Una extraña sensación de felicidad y plenitud me ha invadido los últimos días. A pesar de haber pasado el fin de año separada de la mujer más bella de este mundo (mi hermana gemela), me he sentido muy contenta conmigo misma, con mi trabajo y situación actual. Las condiciones en mi vida aún no son completamente ideales, sin embargo, sé que poco a poco se darán las condiciones para estar satisfecha totalmente.
Divagando por la red, me encontré con un artículo en 20 minutos que señala un estudio que se ha venido realizando por 25 años por medio del cual se ha determinado que la gente de derecha y conservadora es más feliz. La práctica de la religión hace felices a las personas, según parece. La fe, esperanza y el amor que prometen las doctrinas cristianas dan como resultado personas felices. ¿Recuerdan a Ned Flanders?

Soy un hombre felicirijillo
Según dicho estudio, de las personas que dicen ser muy felices, un 42% están casadas, frente a un 37% entre los solteros y divorciados. El matrimonio da la felicidad. Siendo simplista:
Sé de derecha, sé feliz… confórmate con tener una casa que legarle a tus hijos, el resto ya verá…
Este estudio asevera que las personas con tendencias derechistas tienen la convicción de que su esfuerzo personal es el secreto para salir adelante en la vida, al contrario que un izquierdista, un resentido social que ha sido víctima de las circunstancias, por ello, proclive a la infelicidad. Bastante simplista el razonamiento, ¿verdad? En mi caso muy particular, identificada plenamente con las ideas socialistas de búsqueda de bien común que ampare no solo a unos pocos sino a quienes no han tenido la suerte o fortuna de ciertos privilegios. Yo recibí educación de alta calidad, fui a una universidad pagada, nunca me he visto obligada a recibir asistencia médica en hospitales o dispensarios, y le estoy dando educación privada a mi hija. A pesar de lo paradójico que todo esto resulte, no puedo sentir tranquilidad al saber que hay quienes ven morir a sus hijos por falta de recursos en un centro de salud. Que haya gente que tenga que reunir $10 para una receta. $10 que se gastan alegremente en una salida a un mall. Dudo que esto me vuelva una persona amargada. El ser inconformista no me hace menos feliz. Si puedo ayudar a una sola de esas personas, sentiré que mi vida vale la pena. Lo hago desde la palestra de mi blog, desde el anonimato de mi vida real, a mi manera. Sin autobombos, sin mandiles de la Fundación “Te doy lo que me sobra” con una imagen de Jesucristo, y con el respaldo del Opus Dei.
- Soy de izquierda. Sin embargo soy feliz.
- Nunca voy a misa. Sin embargo soy feliz.
- No me conformo, trabajo. Sin embargo soy feliz.
- No estoy casada y nunca lo estaré. Sin embargo soy feliz.

qué elegante te salió lo de la fundación “Te doy lo que me sobra”… me identifico con tu posición …
Buen año Pitonizza!!!
Demonios, veamos:
- Soy de izquierda
- Soy atea
- Soy soltera
¿Soy feliz? Sabes qué creo, que depende del concepto de felicidad que manejemos. Unos pensamos que algo como la felicidad completa no existe y ni Ned Flanders es realmente felicirijillo. Otros piensan que el status quo es la felicidad porque les resulta cómodo y por lo tanto en una encuesta responderán que son felices. A lo mejor un revolucionario te diga que no es feliz porque siempre tiene en su mente las grandes desigualdades de la sociedad y sin embargo, no deja de ser una persona equilibrada y contenta. Y el reaccionario en cambio, te dirá que es feliz porque se acaba de comprar un carro del año, aunque quizá en su hogar las relaciones de familia estén por los suelos, lo cual a lo mejor no le importa.
Jeje, creo que estoy divagando por el sueño. Pero todavía me quedaría la duda de saber quién hace esas encuestas, con qué mecanismo y en qué universo. Ya sabes, hay tres tipos de mentiras: las falsedades, los embustes y las estadísticas, jo jo.
besos besos
PD. Sí, me considero una persona muy razonablemente feliz.
Sobre la felicidad dicen que hay dos caminos, hacerse el tonto o serlo, y los de derecha saben como hacer ambas cosas.
Respecto a los paradigmas que tiene la gente respecto a izquierda no siempre es así… yo soy de izquierda.
No creo que por que vos seas feliz el pibe que se muere de hambre en la esquina cagado de frio tenga un plato de sopa esta noche. Tampoco creo que la opresion yanqui a todos los paises que se le oponen cese por el hecho de que seas feliz.
A mi parecer hay que salir a la calle y luchar. Y de esta manera se pierde absolutamente esa sensacion de felicidad burguesa que muchos que se consideran de izquirda tienen. La felicidad hay que compartirla y no guardarla para uno. Hay que compartirla al precio de que tal ves uno no termine siendo “tan feliz” como era.
pd: Yo tambien soy feliz!
Chuta, ¡qué buen tema!
Creo que es una pregunta que siempre me ha estado dando vueltas: si en este momento, ahurita mismo, alguien me preguntara si soy feliz (que, en el caso de la encuesta que mencionas, sospecho que la pregunta escondida era ¿se siente satisfecho con su vida?), respondería sin dudarlo que sí. No tengo casa propia, ni carro, ni perro. Mis relaciones siempre fracasan por la vida que decidí vivir. Y soy lo que se podría llamar un “resentido social”. Creo que la diferencia entre el de derecha y el de izquierda, es que aquel se conforma con poco (ganar dinero y ya, por ejemplo) y el otro (otra) siempre será un inconforme. Ser feliz e inconforme me parece que es una gran lucha.
Yo creo que el estudio que mencionas cae en un gran error de falsa dicotomía porque el espectro político no es izquierda-derecha tal cosa si alguna vez existió hoy practicamente no sirve de mucho. Creo que una mejor división es esta: http://en.wikipedia.org/wiki/World%27s_Smallest_Political_Quiz en la cual pueden concebirse las innumerables posturas políticas.
Comentario editado por Pitonizza. Nadie tiene derecho de juzgarme en mi propio blog.
Gracias a todos.
@Angel, me honran tus comentarios.
@Julian. Por mucho viví disconforme, tratando de cambiar el mundo, intentando cambiar el equivocado modo de pensar de los oligarcas y de los que se rinden ante el imperio -ahora en franca decadencia-.
Cuando me di cuenta que cualquier cosa que yo hiciera se equipara a arar en el mar, sintiendo la satisfacción de dar servicio y ayuda solidaria dentro de mi limitadisimo perímetro, pude alcanzar esa sensación de plenitud parecida a la felicidad. Nada de conformismo burgues, me ofende el solo escribirlo.
@Javier, bienvenido a mi blog. Si me lo preguntas, sí, me siento satisfecha con mi vida. No tengo grandezas, sin embargo, hago alcanzar mis ingresos mágicamente de modo que nunca me llamen a cobrar. No me considero resentida social, como los oligarcas suelen etiquetar a los soñadores que tenemos la convicción de que el sol sale para todos.
Pitonizza
¿Por qué fue que editaste mi comentario? ¿por decir que lo de “iracunda y colérica” que tu admites ser (en otro post) es incompatible con ser feliz? si ese era el caso hubieras borrado aquello (aunque también en forma injustificada), no encuentro explicación a haber borrado el resto del comentario que no te vinculaba a tí sino a personas de tendencias izquierdistas que incluso se auto-retratan en sus obras fílmicas, teatrales y escritas como neuróticos, violentos, emproblemados y de vida lúgubre (véase película Entre Marx y una mujer desnuda o Qué tan lejos por sólo dos ejemplos).
Sin embargo, mi comentario no infringía ninguna de las políticas de tu sitio, pues no era ofensivo, ni racista, y menos pedófilo u homofóbico y tampoco hacía una generalización de características negativas ya descritas a todos los abanderados de las tendencias políticas señaladas ni usé insultos. De hecho incluí una autocrítica a mis errores.
Es lamentable que hayas borrado una opinión que no te gusta en lugar de rebatirla con argumentos mejores (¿o es que no los había?). Siendo que casi todo comentario en un blog es un juicio de valor sobre el autor del post o sobre sus argumentos, ¿debo creer entonces que sólo se permiten comentarios que ensalcen a la autora y no se permite discremancia de criterios?
Lamentable, lamentable, pero evidencia de cuan lejos estamos del respeto y sano debate de ideas propio de una sociedad civilizada.
Lo edité pues me hartó leer tus comentarios que siempre, con un tono autoritario, pretenden distorsionar lo que yo expongo. Por qué habría de permitir que vengas a mi propia casa a decirme trastornada. Ahora lo has suavizado, diciendome “iracunda y colérica”, defectos que como bien señalas, los he admitido, yo tengo la humildad de admitir mis debilidades, trabajar en ellas, por ello hago yoga, reiki, meditación, pero mi parte humana y terrenal me hacen sucumbir. Hasta ahi leí tu comentario, pues ver tanta letra me mareó…
¿Por qué no escribir tu propia tesis en tu blog? ¿Te parece edificante decir que te hace feliz hacerle malas señas a la comitiva presidencial? Han prolifereado los blogs que escriben estupideces contra el gobierno, tipo Tomas del pelo, simple y llana escoria (ay si lo hubiera hecho en el Gobierno de Febres Cordero, me acordé repentinamente de Pancho Jaime). En desmedro de la manoseada libertad de expresión, que según tú da pie a permitir corridas de toros, programas como Mi Recinto y demás basura mediática… pues banearé toda opinión que me parezca vacua y que vaya en ese sentido. Como hago por la calle, cuando veo que hay tipos en una esquina que amenazan con lanzarme piropos groseros, haré oídos sordos, en la vida real subo el volumen a mis audífonos. En mi blog, haré DELETE.
Ah, vi que revisabas las políticas de comentarios que rigen en este blog. Pues las edité. Me reservé ese derecho e hice uso de él.
Decir que es incompatible la ira con la felicidad es igual a decir que son incompatibles la felicidad y la sed. A veces se tiene sed, a veces se tiene rabia. No creo que exista un ser humano permanentemente contento, la felicidad más bien es un estado general de equilibrio y satisfacción, pero no implica que el temperamento no pueda ser irascible, abúlico o qué sé yo. Si la felicidad debe entenderse como un perpetuo estado de alegría, entonces no existe. Una cosa es “estar” feliz, y otra “ser” feliz. (¡Gracias a la riqueza del idioma!).
Algo más: este artículo es básicamente un comentario a otro artículo aparecido en el diario online que queda enlazado en el post. La diferenciación entre “derechas” e “izquierdas”, trasnochada para unos, vigente para otros, es una división hecha en principio por el diario y los encuestadores cuyos resultados se publican.