Sexo romántico vs. Amor Erótico

Hay dos formas de enfrentar nuestra vida sexual.

Sexo romántico:

Las mujeres fuimos educadas para complacer al hombre, desde pequeñas nos inculcaban delicadeza, mantener nuestras piernas cerradas, aprender a coser, cocinar. Ser modositas, para, cuando seamos jovencitas, conocer al hombre que será nuestro único enamorado, el cual, al año de enamorados pedirá a los padres de la chica su mano. Ella, por “respeto a si misma”, no habrá permitido que su enamorado le toque siquiera una teta. Por el consejo repetitivo de mamá:

“Para que te tome en serio.”

Las novelas románticas hicieron su parte también. Mientras la chica leía novelas rosa de Corin Tellado, intoxicándose por televisión con Delia Fiallos, guardaba su virginidad para el día de su matrimonio. ¡Matrimonio! ¡La meta de toda mujer! Encontrar a un hombre trabajador, responsable y sobre todo respetuoso (es decir, que nunca haya intentado agarrarle una nalga). El día de la boda, la chica, vírgen, que apenas sabe besar con lengua, se entrega a su novio. Él, suele estar borracho, le hace el amor de forma tosca, toda la testosterona que habia reservado durante el noviazgo se traduce en fuerza y potencia. La virginal chica sangra, demostrando que era pura. Si se divorcia, ya no tendrá nada que ofrecer. Así que se aguanta en su matrimonio, aunque le vaya mal. Aunque su marido sea un precoz. Ella no podrá discernirlo pues no tiene experiencia. No sabe qué tipo de pene le gusta, se quedó con el primero que vio. No sabe las posibilidades que hay en el sexo. ¿Sexo oral, anal? ¡Para las mujerzuelas! Para ella, solo existe el romance. Románticamente las primeras veces. Luego, como una obligación. Cumple con su obligación de hacer el amor, o dejarse montar de su marido, para decir las cosas como son. Mantiene su matrimonio porque su marido la mantiene. Ella no podría sola. Eso creen las románticas encerradas en matrimonios sin sentido.

El marido, por su lado, al tener una mujer inexperta, pero casta y honesta, llega a aburrirse y busca “mujeres malas” en la calle. La doble moral de tener una mujer “cocinera” en casa y una amante en cada esquina, hijos diseminados por doquier. Hasta que una astuta moza se llega a convertir en esposa. Y el ciclo sigue eternamente.

Amor erótico:

En cambio, el amor erótico consiste en descubrir el erotismo dentro de si. Una mujer que se conoce, sabe exactamente cuales son sus puntos erógenos, ha experimentado con sus novios, novias, amigos o amigas sexuales. Su autoestima no se basa en una membrana inútil llamada himen. No tiene sentimientos de culpa por toquetearse o por acostarse en romances de una noche. Es una mujer que sabe lo que quiere. Paralelo a estos descubrimientos y exploraciones, esta mujer se cultiva profesional y culturalmente, no se limita a los quehaceres domésticos… Y no depende de un hombre para que la mantenga. Asi que si llega a casarse o a convivir con alguien, está con él realmente por amor. Por tanto, no le será infiel.

El marido de esta mujer tiene en casa una mujer completa, desinhibida, con inventiva sexual, sin complejos de culpa. Como esta mujer tiene alta autoestima, se cuida, se mantiene hermosa. Así que, este hombre no es infiel. A menos que sea un cerdo machista que piensa:

“Si no fui el primero, tampoco seré el último”

Conclusión:

El amor erótico permite explorar en la persona amada. Al contrario del sexo romántico, que entrega sexo solo por complacer a la otra persona. Entrego sexo por obligación, para que mi marido me quiera, como la “prueba de amor” que me pide mi enamorado. Según esta premisa, el hombre ofrece amor para obtener sexo. La mujer ofrece sexo para obtener amor. En cambio, cuando el amor se enfoca eróticamente, el sexo es la consecuencia, no lo contrario. Se exploran posiciones, caricias, lugares prohibidos. No son un matrimonio. Son amigos que hacen el amor y comparten los gastos. Con amor vale todo. Y ese amor mantendrá unida a la pareja como decían las novelitas cursis que me infectaron en mi preadolescencia:

“y vivieron felices para siempre…”

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Comments

  1. Perfecta reflexión con razón y experiencia…
    La utopia, partir del sexo romántico para llegar al amor erótico, sin morir en el intento…

  2. ¡Así mismo es! Y el hecho de que tú como mujer digas claramente lo que la mayoría de nosotros los hombres por cobardía nos callamos hace tu artículo insospechable e irrefutable.

    Las lecciones prácticas que podemos sacar de tu artículo son:

    Primero: Las “decentes” jamás van a cambiar por sí mismas, ya que nadie renuncia a aquello que le reporta un provecho material.

    Segundo: En consecuencia de lo anterior, nosotros los hombres deberemos tener el coraje de plantarle cara a las “decentes” y no dejarnos chantajear por ellas.

    Tercero: La vida no es un cuento de hadas. Ustedes las mujeres no son cenicientas, y nosotros los hombres no somos príncipes azules. Empecemos ya a comportarnos como adultos.

  3. yo me considero una mujer decente,
    y creo profundamente en las virtudes humanas,
    pero tambien creo que no por que los hombres históricamente se hallan comportado como neardentales (y hasta el día de hoy), tengamos nosotras tambien ser como ellos.
    el sexo tiene una función en nuestra especie, que es la subsistencia en le futuro, eso es algo inegable, por eso las energias sexuales en durante la juventud son mayores.
    Pero no por eso dejamos de ser personas íntegras, que se desarrollan no solo en el ámbito físico, sino tambien en el mental y espiritual.
    lo malo es que la actualidad la hemos estado perdiendo nuestro lado espiritual, y se han quedado sólo con el lado físico y mental, siendo que el lado espiritual es el más complejo y profundo de todos.

    Es por eso que no podemos conformarnos con una simple relación érotica, por que somos mucho más que cuerpo y mente.

    Tampoco podemos castrarnos sexualmente como pasaba a las mujeres en el pasado, donde se les lababa el cerebro para que fueran fieles y castas a los hombres, como una forma de sumisión.
    Ellas anelando afecto y amor de parte de los hombres (para asegurarse de ser bien mantenidas y no ser abandonadas por los machos ya que ellas no eran capaces de ser indepedientes)
    y ellos usando a las mujeres como empleadas, niñeras, y muñecas sexuales gratis. Esa era la ganancia de mantener a una mujer.
    Pero hoy en día las cosas son diferentes, pero aun asi, no confundir romantisismo con estupidez, por que sin amor, somos carnes que piensan y caminan por el mundo sin poseer alma.
    saludos.
    http://julieta-araus.blogspot.com/

  4. Un simple comentario, disculpando estimadas y cultas damas la crudeza, “la Virginidad no esta entre las piernas de una Mujer o de un Hombre”, la virginidad trasciende ese plano de lo físico y en especial en lo esotérico más aún en las concepciones de Escuelas de Sabiduría.

    Como bien saben esta Nueva Era propone no solo una “unión” del Hombre y la Mujer sino una Euritmia de estas dos polaridades.

  5. Y qué pasa cuando en el matrimonio no hay amor, tu esposo no es nada de lo que deseaste realmente tener en tu vida, no hay conexion, no hay entendimiento, y sin embargo hay sexo, no sientes nada emocionalmente pero tienes orgasmos y no te quejas de la intimidad con tu esposo aunque no te gusta fisicamente? ese caso que es?

  6. No sé porque no es mi caso, por ello no puedo opinar al respecto. No siempre tengo todas las respuestas. 😀

    Un saludo

  7. Como abres un espacio en donde se abren debates de opiniones y respondes: – no lo sé no es mi caso. Ósea????? No maus miki… q pdo…. Chale por lo menos haz el intento….
    Tal vez de algún modo le puedas dar alguna idea… no??’ chale… que loco… — digo, espero no te ofenda, es solo una crítica constructiva.. Imagínate que intento preguntarte algo… que me vas a responder?… R.- no lo sé, no es mi caso // no ma… q pdo… En mi opinión amplia la pagina si vas poniendo las dudas que tenemos como temas de interés dándoles respuesta en un apartado como sexo erótico…. Porque estarás desacuerdo que el tema abarca mucho… mucho más que la introducción arriba escrita… y por ende salen muchas y muchas dudas…. Capichi… bueno saludos y pues ni para que decirte mis dudas ,,, de antemano sé que me vas a responder :S
    Suerte…
    bye

  8. No es mi obligación responder todas las preguntas que me hacen, pero mi educación me obliga a remitirlos a profesionales que pudieran resolver sus conflictos. Sería irresponsable inventarme respuestas de lo que no sé. Quien tenga dudas, que visite un psicólogo, sexólogo o experto.

    Saludos

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