Todos necesitamos alguien por quién suspirar, alguien a quién esperar, alguien a quien desearle buenas noches, alguien a quien celar… Hasta yo. Pero me niego a volver a estar con nadie, pues ya sé lo que ocurre cuando me involucro en una relación. Como me conozco el libreto de memoria, elegí una nueva víctima a quien le estoy dedicando mis suspiros más sentidos. Me he vuelto muy calculadora, este hombre tiene todo lo que necesito para “enamorarme” de él:
- es menor de edad. Lo cual significa que esto jamás será viable, pues puedo ir presa por corrupción de menores. (¿Las leyes protegen a los niños de 23 años?)
- tiene pelada. Lo cual lo pone completamente fuera de mi alcance romántico. No le haría a otra mujer lo que no me gustaría me hicieran a mí, por eso, el que tenga pelada lo vuelve perfecto para mis planes, el típico amor imposible y ajeno.
- es chiro. Lo cual imposibilita los encuentros. Yo jamás, jamás pago.
- es un hijuep… Él mismo lo ha admitido. Es un mujeriego confeso que no discrimina. Muy inquieto, infiel por naturaleza, de esos especímenes que se dieron cuenta de la linda carita que tienen, pues cada vez que se rasura por la mañana el espejo le devuelve la imagen de un hijuep… hermoso.
- escurridizo. Esos que no se dejan ver, que se pierden, que están y desaparecen. Esos me gustan, que se den aires de importancia, para que el juego de seducción se vuelva interesante. Si mucho me halagan, me hastío. Pero si se me escurre, capta mi atención, volviéndome loca.
Nunca me fijaría en un hombre “adecuado”. No quiero un hombre así. Como soy insoportable, yo misma boicoteo mis relaciones, fijándome en un enano de muy buen ver, con quien será imposible tener una relación normal. Por eso te elegí peladito. Porque necesito alguien por quién vivir. Quédate con tu pelada, sé feliz en tu relación afectivo-dependiente y enfermiza, mientras yo te deseo lo mejor del mundo, y fantaseo las situaciones más candentes que jamás sucederán porque Dios te mandó al mundo recién en 1982.
Alguien por quien vivir
Cuando llega la mañana
de otra noche sin dormir
un silencio que no es calma
una voz dentro de mi
le ha pedido a aquella estrella
que se muere en el azul
alguien por quien vivir
alguien por quien vivir
en cada encuentro te he soñado
alguien por quien vivir
en cada encuentro te he inventado
tocaste mi puerta
tocaste mi lecho
te invité a quedarte
te marchas muy lejos
yo debo alcanzarte
yo debo buscarte…
Creo que Esotéricca ya había publicado la letra de esta canción de novela argentina de los 80, cuando el peladito usaba pañales… oh Dios, disvarío.

jajajajajaja el manguito podría ser MI HERMANO!!!! jajajajajaja hasta que escribió manguito… que cague