Ponle picante a tu vida sexual

Siempre me dijeron que la vida sexual en el matrimonio se empieza a volver aburrida, rutinaria, repetitiva, siguiendo los mismos guiones, acortando su frecuencia y duración. Eustaquio, mi marido, y yo, no quisimos que aquello pase, para evitar salir a buscar en otras personas lo que no teníamos ya en casa. Hay mil y un formas de evitar que el hastío llegue al dormitorio, y muchas veces una visita al Sex-Shop puede hacer la diferencia. Dejando de lados tabúes y mitos, todo lo que una pareja consienta de manera mutua es válido, de manera que mi marido y yo gozamos de innovar, sorprendiendonos el uno al otro. Gozo mucho enviando a su celular mensajes eróticos en horas que sé está en una importante reunión, de manera que cuando llegue de la oficina, yo no tengo escapatoria alguna. Solemos jugar a roles, compartir afrodisiacos, cambiar los escenarios para retozar, ya sea en la cocina, en el jacuzzi, o en el patio trasero. ¡Hay tanto por jugar! El devorarnos mutuamente haciendo uso de aceites y cremas -incluída la maravillosa Lluvia de amor, que estimula de manera óptima el punto G- es tan gratificante, un placer inmenso imposible de describir. Y los consoladores, o vibradores como prefiero llamarlos, aquellos juguetes con tantas posibilidades como la imaginación de la pareja, son armas que no deben quedarse en el velador como un juego solitario. Considero que el sexo es parte esencial en el matrimonio, mantener viva esa llama es vital para consolidar todo lo demás.

Y tú, ¿qué esperas para ponerle ese picante a tu matrimonio?

© 2010, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

Mis libros

© 2010, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

(Visited 171 times, 1 visits today)

(Visited 171 times, 1 visits today)

Facebook comments:


Leave a Reply