Mi primer beso en años

Ha sido un fin de semana muy suigeneris. No hubo post musical dominguero, no pasé en casa, no le puse Linux a la máquina. Con mi hija de vacaciones, su padre se la llevó a pasar un fin de semana completo. Así que, aproveché que este sábado no amenazaba con llover y acepté una salida con ese viejo amigo de la vida real, con quién por casualidad  💡 me tropecé días atrás en la calle. No creo en las casualidades. A ver y les cuento en detalle…

Entre conversaciones en la sala de mi casa sobre temas diversos que incluyeron las causas del calentamiento global, diferencias ideológicas, hipótesis diversas sobre la veracidad de las escrituras bíblicas y todas esas charlas profundas que disfruto, llegamos a mis blogs. No suelo ocultar a la gente que conozco en la vida real sobre mi blog y el personaje semi-ficticio basado en la vida real que bauticé como Pitonizza. Ocurre lo contrario que con la gente que conozco por medio del blog ante quienes no suelo decirles mi nombre real, llegando al extremo de inventármelos. El diálogo no fue el típico infructuoso que intenta explicarle a un profano qué es un blog. Mi amigo (a quién llamaremos Eustaquio) semi geek, conoce de la existencia de los blogs, siendo algo reticente a leerlos “no me interesa leer lo que un completo desconocido hace”. “Pero Eustaquio, yo escribo en mi blog lo que hago, y en twitter es casi enfermizo”. A lo que me respondió: “Pues abriré entonces una cuenta en Twitter solo para seguir tus pasos”…

Aquella frase tan poco romántica, me conmovió. Eustaquio fue advertido en que posiblemente será un nuevo personaje de mi blog, que mi tendencia patológica a escribir y contarlo todo es tan fuerte… que mi blog se me ha escapado de mis manos, a veces tengo la escalofriante cantidad de 2000 visitas diarias, que…

No me importa Pitonizza (me dijo mi nombre real). Y me besó.

Recibí un primer beso en años. Ese beso fue el preámbulo a nuestra salida. Tomados de la mano salimos a un tranquilo bar con música en vivo a continuar la velada. La cita perfecta, diálogos interminables, tensión sexual en el ambiente que no se rompió con la prematura irrupción de una mano inquieta en alguna zona protuberante… nada de eso, Eustaquio es un caballero que entiende que por muy excitada que esté la mujer, por dispuesta y abierta que pareciera, si esos momentos se extienden, es muy posible que se entregue algo más que el cuerpo.

Historia: Eustaquio y yo nos conocimos años atrás cuando infructuosamente intenté la dura carrera de economía, dura para alguien que sorprendentemente se graduó de FIMA resolviendo con dificultad los ejercicios del Algebra de Baldor. En ese entonces, las matemáticas universitarias me hicieron ver estrellas, las ecuaciones logarítmicas me arrancaron lágrimas de sangre, sacando calificaciones que rompieron records. 0,4/10. No saqué ni medio punto. Eustaquio se conmovió al verme llorar frente a la cartelera de notas y consiguió hacerme entender hasta las inecuaciones. En ese entonces, Eustaquio tenía un look grunge que me enloquecía, tan al descuido, tan Kurt Cobain, hasta la barba de tres días. Y esa habilidad para las matemáticas, la lógica, que no empañaba su verborrea ágil, envolvente, casi hipnotizante. Me encantaba escuchar sus disertaciones para la clase de Microeconomía. Pero él parecía verme solo como una alumna que no podía con la sencilla trigonometría del espacio.

Tiré la toalla, obviamente la Economía no era lo mío, un algorítmo más y moriría. Me retiré y zarpeé a nuevos puertos, alejandome de Eustaquio que me visitaba en mi nueva facultad, con mis nuevos amigos, ayudandome de cuando en cuando a cargar maquetas, cartones rígidos y pesadas tablas de balsa mientras esquibabamos la lluvia del terrible invierno de 1997. Muchas conversaciones entonces, ningún beso nunca. Incluso llegué a pensar que a él le gustaba mi hermana. Hasta el sábado que me demostró lo contrario.

¿Qué fue de su vida? Se graduó de Ingeniero Comercial. Antes de la debacle de los bancos y la dolarización y todo eso que no entiendo, Eustaquio pudo establecer un pequeño negocio que hoy por hoy es una próspera red de $%”% (censuro esto para que no den con él). Y por si acaso, no son moteles. La crisis actual le ha afectado, es cierto, pero él aprendió a aplicar las inexplicables fórmulas algebráicas para mantener a flote un negocio.

El desarrollo de la noche: horas de horas de plática nos llevaron de regreso a casa muy tarde, continuando la charla en la sala de mi casa. Sus desamores, su prolongada soltería, cómo sigue su madre quien hasta la fecha pregunta por mí pues inexplicablemente se acuerda de mí cada vez que ve a Ma.Teresa Guerrero en la televisión. Me conversó sobre sus viajes a Taipei y la vez que estuvo a punto de comer carne de cocodrilo. Y aún fuma compultivamente, más que yo. Él está advertido, sabe que lo contaré todo o casi todo aquí. De hecho, me sentí tan libre, que todo lo que he escrito casi lo redacté en su presencia, mientras él desde su laptop leía los archivos de este blog. Y el saber que es de carne y hueso, no caracteres que aparecen en una pantalla, me da esa confianza que no sentía en años. Eustaquio ha estado solo todo este tiempo. Yo tuve una hija. La semana que viene saldremos los tres. A ver qué pasará.

Si todo sale bien, deberé cambiar mi estado en Facebook  *-)

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Mis libros

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Comments

  1. No pensé que tenías esa percepción de mí, tanto tiempo perdido!!! Sabes, no me molesta que escribas sobre nosotros siempre que evites los detalles obscenos, jajaja. Se me hace difcil acostumbrarme al nombre que me pusiste, asi como no me acostumbro a decirte Pitonisa, siendo tu nombre tan bonito.
    Con respecto a esos que te molestan, olvidate de todo eso, paso por ti mañana, qué dices…???

  2. Una vez heché a perder una relación por ventilar cosas privadas, pero está bien, te espero. Tengo el cel apagado, llamame al teléfono de mi madre. (Estas cosas deberíamos decirlas por messenger :D)

  3. Hace apenas una semana me encontré con una pesona bajo condiciones muy similiares a tu historia, la diferencia es que yo tengo un hijo y estoy casada, pero entiendo perfecto tu situación. Son historias entretejidas en la vida. 😉

  4. Bien por ti Pito.

    Yo se que no te gustan las canciones medio chafas, pero leete la letra de Tarde de Arjona, ahi sacas un 10% de tu historia de hoy.

    A mi ya me paso, pero sigo solo… que dilema.

    Saludos y good luck.

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