Muñecas inflables humanas

No, este no es un artículo dedicado a tratar sobre juguetes sexuales. Es una alerta para las mujeres que, talvez sin saberlo, talvez a sabiendas, se convierten en muñecas sexuales momentáneas, esporádicas o estables de un hombre. Así, el hombre usa a la mujer, se satisface con ella, y luego la deja. Ella por momentos, guarda esperanzas pensando que esta situación cambiará y que él le dará el sitial que merece, que ya está enamorado de ella pero no se ha dado cuenta, que le es imposible divorciarse en este momento, en fin, la mujer se aferra a la mínima idea de que esta situación cambiará. O tal vez ella prefiera mantener esa situación, buscando provecho económico de un hombre que no es su marido, una especie de alquiler, trueque sexual. Este tema tiene tantos matices, que me es imposible tratarlos todos en una simple entrada de mi blog.

¿Crees que él te toma como muñeca inflable?

El hombre que considera a una mujer su muñeca, solo la buscará cuando tenga ganas. Esta debería ser la primera señal de alarma para una mujer. Si nunca te llama para preguntarte cómo estás -no solo como mera frase social cuya respuesta no importa-, ya debes sospechar que él te considera una muñeca.

Si todos tus encuentros con él son solo sexuales, es evidente que eres solo una muñeca. Nadie saca a pasear a la muñeca inflable, nadie la lleva al cine, a comer…

Así como ninguna chica muestra sus vibradores a sus padres, ningún hombre presenta ante su familia a su “muñeca inflable humana”.Talvez se la muestre a sus compañeros de juerga, pero a su madre, jamás.

La mujer que se esconde detrás de la muñeca

Pero una muñeca inflable humana tiene voz y sentimientos, voz y sentimientos que rara vez son escuchados. Para levantar la voz, es primordial reconocer tu propio valor. No eres un par de agujeros. No eres dos glándulas mamarias útiles solo para ser apretujadas. Tu valor de mujer debe ser reconocido primero por ti antes de poder reclamarlo.

Sin embargo, he escuchado a algunas chicas preferir ser un objeto sexual que ser esposas, pues las esposas lavamos calzoncillos, atendemos hijos y bajamos fiebres. Sin embargo, evitaré juzgar a nadie, pues desde mi limitada experiencia solo puedo afirmar que no cambio mi posición actual a la luz del sol, conocida por todos, disfrutando de ser mujer completa, a permanecer en un oscuro rincón de un closet, en la clandestinidad de un hotel poco conocido, siendo un objeto sexual, una muñeca inflable a la que solo se acude cuando se tienen ganas.

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One Response

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  1. Angeliqita ✬ MuñOz (@Angeliqita16)
    September 14, 2011 at 11:35 pm |

    Muñecas inflables humanas http://t.co/NTjf3d0O

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