a las 6 de la mañana para iniciar el día entre correteos y desayunos. Luego de ese pequeño estress en mi vida, cuando he enviado a mi hija a la escuela, regreso a la cama e inicio mi meditación personal para recargarme de energías.

Lo único que se necesita es 10 minutos para prestar atención a la respiración. Eso es todo. El ruido blanco del aire acondicionado o del ventilador es otro modo de evitar distracciones. Por muy silente que esté el ambiente circundante, las distracciones vienen mayormente desde dentro. Las tareas pendientes, deseos, frustraciones, suelen manifestarse en forma de pensamientos, recuerdos o incluso de voces de personas que empiezan a hablarnos en esos momentos. Mi método no consiste en poner la mente en blanco, más bien recibo aquellos pensamientos, permitiendoles ser, sin retener ninguno.

Por ejemplo. A pocos momentos de encontrarme relajada, aparentemente sin pensar en nada, repentinamente recuerdo que debo sacar carne del congelador. Visualizo la carne. Y continúo atenta a mi respiración. Un error frecuente es continuar pensando en que si la carne será suficiente para el almuerzo, que uno de mis invitados es vegetariano y no tengo una alternativa, que deberé ir al supermercado a comprar algo, y no tengo efectivo así que primero deberé pasar por el banco, y como es casi fin de semana seguro está atestado de gente… en fin, la cadena de pensamientos puede ser interminable. Y la meditación no habrá tenido sentido.

Otra forma de conseguir una efectiva meditación es poner atención al cuerpo. Ya sea acostado o sentado, siente como la fuerza de gravedad atrae a tu cuerpo al planeta. Siente todos los puntos de contacto de tu cuerpo con la silla/colchoneta. Si sientes que te vas a quedar dormido, prefiere meditar sentado. Ve repasando tu cuerpo por completo, desde los dedos de tus pies hasta tu coronilla. Puedes ejercer cierta tensión en cada músculo y luego relajandolo, lo cual es efectivo para evitar las distracciones internas.

Para tomar el tiempo que te va a llevar tu meditación -lo óptimo son diez minutos- puedes poner una alarma, o música especial para meditar cuyos tracks consisten en 10 minutos de ruido blanco que terminan con el sonido de una campana que indica que tu meditación ha llegado a su fin.

No necesitas más. He conocido personas que llenan su ritual de meditación con parafernalias: velas, inciensos, asanas de yoga, banquillos especiales. No digo que esté mal. Lo contrario, si aquello te sirve, haz uso de cualquier recurso que te lleve a disfrutar de tu meditación.

Lo más importante de la meditación es la constancia. Regálate estos minutos todos los días, incluye la meditación en tu rutina. Los beneficios van desde un mejor manejo de la ira, hasta un rejuvenecimiento evidente que todos notarán. Es posible que tu intuición se vuelva más aguda, tu paciencia se incremente y consigas mayores niveles de tolerancia. Aún me falta conseguir muchas metas, aún no domino por completo mis emociones, sin embargo, estoy viendo manifestarse milagros en mi vida, que se los atribuyo a esta práctica, es por ello que sugiero hagan la prueba un mes, y luego me cuentan.

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Comments

  1. Me gusto la idea, aunque desde hace un tiempo estaba pendiente con lo de la meditacion le tome cierto miedo porque una noche lo intente y cuando estaba en el momento de relax total senti que me murmuraron algo en el oido y me levante porque me asuste mucho pero vamos a ver si en la mañana si pasa eso no me asusto tanto LOL 😀

  2. Sí había escuchado de experiencias similares, aunque nunca me ha pasado. Puede ser sugestión, o puede ser que tu voz interior está tratando de hacerse oír. Sigue intentando.

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