The Naked Office

¿Qué habría de divertido al ver las labores cotidianas de una oficina?… lo divertido es que todos estén desnudos. Los programas de televisión en formato “reality” son el sueño de todo productor. No hay que contratar guionistas, ni actores, no hay que pensar en tramas ni argumentos. Solo tener una idea, conseguir cobayas, perdón, gente interesada en ganar sus 15 minutos de fama, y un equipo de cámaras filmandolo todo. Esto fue lo que pensó la cadena Virgin 1, al hacerle la propuesta a una empresa de diseño para transformar el Casual Friday en un Naked Friday.

Sin ánimo de señalar lo ético o amarillista del asunto, ¿qué tanto esconden las ropas? La ropa no solo cumple una función de protección a las partes más nobles del cuerpo humano. Hay mucha simbología alrededor de las prendas. Usamos la ropa para seducir, para marcar jerarquías, para resaltar o para pasar desapercibidos. Muchas veces resulta más erótico un escote que la visión completa de una teta, un pequeño hilo asomando indiscreto, que un esfinter mostrado frontalmente. Pero no hablamos de erotismo aquí. Es el trabajo diario donde tus compañeros estarán desnudos.

Poniendose en el otro punto de vista, sería desconcertante y muy difícil de no mirar a los demás. El ojo es curioso, no podría evitar ver que escondían los pantalones de mis compañeros. Creo que los ojos se me irian tras sus gluteos, pues admitámoslo, esas redondeces son bastante agradables a la vista, solo convencionalismos absurdos le han dado ese tinte morboso a las nalgas tanto masculinas como femeninas. Y sin ser lesbiana, no podría dejar de mirar otras mujeres. Sobre todo sus pechos. ¿Por que los hombres pueden sacarse la camisa sin sentir verguenza, y nosotras usamos nuestras manos para tapar nuestras ubres? Supongo que este punto es meramente cultural, pues aún actualmente existen tribus donde las mujeres usan solo taparabos. El brassiere es un instrumento de tortura que solo sirve para destacar las tetas, levantarlas, juntarlas, aprisionarlas, ponerlas en exhibición. Bueno, también son un soporte necesario, en especial cuando están llenas de leche y pesan… fue imposible para mi ir sin sostén durante la época de lactancia. Pero por lo general, los sostenes son un fetiche, que duele… sí señores, los sostenes lindos que uds admiran duelen, pican, llevan un alambre en su interior, y son caros. Incomodos y caros.

El cuerpo humano en general es hermoso, perfecto, hecho para seducir. Sin embargo, soy de la idea de guardar pedacitos para brindar en la intimidad, para aquella persona especial. No podría participar en un reality así.. y tú… ¿te despojarías de tus vestidos frente a tus compañeros de trabajo?

Fuente

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

Mis libros

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

(Visited 34 times, 1 visits today)

(Visited 34 times, 1 visits today)

Facebook comments:


Comments

  1. En una sociedad nudófoba por excelencia como la nuestra, la incomodidad se origina en la aún vigente ideología pelucona-católica y en el sentimiento de insuficiencia al no poder emular los ideales anoréxicos-siliconados de la sociedad de consumo.

    Permíteme llevar tu pregunta más allá: ¿Qué pasaría si el Ecuador entero estuviera desnudo al mismo tiempo?

Leave a Reply