Recuerdo mi conversación con Eloísa, la chica de la vida “fácil”. Ella me demostró que el elegir el trabajo de ramera a veces es condicionado por las circunstancias, que no es sencillo, ni fácil, ni alegre. Desde ese día, veo con cierta empatía a las mujeres que paran en Colón y Machala, pues ellas tienen la osadía de pararse ahí, desvergonzadamente, pues en realidad no le hacen daño a nadie, admiten su p u t e r í a. Otras, trabajan solapadamente, para evitar el dedo inquisidor que las señala. Es comprensible. Ellas subsisten gracias a la existencia de hombres, a veces de bien, que pagan por sus cuerpos. Y no solo a ellas, que podrían catalogarse “ultimas ruedas del coche”, de baja categoría, mujerzuelas baratas… las scorts de alto nivel, esas mujeres hermosas que se ofertan por internet, algunas en un algún portal, otras, por cuenta propia en clasificados gratis como Mundo Anuncio. Esas mujeres lo hacen por necesidad, porque les es rentable, porque les gusta (?), pero sobretodo, porque siempre hay un idiota que tiene que pagar para acostarse con una mujer.
Yo nunca pagaría por sexo. No sé si pienso así porque soy mujer. No soy capaz de pagar ni el motel, mucho menos contratar a alguien para “hacerlo”. Me parece tan repugnante. No por la prostituta en sí. Repudio el hecho de tener que establecer transacciones, en hacer del sexo un acto meramente genital, de tener que mostrar mis partes íntimas a alguien a quien le tuve que pagar para hacerlo. Que los besos tengan un precio, si es que llegaran a haber besos, pues supongo que en una relación sexual con dinero de por medio, no hay cabida para besos y caricias.
Para una mujer que se vende, muchas veces es un sacrificio. Cada hombre es una cicatriz en su alma. La toman, la usan, la denigran. Ella se deja porque lo necesita, talvez una se llega a acostumbrar… Y mientras hayan hombres tan degenerados que busquen en internet los sucios anuncios con que las mujeres los captan, la profesión más antigua del mundo nunca terminará de ganar adeptas, que arriesgan su vida, su salud y su dignidad para ser usadas por mequetrefes de tan baja estirpe.
Ah, pero seguramente estos hombres viven una doble vida. Tienen mujer, están casados o tienen una novia formal que le presentan a su madre, una chica respetable a la que no le proponen trios ni esas cosas repugnantes. Son hombres de iglesia, castos ante la sociedad, pero que entre sus gastos mensuales están las tarifas de las mujeres de la vida.

he recordado a mi pana Darwin C. que solia decir “a veces toca demostrar la hombria aunque sea pagando”
JUAS!!!
mi lema nunca pagues por algo que puedes conseguir gratis
yo si me gasto un buen billete por destruirle el ort0 a andrea rincon o a sasha grey….
Creo que es una forma de subsistir igual que cualquier otra aun que creo que siempre deja un vació muy dentro, ya que el sexo es además de un acto de complacencia mutua un acto de entrega, entonces si es algo lastimoso, pero creo que a pesar de eso los hombres que las contratan tampoco tienen la culpa, yo mas bien les echaría mas la culpa los padrotes y a los manejadores, y no me puedes negar que las scorts o que por lo menos unas cuantas, lo hacen por el simple hecho de ser dinero fácil, se que puede parecer descabellado pero algunas mujeres lo hacen por que para ellas ademas de ser su medio de subsistencia es la forma mas facil y des obligada de ganar dinero.
Tú tienes tus principios. Sin embargo, no significa de ninguna manera que la ecuatoriana promedio también los tenga. Todo lo contrario. En tu otro blog demostraste lo fácil que es corromper a la ecuatoriana promedio. Para los interesados, tu post a continuación:
http://www.eroticcas.com/que-clase-de-puta-soy/
Nadie les apunta a ustedes con un revólver en la cabeza. Cuando una mujer se baja los calzones, lo hace por su propio gusto y voluntad. Y si los hombres van donde estas tipas, es simplemente porque la ecuatoriana promedio no sirve para maldita la cosa. Así que ellas deben dejar de echarnos la culpa por sus propias decisiones. Deben tener el coraje de confesar de una buena y p… vez que lo hacen porque en una noche ganan lo mismo que un oficinista en un mes.
Roberto, me parece de lo más ofensivo señalar que la ecuatoriana promedio no sirve para maldita la cosa. ¿No leíste mi post anterior? Las circunstancias empujan. No juzgues a otras personas en mi blog, menos a las mujeres “de la vida”, que no lo permitiré.
No entendí tampoco porqué refieres mi post de eroticcas, un post evidentemente cargado de sentimientos íntimos, de hacer transacciones de sexo por amor, pero parece no lo has comprendido pues no busco corromper a nadie.
Pitonizza: En tu otro blog enumeraste la clases de putas (esas son tus propias palabras) que se puede encontrar en nuestro país. Ahora bien, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, demostrar significa precisamente señalar, manifestar probar. Y eso es lo que tú hiciste con tu post que yo cité.
No soy yo quien afirma que la ecuatoriana promedio no sirve para maldita la cosa. Cuatro posts tuyos lo demuestran. Hélos aquí:
http://www.pitonizza.com/la-buena-mujer-y-la-mujer-buena/
http://www.pitonizza.com/detalles-que-espantan-a-un-hombre/
http://www.pitonizza.com/la-falta-de-suspicacia-masculina/
http://www.pitonizza.com/decalogo-de-la-mujer-sumisa/
Por tanto, protesto de haberte imputado cosa alguna.
Lo de las cicunstancias es una miserable excusa. Cada uno crea sus propias circunstancias, no al revés. La tipa que entrevistaste hubiera también podido usar un condón o tomar una píldora anticonceptiva. Hubiera podido simplemente no ir a la cama con el padre biológico de su hijo. Hubiera podido simplemente no dar crédito a una promesa tan falsa.
Este victimismo feminista es exactamente el mismo que el victimismo judío. Y lo mismo que los judíos ya tienen colmada la paciencia del mundo entero, las feministas y sus seguidoras hace rato que ya agotaron nuestra paciencia.
Qué inquisidor eres Roberto. Lo lamento, pero no quisiera ser amiga tuya, pues sería juzgada irremediablemente por tus obtusas ideas y tu horrible forma de ver a la mujer.
Pitonizza: No soy religioso ni moralista. Mas bien lo contrario. Tampoco es mi intención tomar partido por el ecuatoriano promedio, que no es un ápice mejor. Simplemente sostengo que cada persona, varón o mujer, es el único responsable de las consecuencias de sus actos, para bien o para mal, y que debemos dejar ya de buscar chivos expiatorios. Esto de ninguna manera es misoginia u oscurantismo, y muchísimo menos un ataque a ti como persona; es simplemente ver los hechos tal cual son.
No pagaría por sexo pero tal vez si permitiría que me pagara si es atractiva la chica.