¿Por qué debería importarme lo que un PENDEJO dice de mí? En realidad, no debería inmutarme siquiera. Sin embargo, me ha indignado tanto leer un reply a un comentario que dejé en un cbox ajeno que me demuestra que el patán se crece cuando se ve detrás de un teclado. Es como el apacible hombre que es educado, cortés, caballero… hasta que se sienta tras un volante, le sale lo troglodita. Así mismo hay sub-hombres que ofenden de manera gratuita a una mujer. La llamada en la casi madrugada de hoy previniendome de los epitetos diabólicos no fue suficiente para atenuar la rabia que me dio comprobar la mala calidad humana que aún existe por ahi. La forma que intenté romper el hielo para abrir una puerta de amistad por esos lares me mereció un “eres tan tonta… etc.” Entonces lo hice. Sí, lo pendejeé. Me salió el impulso y me rebajé a contestar al grosero. Me bajé de mi pedestal para denigrarme al nivel tan infinitamente inferior al mio dirigiendole la palabra a un tipo de cuarta categoría. Sí, fue un error. Pero ya está hecho.
Parece que mi buen doc tiene varios amigos de esta calaña, pues ya recibí un comentario de una de sus amigas, desdiciendo de mis posts, ufanandose de no entrar a Pitonizzaland, cosa que de paso no me importa, pues si no leo un blog, no ando proclamandolo a los cuatro vientos. Tengo mil visitas diarias, ¿crees que me haría falta una visita? Entonces… no me importa que una persona deje de leerme. Lástimosamente mi doc ha perdido una lectora, pues no pienso enfermarme a ver las réplicas de diablos y brujas que talvez movidos por la envidia, se dediquen a prejuzgar, decirme tonta y demás epitetos que no merezco de ningún modo.
¿Me merecía que me llame tonta un desconocido? Por eso le respondí que es un pendejo.
No sé por qué me importa, ni por qué dedico un post a gente envidiosa. No, no es dedicado a ellos este post. Va para mi doctor, para que sepa la razón por la cual no volveré a visitar su blog.
¿El blogger ecuatoriano promedio no ha madurado? ¿No capta la maravillosa herramienta que tiene en las manos al poder comunicar, crear lazos, puentes, intercambiar información, no insultos? Desperdicia energías en hacer hate blogs, solo con intenciones de molestar a otros. En vez de aprender del talento ajeno, solo se mira el ombligo, y levanta la mirada para escupir al cielo. Es una pena, y por ello mi indignación. Es triste que así suceda, pero sucede.
En mis tiempos se enseñaba a respetar a las mujeres. No pensé que ya estaba tan vieja.


Yo opino que luego de un tiempo debes volver al blog del doc, o sea tiene unos relatos muy elaborados y todo que se disfruta leer… porque gente grosera o irritante te vas a encontrar hasta si fuera el blog del Dalai Lama. Obvio que una no puede evitar poner cara de WTF? (como el gato de Wildchildren) pero a la larga se llega a la conclusión que detrás de toda expresión insultante subyace algo de envidia. Al fin y al cabo nos mueve la ambición de poder y el mundo blogger no es la excepción.
Querida amiga, es una de las razones por las cuales tampoco visito blogs ecuatorianos (y si lo hago son verdaderamente poquísimos con los cuales conozco y me llevo realmente bien) y como una vez dijo un amigo mío de Quito, a veces en ciertos grupos, sólo entre ellos se comentan. ¡Ese no es el chiste! Digo si un blog está en internet es porque es mundial y estamos abiertos a distintos tipos de opiniones, obedeciendo al respeto claro está. Tenemos el poder o quizá el privilegio de estar conectados a internet, la cual es una herrramienta que hemos usado por medio de blogs o páginas webs para comunicar un tema a la gente. Ojalá que ya no hayan más malos entendidos, ni ofensas.
¡He dicho!
yo soy mas desagradable porque estoy bajo el promedio…. mejor salgo corriendo de aca
@Silvi O me suscribo al reader, para leerlo sin necesidad de ir a su blog y no tener que encontrarme con esa gente… te juro que no pensaba nombrarlos, pero me cansé. Leeré al doc, pero desde mi reader. No quiero ver la sarta de estupideces que el tal lucifer (nick demasiado grande para su personalidad) presiento me pondrá como contraréplica.
@Naty Muchos creen que Internet es una tierra de nadie donde pueden despotricar a su antojo, e insultar y denigrar a quien opina diferente. Como siempre digo, adoro la retroalimentación, sino cerraría los comentarios como Microsiervos. De mis comentaristas he aprendido mucho. Pero no voy a permitir ser insultada. Como no tengo control en otros blogs, baneando, moderando y borrando, simplemente me abstengo de dejar mi opinión. Solo comentaré en The Wildchildren, donde han demostrado lealtad hacia mi.
Es el precio de ser personajes públicos.
Palulo:
Ah, entonces, por ser “personaje público”, ¿merezco que me digan tonta, y hagan y deshagan conmigo?
No, sino que ello conlleva varias cosas, opiniones contrarias o recíprocas, ideas compartidas o total oposición, pudiendo llegar a casos extremos. Por eso está bien que te defiendas o des tu opinión sobre los hechos.
Acepto opiniones contrarias. No admito insultos. No los merezco, no estudié para eso. Nadie merece ser insultado. Y este diablejo de quinta categoría me buscó la boca. Infecta mi blog con sus faltas ortográficas. Este post no va para alguien tan, tan inferior. Es un desahogo, y un escarmiento. Eso me pasa por pensar que un hombre con ser hombre es implicitamente caballero. ¡Qué equivocada estaba!
Niña:
1.- Acá en Chile le decimos “no comprar o no pescar” así de simple… darle respuesta es darle mayor importancia (vale lo mismo si es hombre o mujer)
2.- El Blog es tuyo, así de simple y sencillo y al que no le gusta pues que no lo lea (o como dicen ustedes que se vaya un ratito a la casa de la v…)
un abrazo desde Chile…
Tofu se puso del lado del diablo, lo cual automáticamente lo borra de mi lista de contactos. Corto todo contacto, pues no admito la más mínima muestra de deslealtad. Así soy, tajante ante la traición. Aqui no habia cabida para la neutralidad, o conmigo o contra mí. Si pudiste comprender a ese demonio, talvez es porque hablan el mismo idioma. Ví caballerosidad, pensé que abogarías por el respeto a una mujer que decias era tu amiga. ¡Me equivoqué!
Como decía mi madre, la ñañería no es buena.