Ya les he comentado anteriormente mi entusiasta -aunque no regular- práctica de yoga. Las posturas de yoga, conocidas como “asanas”, fortalecen el sistema muscular y esquelético, dan flexibilidad e impiden que el cuerpo pierda flexibilidad, una de las cualidades que nos permitirán poder realizar posiciones sexuales menos tradicionales. Es conocido que en Oriente -donde es más extendida la práctica de yoga- el promedio de duración de las relaciones sexuales de las parejas es muchísimo más largo que en occidente, donde el estilo de vida “fast food express” hace que un encuentro romántico no lleve más de 10 minutos sobretodo para las parejas que llevan conviviendo cierto tiempo.




