Por qué dejé los cosméticos industriales

Dejé de maquillarme y comprar todo tipo de producto para la higiene personal que provenga del petróleo por las mismas razones que los algunos vegetarianos dejan los productos cárnicos: por salud y por ética.

Por salud por la sensación de bienestar general que me acompaña desde que dejé por completo de maquillarme. Ahora incluso durante ciclos que antes me ocasionaban molestias, como mis periodos femeninos me siento muy bien, y mis niveles de energía a lo largo del día son mucho más elevados. Siento ligereza en mi cuerpo desde que dejé de aplicar desodorantes industriales, shampoo industrial, protector solar a base de petróleo y minerales tóxicos. Ni siquiera perfumes o colonias industriales. Lo dejé todo. Sin embargo, desde siempre he sido muy meticulosa en mi aseo personal. En mi búsqueda de alternativas reemplacé las cremas por aceites naturales. Empecé a investigar sobre la cosmética vegana, natural. Y el bienestar traspasó mi cuerpo físico para llenarme el espíritu de una felicidad nunca antes sospechada.

Muchas razones éticas pesaron en mi decisión de abstenerme de todo producto relacionado con el petróleo, o al menos, la mayor cantidad posible —pues no puedo ser purista si quiero utilizar una computadora—. Pero sí que puedo limitar la cantidad de petróleo entre en contacto con mi piel, para evitar romper así todo vínculo de mi cuerpo físico con el planeta Tierra. Por ética conmigo misma y por respeto a mi cuerpo lo dejé. No quiero volver a sentirme artificial, aislada, desconectada de la energía infinita del cosmos. Además, la industria de la cosmética lleva consigo la crueldad hacia los animales, desde la experimentación y testeo de productos en ojos de cobayas o ratas, hasta el uso de órganos y placenta de aves u otras partes de varias especies. No quiero ser parte de eso. Sin olvidar que el plástico y algunos desechos de la cosmética son contaminantes, no pueden reciclarse produciendo basura que demorará siglos en descomponerse. ¿Todo por tener las pestañas como la Minnie Mouse? No quiero ser responsable de ese daño por una razón tan vacua como lo es la apariencia física. —Los maquillajes industriales mueven billones de dólares, sus costos de producción no son tan altos, ganan a costa del sufrimiento animal y de la contaminación ambiental—.
yo maqui
Sin embargo, no puedo ser sencilla. Me gusta llamar la atención. No soporto más de un mes usando el mismo estilo. El maquillaje es parte importante del personaje que elegí para vivir esta vida. No es necesario tener mi cara lavada solo por mi abstinencia voluntaria al maquillaje industrial. Por eso me adentré en el estudio de las hierbas, aceites y polvos vegetales inocuos con la piel. Para maquillarme como lo hacían nuestras bisabuelas. Adicional del ahorro de dinero que me representa, pues antes de este cambio, mi presupuesto tenía un gran tumor: los maquillajes, cremas, perfumes y demás adefesios del mes, tumor que ya extirpé.

Recomiendo a mis lectoras que hagan la prueba un mes. O al menos los 15 días de vacaciones que tengan en sus trabajos, pues el experimentar con los aceites y polvos resulta a veces engorroso. Me costó trabajo determinar cual combinación de aceites y ceras me iba bien con mis ojos, sin producir alergias o ardores. Aprender las proporciones. Macerar las hierbas. Todo ese trabajo que parece un sacrificio innecesario, es recompensado altamente. El bienestar que se experimenta al estar libre de elementos artificiales en el rostro y piel va más allá de lo físico, se traslada a las emociones y pensamientos, que son más manejables. La inspiración me acompaña, mi paciencia se extiende, y la sensación de relax es la que mayormente describe mis días. Es un cambio tan evidente, que mis allegados lo han notado, y me lo han señalado con agrado y curiosidad. No, no he entrado a ninguna secta. Solo estoy en contacto directo con la naturaleza y eso me tiene energizada y feliz. Hay una relación estrecha entre el momento en que dejé todo producto sintético a la claridad de pensamiento y armonía en mi vida. Por ello se los recomiendo.


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