Post 5184

Si pudieras elegir ¿preferirías una muerte inesperada o conocer cuánto tiempo te queda de vida? A decir verdad, yo preferiria morir inesperadamente, a los 145 años, lúcida y sobria. De aquella manera me evitaría ver el reloj avanzar contra mi. Sin embargo, si hablamos de la partida de algún ser querido, nunca querremos imaginar ninguna forma de morir, aunque una sentencia de muerte podría suponer una preparación para asimilar la pérdida. Morir juntos sería lo ideal, en un armagedon -el del 2012- en medio de leguas de fuego o al estallar una bomba atómica que arranque la vida del planeta al unisono, dejando solo cucarachas y polvo verde. Fantaseo con aquello, prefiriéndolo a ver a algún familiar padecer dolor. Tampoco quiero dolor para mi, pues sé que dicho sufrimiento se transfiere inevitablemente a nuestros parientes cercanos, mi dolor sería su dolor. El apego que tenemos por esta vida material nos hace temer la separación de la muerte, el fin que esto supone. Por ello las fábulas creadas en torno a ello, desde reencarnaciones que nos regresan de vuelta al planeta dándonos oportunidad de corregir errores o cobrar recompensas, hasta los absurdos paraísos aburridos donde la gente “vive” alada en las nubes en la eterna presencia de la gloria de dios. Si es tan fantástico ¿por qué nos aferramos a la vida? Si hay una garantía de reencuentro ¿por qué no queremos que los nuestros mueran? La respuesta es muy sencilla. Porque muy en el interior sabemos que es mentira, que los paraísos son placebos para hacer de la muerte no un fin, sino un “comienzo”. No hay tal. Nada hay más allá. Nada.

Es una separación, es el final. Nadie puede eludirlo, ni la hermosa Farrah Fawcett, ni el excentrico Michael Jackson, seguramente Patrick Swayze ahora está en la eterna oscuridad, no vagando en el subway de ninguna gran ciudad. Nos acabamos, nos apagamos, y todo lo dejamos. Y se darán cuenta de que he muerto cuando pase más de 6 horas sin twittear, y con el paso de los meses este hosting venza sin renovarse. Habré muerto y nadie lo notará. Y a nadie le importará.

Mantengamos los comentarios a este post completamente impersonales. Agradezco su comprensión.

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. una gran verdad, ahora he aprendido, que el ser humano en su afán de explicar lo que no entiende, conceptualiza todo eso, en DIOS??, reencarnación, etc, y nosotros en esta misma necesidad nos aferramos a todo eso, pero termina en una cosa en la muerte, en lo personal pienso que importa si muero hoy , mañana mientras sepa que el último día he descontado mi existencia al máximo, no importa como sea el final.

    Aunque ha veces me dan ganas de hacerme una estatua tipo Bender en el planeta, tirando fuego por la boca y gritando recuerdame, jejeje

  2. que pasa si es verdad que existe un paraiso? a qué le tememos? a la eternidad pienso yo, y qué es? no morir nunca vivir vivir vivir 1000 años 100000 mil no se cuantos años más. Todo está en la fe que tengamos de acuerdo a nuestros ideales. Sólo estoy segura de algo que cuando muera vaya al purgatorio, este dormida o reencarne, vine a este mundo a cumplir un solo propósito sea de Dios de la vida en fin. he venido a servir!!!

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