Por un mundo sin quejas

No estoy hablando de conformismo. Ese es otro tema muy aparte del cual escribiré en otra ocasión. Por un mundo sin quejas es un desafío que propongo llevemos adelante como una manera de cambiar el enfoque a nuestras vidas. Si bien es cierto, hay mucho de qué quejarse, el hacerlo solo nos lleva a despreciar todo lo que tenemos de manera que difuminamos aquello volviendonos una máquina de lamentaciones.

  • El tráfico es imposible.
  • El gobierno es corrupto.
  • ¡Qué calor/frío/lluvia tan insoportable!
  • Las cajeras de X banco son tan lentas.
  • Los precios de esta tienda están por las nubes.
  • Estoy gorda/flaca/fea.

Por muy reales que sean estas circunstancias, el quejarse solo pone estas situaciones en negrillas, las destaca, haciendo que todo lo que está bien pierda fuerza, y obtenemos más y más de qué quejarnos. Seguro para muchos hemos vivido un mal día, desde que comienza va mal: la alarma no sonó, no hay leche en la refri, el camión de la basura ya pasó, el auto no encendió, llegamos tarde a la cita con un cliente difícil, perdemos el contrato, no alcanzamos la peluquería, y al llegar a casa, enojadas e histéricas, nos desquitamos con el perro, los niños… y seguro esa noche no habrá sexo. ¡Un pésimo día! Ese “pésimo día” pudo haber sido mejor si desde el principio nos relajamos y nos adaptamos a lo que sucede SIN QUEJAS. Sin quejas podremos enfrentar una mala circunstancia y verla desde otro punto de vista. Sin quejas atraeremos gente optimista, llena de ideas y positivismo que se traduce en buenas amistades, grandes negocios y quien sabe, el verdadero amor.

He sido una persona quejumbrosa, quienes me siguen en Twitter desde siempre pueden dar fe de ello. Desde que trato de controlarlo, realmente mi vida ha mejorado. Y quiero compartir con todos uds como hacerlo.

Un día sin quejas.

Si has sido tú también una persona quejumbrosa, te propongo este experimento. Por un día, pon atención a lo que dices/piensas y escribelo en una libreta, precedido de la frase “no volveré a quejarme por”, y añades tu queja. Cuando identifiques las circunstancias que te llevan a lamentarte, empieza a hacer conciencia de tu frase quejumbrosa y ve eliminandola.

Para eliminarla, el ejercicio es el siguiente. Usa una pulsera tipo “liga” y cada vez que te sorprendas quejandote…. OUCH, sí, eso. Como los perros de Pavlov, aprenderás pronto.

Si a mí, la quejumbrosa más notable de Twitter me ha funcionado, tú vas a poder también. Cualquier queja, dirijanla a los comentarios. 😀

© 2012, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. You are on your way “hermana”. Remenber “The One Theory”: We are all one. Námaste. 🙂

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