No siempre los vampiros fueron los seductores con grande atractivo erótico.

Una sinfonía de horror, clásico del cine mudo de la década de los veinte.

Entrevista con el Vampiro, comercializando los vampiros con estrellas conocidas.

Succioname la yugular… cumpliré tus deseos hasta el fin de los tiempos.
Con Anne Ricce la imagen del vampiro se popularizó, volviendose atractiva y seductora, lejos de aquel recuerdo que Nosferatu nos dejó. Pero no siempre los vampiros fueron tan guapos como Brad Pitt, Tom Cruise y Antonio Banderas. Conozcamos a una condesa de Transilvania, cuya historia que les traigo a continuación. Corrían los tiempos medievales, la condesa húngara Elizabeth Bathory era una mujer adinerada, culta y muy inteligente. Hablaba varios idiomas, tenía relaciones diplomáticas inusuales para la época dada su condición de ser mujer. Obsesionada con la belleza, Elizabeth temía perder la lozanía de su piel. Lesbiana y rica, le gustaba rodearse de cortesanas jóvenes de quienes quería capturar la tersura y jovialidad. Con altos grados de sadismo, Elizabeth bebía su sangre, con la creencia de que aquello le serviría de tratamiento rejuvenecedor. Se le atribuyen más de 300 asesinatos que incluían tortura. Sin embargo, se asegura que Elizabeth no padecía desordenes mentales (!). Algunos historiadores suponen que los crímenes que se le imputan fueron exageraciones. El hecho es que la condesa fue encarcelada hasta su muerte en su propio castillo.
Vlad Draculea, el personaje cuyo nombre inspiró a Bram Stoker para el vampiro de su novela Drácula, en realidad, fue el príncipe de Valaquia que trató de impedir que su tierra sea conquistada por los otomanes y los turcos. En las guerras, los prisioneros eran cruelmente empalados, tortura que consiste en introducir una vara por el recto para que por gravedad el cuerpo vaya descendiendo, produciendo una muerte horrible. En realidad Val Dracul jamás bebió sangre, sin embargo, son conocidos los “bosques de empalados” que sembraron el horror y lo volvieron metafóricamente inmortal, pues siglos después su nombre se sigue asociando con la maldad, la muerte y la tortura.
Sin embargo actualmente hay una extraña fascinación de seres que asocian lo gótico con la simple moda de maquillarse los labios de negro (en algunos casos, algunas cholas morenitas que no necesitan hacerlo pues su piel no tiene la palidez requerida para ser vampiras). Será por desconocimiento de los hechos que sucedieron en el pasado, o por absurda repetición, los autoproclamados “vampiros modernos” se exhiben orgullosos en fotos con sangre artificial. Existen actualmente asociaciones de vampiros, gente que realmente se creen la patraña de obtener poder a través de la succión de la sangre de otro ser. Cosas de la juventud que no acabo de comprender.

viste eso ayer en the history chanel¿?
Si, jojojo, me quedé hasta las 2 am.
El nombre era VLAD teppes http://es.wikipedia.org/wiki/Vlad_Draculea menuda mania de empalar gente
Viene de “vrad pitt”. Es que yo no copipasteo, yo tipeo.
Maldita sea, correcciones por interno. Esta vez definitivamente saliste de la lista blanca.
Buen post… un poco de cultura general no cae mal…
Saludos a todos…
Chévere el aporte. En todo caso tienes muchos datos folklóricos. Considera que eso de Erzebet Báthory es un poco inusual. Lo más probable es que realmente haya sido sadista. Por otra mano, Vlad Teppes (no draculea) tal y como lo describes, en Rumania es un Héroe Nacional. Por más que hayaa sido cruel, liberó estas tierras del imperio Otomano.
Saludos.
Draculea… ¿en qué estaría pensando?
Sabía que ibas a complementar acertadamente este artículo. Ciertamente Vlad Teppes impidió que sus tierras hayan sido invadidas por los turcos y otomanes, pues era su deber que se mantenga el cristianismo en la región, y obviamente los invasores traerían consigo otros cultos. Como siempre, el fin justifica los medios, siempre que se hable de religiones. Por ello soy tan vehementemente anti-religiosa.
Pitonizza, Pitonizza; explotas sexualidad en tus comentarios. No quiero creer que lo haces para atraer moscas a las redes de tu blog; más bien quiero pensar que te dejas llevar por tus insaciables instintos animales. Pero no es de aquello que quiero comentar, no quiero herir amores virtuales o pasiones enfermizas.
Francamente, las últimas películas vinculadas con Drácula y los vampiros chupasangre, salvo la versión de Francis Ford Coppola, son ¡¡¡Basura!!!!
“Entrevista con el Vampiro”, “Crepúsculo”, y algunas otras bizarras y caricaturescas versiones de vampiros son realmente producciones vulgares, groseras y mercantilistas.
Que diferencia con los clásicos; Christopher Lee, Bela Lugosi, Jack Palance; actores que dieron vida al mortífero vampiro transylvano. ¡Qué tiempos aquellos! Pero en fin, cuestión de gustos.
Rotundamente de acuerdo. La visión actual de las películas comerciales sobre vampiros es realmente vacua, chocante, sin punto de comparación con los clásicos que mencionas.
Jamás ví Buffy, la caza vampiros. Me dio “miedo”.
de acuerdo con este ultimo comentario… crepusculo me da asco… y ni hablar de esa nueva serie “vampire diaries” q dan en warner…. ni punto de comparacion con las peliculas clasicas…