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Archive for hombre

Lo que hace un caballero

Mi madre me enseñó a tratar a las mujeres. Como ella perdió a mi padre desde muy joven, se ha visto toda su vida pretendida por galanes, a los cuales, ella elegantemente rechazaba por no cubrir sus altas demandas de caballerosidad que ella requería a sus parejas. Mi santa madre me inculcó un comportamiento siempre enfocado en hacerle la vida más cómoda a la mujer, con la certeza de que yo sí aprendía a hacer feliz a una mujer, ella me hará feliz a mí (agradecele a tu suegra, Pitonizza). Haré una lista, ya que Pitonizza me sugirió que los posts que enlistan cosas son apetecidos por sus lectores. Entre las muchas cosas que ella me enseñó están:

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¿Cómo quitarse una mujer de encima?

No por ser hombres debemos ir aceptando cuanta mujer se nos ofrezca por la vida. Al tener la seguridad de mi sexualidad, me importa un carajo que una mujer quiera regar el rumor de que soy gay por haberla rechazado. Sin embargo, sobretodas las cosas soy un caballero, y no voy a ir lastimando a alguna chica que intente seducirme por ahi, pues a muchas el decirles “soy casado” es un reto, como que casados somos más atractivos. Para conseguir salir librado de una mujer encaprichada sin lesionar su ego, o al menos, con las mínimas heridas posibles, hay ciertas tácticas que empleo y que comparto con uds.

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Cuando un chico no te llama

Imagina el cuadro. Recuerdo que a los 16 años más o menos, era una chiquilla coqueta y picarona que gustaba de filtrear en fiestas y bailes de ese entonces, cuando los bailes no incluían roces genitales, las chicas usábamos copete y los chicos se abotonaban la camisa totalmente, rematando con un broche, una corbata de 3 cm de ancho, y pantalones con pinzas. Ahora que lo pienso, no entiendo porqué coqueteaba con un chico vestido como Zack Morris, pero admito que lo hacía.
Zack Morris
De esos cruces de miradas, sonrisitas y demás señales de mujer lanzada cosmopolita de 16 años, inexperta pero con muchas ganas de jugar con fuego, siempre salía con una lista de números de teléfono. Yo también daba mi teléfono. Pero siempre he sido orgullosa, luego de haber receptado muchos números, me salía con la mía y nunca llamaba. Me “desinteresaba”, esos números de teléfono eran mi trofeo, nunca pasé de ahi. Y aquella recompensa era mayor cuando los implicados llamaban al día siguiente, preguntando por Lorena, quien no existía: “número equivocado” decía mi mamá, y yo totalmente triunfante miraba a mi amiga diciéndole “ese es Juanca, el de la fiesta de anoche”.

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Contrato de por vida

Casi todos los contratos tienen un plazo para su renovación. Digo casi, porque hay un tipo de contrato que todos hemos firmado o hemos pensado firmar, que es “de por vida”, y para romperlo, el trámite puede llegar a ser muy engorroso. Hablo del “matrimonio”. Cuando nos casamos, formamos una sociedad con nuestra pareja, suponemos vamos a compartir nuestros bienes y creemos que lo haremos por el resto de nuestras vidas, suposición romántica pero no siempre acertada.

Sugiero a los asambleístas la siguiente reforma al Código Civil: (entre paréntesis, mis dudas y mis locas ideas)

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10 razones para desechar a un hombre

A veces, por muy lindo, buen amante, generoso, buena gente, conocedor de las ciencias ocultas que todos llaman informática, es decir, un técnico a domicilio que te formateaba la máquina y recuperaba tus archivos, en fin por muchas cualidades que pudiera tener un hombre, hay que desecharlo sin pena, como se bota el preservativo usado tras ese memorable palo. Hay cosas que se pueden perdonar, como que te pida que pagues la mitad del motel o que se fume todos tus cigarrillos. Sin embargo, existen causas que ameritan extradición inmediata.

Te doy 10 razones inapelables para desechar a un hombre sin piedad (en orden progresivo de gravedad):

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Inhibiciones sexuales femeninas

La mayoría de las mujeres en nuestra sociedad hipócrita y curuchupa tienen un calzón de castidad de hierro impenetrable. Se ofenden cuando se les sugiere apareamiento, quieren ser cortejadas de forma desesperadamente lenta y costosa. Un amigo me comentaba que para acostarse con una de estas mujeres hay que invertir en salidas al cine, restaurantes entre otras, que acumularían más de 100 dólares que bien podrían ahorrarse para varios motelazos. Me parece muy válida esa reflexión. ¿Será que pienso como hombre? ¿O soy una fácil desvergonzada?

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Los hombres, niños eternos

¿Por qué lanzo esta aseveración? Algunas razones irrefutables avalan mi argumento:

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  • Sucedió con Adan y Eva. Desde que son niños, nosotras somos quienes los tentamos. Hagamos el siguiente experimento: comparemos a un niño de 13 años vs. una niña de 13 años. Mientras este niño solo piensa en salir a jugar pelota, ver Power Rangers o cualquier similar, la niña ya está empezando a usar brassiere, se empieza a maquillar, ¿para qué? Para corromper a los inocentes niños. Muchas veces, las niñas de trece años son quienes pervierten a los niños de trece años.

Mi entrenador del gym

Hace varios años atrás (unos siete diría yo), me volví adicta a los gimnasios. Levantaba pesas, hacia sentadillas, tijeras, entrenaba mis femorales, glúteos, pantorrillas, cuadriceps, todo lo cual volvió a mis piernas torneadas, deseables y hermosas. No descuidaba la parte superior de mi cuerpo, hacía ejercicios para mis pectorales, dorsales, triceps, bíceps… Verdaderamente lucía espectacular. El entrenador me sacaba la madre, todos los días me ponía más discos a las barras. Mensualmente medía el contorno de mis caderas, para ver los avances (mi récord fue 98 cm de caderas y 135 lbrs de peso). Eso es razón suficiente para volver a sudar la gota gorda y meterme nuevamente entre los fierros para recuperar en algo mi cuerpo y dejar de parecer poste.

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