La concejala Luz Elena Coloma está promoviendo un proyecto para declarar las corridas de toros como Patrimonio Cultural de la Ciudad de Quito.
Algunos argumentos sobre las corridas de toros:
- Dicen que las corridas de toros son un acto cultural y tradicional. Entendiendolo así, instauremos como actos “culturales” el machismo, la violencia intrafamiliar, y otros actos que han formado parte de nuestra sociedad.
- Dicen que las corridas de toro son arte. Se define como arte la habilidad de hacer algo, danza, teatro, plastica. Dentro de qué rama artística clasificaríamos la tauromaquia. ¿Matar bonito?
- Dicen que en una corrida de toros el enfrentamiento entre el hombre y la bestia es equilibrado. La fuerza del animal nunca se puede comparar con la de un ser humano. ¿Para qué enfrentarse con un toro? ¿Qué se pretende demostrar? ¿Nos hemos quedado estancados en épocas del Imperio Romano, donde se enfrentaban leones y cristianos?
- Dicen que el toro de lidia se extinguiria sin la tauromaquia. ¿Qué es un toro de lidia? No es más que la subjetividad de señalar a un toro como “bravo”, nacido para morir en la arena. Dios no creó animales para la diversión sanguinaria de un grupo de “humanos”.
- Dicen que un buen torero no maltrata al animal. El clavar banderillas que perforan pulmones, rompen costillas y axfisian al animal es suficiente maltrato para clasificar a la tauromaquia como barbarie.
- Dicen que quienes nos oponemos a la tauromaquia somos intolerantes paradójicos, pues usamos zapatos de cuero y comemos en parrilladas. Si bien es cierto, quienes no somos vegetarianos y consumimos carne de res muchas veces ignoramos lo que sucede en un camal, esta “matanza” es con fines de alimentación, no para satisfacer un morbo que no puedo comprender.
- Dicen que los toros de lidia llevan una vida mejor que la de los bovinos destinados al consumo. Un toro de lidia vive al aire libre, sin embargo, es impedido de aparearse.
Los intereses económicos de por medio, divertir a una minúscula élite que goza con este espectáculo atroz, ha ido enquistando en nuestra sociedad esta práctica que irrespeta la vida desde cualquier punto de vista.
A continuación transcribo literalmente el argumento más falaz de todos, junto con su respectiva desmitificación:
Se dice:
…No se mata al toro en la arena para satisfacer un placer malsano. Es al contrario el revelador de calidades y valores esenciales – compromiso, valor, inteligencia, creatividad, solidaridad… – y permite a millares de aficionados de comulgar juntos en torno a una idea simple: el hombre triunfa del caos elevándose sobre su condición, y esta experiencia de fuerte connotación metafísica permite a veces a los que lo viven de probar un sentimiento de eternidad.
El respeto a la vida de todo ser vivo nos enseña que:
Esta idea, asociada a las interpretaciones medievales metafísicas y misticismo religioso, no es más que la negación de aquello que dicen reivindicar: la racionalidad.Nosotros no negamos que tenemos grandes diferencias respecto al resto de mamíferos, afirmamos que nuestra racionalidad, la capacidad de juzgar, de pensar, de autogobernarnos, de darnos leyes y costumbres que promuevan nuestro mejoramiento y crecimiento… nos hace diferentes. Nos reconocemos con un extra que nos diferencia de los animales y a la vez nos une al destino de la humanidad, por lo que nos dota de una innegable responsabilidad hacia nuestra vida, hacia nuestras decisiones, hacia nuestro entorno.
[...]
La dualidad naturaleza-cultura (que los taurinos dicen reflejar en la lidia del toro, en la lucha del orden frente al caos) puede ser éticamente admisible desde una mirada anthropo y etnocéntrica que separa hombre-naturaleza; pero no es éticamente admisible desde una mirada que trasciende al hombre y lo incluye en el mundo de lo natural. Para los aficionados a las corridas de toros antropocéntricos, el hombre racional lucha contra el caos para restablecer el orden a través de un acto que, estéticamente místico, purifica y aclama al hombre por sobre la naturaleza brutal como orden creador: el sujeto transforma al objeto, la res cogitans moldea la res extensa.
Para nosotros, que no privilegiamos a la especie humana desde bases metafísicas, sino que permanecemos abiertos a la aceptación de los animales, de la naturaleza y del hombre mismo como parte de lo vivo, la lidia es un acto irracional, donde el hombre niega ser parte de la naturaleza al destruir de manera arbitraria y cruel a un ser sintiente, con intereses y con el derecho a que no se le inflija sufrimiento.
¿Qué podemos hacer?
Levantemos nuestra voz de propuesta de manera tajante pero educada. Ataquemos ideas, no personas. Esta es la lista de emails donde podemos dirigirnos para expresar nuestro rechazo. Erradiquemos esta costumbre, que nuestros hijos no vean nunca a un hombre vestido de luces matando artisticamente a un animal.
Por úlltimo, les dejo con las palabras de Mahatma Gandhi: “Una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.”

Erm… ya te cacho Lex, tienes toda la razón, el paréntesis “(irony off)” tenía que haber sido ubicado justo antes de la frase “el que me gusta es el Lex
” Porque no fue irónico pero sí picante. En todo caso te acepto el paseo en corcel blanco, podemos ir oyendo Dragon Force (power metal revival).
Y ahora sí ya me desvié aún más del tema. Lo lamento. Bueno, pero decidí adelantar un post sobre animales que estaba planeado para mucho después.
Hola Pitonizza:
La ley de Godwin no puede aplicarse debido a que: “Todo uso intencionado de la ley de Godwin tiene efecto nulo.” pero, y más importante, fui explícito en NO comparar el ambientalismo con el nazismo, por el contrario dije que la referencia a Hitler prueba que no necesariamente las personas que aman animales aman a seres humanos, por lo que al no comparar ambientalismo y nazismo y al contrario, haber expuesto evidencia de que la premisa del Silvi es errónea (quien ama a los animales ama necesariamente a seres humanos), NO puede aplicarse la ley de Godwin. Dije claramente: “no digo que el ambientalismo sea una visión hitleriana, sólo digo que no es cierto que los amantes de los animales sean precisamente respetuosos de sus semejantes.”
Buen intento Pitonizza, suerte para la próxima ;-)
Silvi: no estoy obsesionado contigo (y este invento tuyo es para evadir respuesta a mis comentarios) pero ews que sólo Pitonizza y tu presentan argumentos, y a los que insultan y quieren “conversar” personalmente conmigo prefiero no pararles ni bola. En fin, lo de obsesionado te lo has inventado -y creído- tu, igual que lo de déspota y vanidoso ¿te suena familiar el término psiquiátrico “proyección”? porque para vanidosos están el que sabemos en Carondelet y aquellos que gustan de despotricar contra las formas de vida de otros y por consiguiente intentar regular e imponer SUS ideologías a los demás (no hablo de la autora del blog pues de sus buenas intenciones no tenemos dudas), y para déspotas están quienes promueven la existencia de un Estado, no otra cosa que una organización basada en la coerción y la fuerza, para que imponga el socialismo o alguna otra inutil ideología sobre los demás, nos guste o no.
Para acusarme de déposta deberás proveer pruebas y lo mismo para vanidoso, aunque acepto que sí estoy orgulloso de lo que hago y pienso, pero aún así todos los días trabajo para hacer mejor las cosas que ayer ¿orgullo? pues sí, me acuso yo mismo ¿vanidoso? para nada, sólo uso agua, jabón y champú.
Insisto señor don Danny, lea bien antes de escribir:
¿Dije que el hecho de alguien sea bondadoso con los animales es prueba de que tenga que serlo con los seres humanos? No. Dije que si una persona es capaz de ser cruel con un ser indefenso, humano o no, difícilmente se va a deterner ahí. Lo que estoy valorando y criticando es el maltrato hacia los animales. ¿Sabías que para medir las sociopatías uno de los criterios de valoración es comprobar la actitud del individuo hacia los animales? Sí, la crueldad contra los animales es, entre otros, uno de los indicios que llevan al diagnóstico de las sociopatías. Tomado de mis apuntes de psiquiatría forense.
Si no estás obsesionado conmigo (uf!) no me menciones cuando yo ni siquiera he intervenido como hiciste en tu primer comentario en este post ;)
Suerte señor humilde y tolerante.
Hola Pitonizza! te leo frecuentemente, pero no soy de las que comenta, en éste caso quería agregar que gracias a la difusión de ésta “cadena” por parte de PAE y de tu blog, y seguro por otros medios, los dichosos concejales desistieron de la idea de declarar a los toros como Patrimonio Cultural de la Ciudad. De alguna forma hemos aportado.
Saludos,
Yo creo que las corridas de toro son una escusa mas para que los aburguesados serranos dejen de trabajar por una semana… apuesto a que se emborrachan tanto que ni si quiera se fijan que hay un animal siendo torturado! ja!
Coro
“¿Sabías que para medir las sociopatías uno de los criterios de valoración es comprobar la actitud del individuo hacia los animales? Sí, la crueldad contra los animales es, entre otros, uno de los indicios que llevan al diagnóstico de las sociopatías”
Pues no, no lo sabía, prueba de que todos los días se aprende algo. ¿Entre tus apuntes existe algo sobre la actitud del individuo sobre su complacencia con los impuestos y las acciones coercitivas de un gobierno? la pregunta no tiene nada de irónica, simplemente la psiquiatría forense no es mi campo y tengo dudas sobre la objetividad de algunos artículos sobre ello.
Tomando por aceptado el argumento, cabe decir que este no invalida mis argumentos ya que si el maltrato a los animales fuese medible objetivamente y fuese catalogado como síntoma de alguna patología, el hecho de estar “enfermo” no es en sí una afectación a los derechos de otras personas ni motivo para liquidar una celebración popular vía fuerza pública. Si por ejemplo, un artista tuviese un problema psiquiátrico y se pusiese a ilustrar un mural haciendo apología del Ché Guevara, de Hitler y de genocidios soviéticos o nazis, esto en sí no es una afectación a los derechos de otros, aunque su arte nos resulte pueril. El sólo hecho de estar enfermo mentalmente no es mérito para enviar a alguien a la cárcel o de limitar sus acciones pacíficas y voluntarias, aunque estas no sean de nuestro agrado. ¿o acaso tu multarías por sus groserías a una joven con síndrome de Touret?
Los toros siempre me parecerán un espectáculo desagradable pero no creo que deban ser prohibidos, hacerlo violenta varios derechos civiles: de propiedad privada (el dueño de los toros y de la plaza), libre tránsito (asistir a un espectáculo), libre empresa (el espectáculo en sí), libre expresión (nos guste o no, las corridas son un espectáculo cultural), de contratación (adquirir/vender boletos, adquirir/vender ganado, prestar el local, pautar publicidad).
La prohibición y regulación de espectáculos y de sus contenidos es FASCISMO. Y si lo que quieren ustedes Pitonizza y Silvi es cambiar la actitud de la gente hacia los animales, empiecen por no demonizar a los espectadores y mas bien promuevan alternativas como los toros de pueblo.
Fé de erratas: donde dice “acciones pacíficas y voluntarias” debería decir: “acciones pacíficas y acuerdos voluntarios”
Danny dice: “no creo que deban ser prohibidos, hacerlo violenta varios derechos civiles: de propiedad privada (el dueño de los toros y de la plaza), libre tránsito (asistir a un espectáculo), libre empresa (el espectáculo en sí), libre expresión (nos guste o no, las corridas son un espectáculo cultural), de contratación (adquirir/vender boletos, adquirir/vender ganado, prestar el local, pautar publicidad).
Los derechos de los demás, cualquiera sean estos, se detienen cuando atentan contra los derechos de otros. ¿Los derechos de los animales están bajo los derechos civiles? ¿El hombre como amo y señor de la naturaleza puede abusar de un animal para saciar sus instintos asesin…perdón, seguir esa “tradicion cultural”, enriquecerse organizando ese tipo de espectáculo? Dejemos de lado los sentimentalismos, que suelo usar. ¿Donde queda la ética? ¿El humanismo? ¿La compasión?
Debería prohibirse. Debe prohibirse. En un mundo ideal, el hombre trata bien a sus animales, que al fin y al cabo, son sus hermanos menores de evolución.
“Entre tus apuntes existe algo sobre la actitud del individuo sobre su complacencia con los impuestos y las acciones coercitivas de un gobierno?”
O sea… qué pasó… eso estuvo fuera de lugar, bajo y “turro” hasta para ti Danny. La falta de lógica de esa pregunta es tan evidente que no me voy a molestar en analizarla. Consulta cualquier manual de psiquiatría forense. O para hacerlo más pop, lee los análisis psíquicos del personaje Hannibal Lecter y su actitud cruel y despiadada hacia los animales, desde niño.
¿Por cierto, hasta cuándo salimos con lo de los nazis?
Son sencillamente cosmovisiones distintas, no sólo distintas si no opuestas. No hay acuerdo posible. Yo no creo que el hombre y su propiedad sean el centro del universo. La propiedad al fin y al cabo es un invento cultural, nadie me va a convencer de que es algo connatural al hombre, porque todo en la vida del hombre, salvo lo biológicamente determinado, es cultural. En cualquier caso si el derecho es un sector de la vida humana objetivada llamado a realizar ciertos valores a través de la regulación de las conductas, tiene que tender necesariamente hacia lo ético. La crueldad hacia los animales está fuera de toda ética porque si partimos de la base universalmente aceptada de “no hacer daño” pues no podemos aceptar que se lesione a otros seres vivos.
La verdad es que mientras más te leo más segura estoy de mis convicciones y de que ante todo y pase lo que pase, no quiero nunca llegar a pensar de una forma tan poco sensible, que pone siempre como prioridad “la empresa”, “la propiedad”, “el mercado”.
Voy a darle un beso a mi perro.
Silvi:
Si la respuesta a la pregunta que te hice es tan evidente ¿por qué no me respondes? digo yo, porque si hay estudios acerca de la emoción y su influencia en la toma de decisiones económicas o sobre lealtad de marca y las zonas del cerebro que responden a este particular ¿por qué no podría haber un estudio sobre la actitud de los individuos frente a la violencia de los estados? lo tuyo fue una evasiva (de nuevo), te ves sin argumentos y sales con que “uy esto es tan evidente que no voy a responder”. Simplemente podrías decir “no lo sé” y quedamos en santa paz, en cambio, tu evasiva sólo te pone como la persona que no está preparada para afrontar un debate o al menos aceptar que no conoce todo (y yo no conozco muchas cosas).
Lo del fascismo será recurrente ad-infinutum ya que la violencia característica del estatismo socialista y el estatismo nacional-socialista es la misma, las comparaciones son válidas, incluso los actores son los mismos (Mussolini fue primero activista del partido socialista, Perón fue ícono de la izquierda durante mucho tiempo), ambos movimientos estatistas, fascismo y socialismo son las dos caras de una misma moneda, incluso fueron hermanados durante la II guerra mundial (pacto Molotov-Ribbentrop) para repartirse Polonia.
El hombre no es el centro del universo pero sí un fin en si mismo, el hombre es una entidad existente en la realidad objetiva, sus derechos no pueden ser menoscabados en nombre de un constructo etéreo llamado clase, sociedad, raza, etnia o lo que fuere, estas sí construcciones culturales subjetivas y cuya existencia incluso es puesta en duda.
La propiedad es el más importante de los derechos del hombre y es indisoluble de la naturaleza humana, porque para empezar, la vida es la primera propiedad del hombre y todo lo que el hombre en su esfuerzo desarrolle es de su propiedad a menos que decida intercambiarla, donarla o abandonarla. Erosionar el derecho de propiedad es la base de la tiranía ya que desprender al hombre de su propiedad sólo es posible mediante métodos violentos (lejanos a los métodos voluntarios de intercambio, donación o legado). Desprender al hombre de su propiedad implica que el fruto de su esfuerzo ya no le pertenece, por tanto su libertad está en entredicho y si su libertad está menoscabada implica que su propia vida ya no depende de sí sino del arbitrio de otros.
Pero incluso usando el argumento espurio de que la propiedad es un constructo cultural, incluso bajo esa falacia, la propiedad de una persona sólo puede ser separada unilateralmente mediante la fuerza, no importando si el inico de la fuerza es también una práctica cultural, y en ello no hay nada de ético.
En cuanto al derecho, bien entendido, el derecho buscar hacer justicia y justicia es dar a cada quien lo que le pertenece, ese “quien” es una entidad real y sujeto ético, el “quien” no es un concepto salido del hígado de algun demagogo, el “quien” tiene nombre y es una persona de carne y hueso, existe en la vida real. Dar a cada persona lo que le corresponde no implica regular su conducta y sus acciones a menos que estas violenten la propiedad (y todo derecho es necesariamente una derivación de la propiedad) de otras personas.
Un animal no es un sujeto ético (con la posible futura excepción de chimpancés, bonobos, orcas y delfines), un animal no puede hacer ni transmitir un juicio de valor, tampoco considera las implicaciones de sus actos sobre otros ni asigna valor a esas implicaciones. Un animal no especula ni es capaz de concebir símbolos abstractos y complejos como propiedad, derecho, contrato, corresponsabilidad, consecuencias, etc. Es por eso que los animales son objetos de derechos no sujetos de derecho, aplicarles lo contrario es una tergiversación del derecho, un atropello a la razón y un absurdo (salvo las futuras excepciones ya anotadas).
En el futuro incluso los robots tendrán derechos una vez llegados al nivel de cómputo necesario para generar conciencia y sentido de moral, sin embargo, y mientras el límite de la ciencia no nos muestre lo contrario, los animales y los robots son entidades biológicas o inanimadas que no poseen derechos sino que son propiedad de quienes los han capturado, adquirido o fabricado.