Transmutación Sexual

Toda la energía que se genera durante un encuentro sexual puede encaminarse o sublimizarse si bien cabe el término, para alcanzar una unión de cuerpo, mente y espíritu, y obtener resultados que a los yoghis les puede tomar años de meditación. Durante la relación sexual, hombre y mujer unen en primer lugar sus chacras sexuales (el momento del contacto genital). La energía del hombre la recibe la mujer, por ello sabemos que las mujeres receptamos la energía masculina. Esta es la razón por la cual las mujeres “after sex” tenemos ánimos y deseos de conversar, mientras que el hombre, al haber depositado toda su energía en su mujer, francamente desea dormir (¿sí o no, chicos?).

Bien, retomando el momento del primer contacto, si este coito se da en condiciones solo físicas, sin haberle dado mayor importancia a chacras superiores (como el cardíaco o el coronario), la energía no se subliminiza, es más, puede estancarse. Este es el típico caso de las relaciones casuales, de una noche, con una prostituta, stripper, vacile sin importancia o whatever. Pero, tomando el ejemplo de una pareja que se ama, cuyas almas son gemelas y han vivido romances en otras reencarnaciones, es posible que el primer contacto que hayan tenido no sea genital (en los chacras raíz o sexual) sino superior, (en los chacras coronario o cardíaco). En otras palabras, una pareja formada por las dos mitades de un todo (almas gemelas), primero unen sus corazones y espíritus, para después unir sexualmente sus cuerpos.

La parte física es la consecuencia, no el fin, en parejas formadas por almas gemelas. Un encuentro sexual entre estos seres (almas gemelas) puede lograr el despertar del Kundalini, con un efecto de divinidad inexplorado por la mayoría de los occidentales. Dicen los textos sagrados del Kamasutra, que en cada encuentro es necesario armonizar, sincronizar las respiraciones. Unirse y conseguir igualar los latidos cardíacos. Cuando la vorágine desenfrenada de la pasión llegue a su punto máximo, segundos antes del orgasmo, el hombre debe controlar la emisión de semen, para evitar el escape de energía, y poder conseguir el “orgasmo eterno”. Supongo que tendrían que valerse de fuerza de voluntad, como hacia Homer J. Simpson para evitar caer en la tentación con Margo Zavala (piensa en algo feo, piensa en algo feo)…

Bien, en el momento que el hombre logre dominar su eyaculación, puede continuar su faena y disfrutar por mucho más tiempo el intercambio sexual con su mujer. Si en ese momento la pareja se mira a los ojos, para luego abrazarse de manera que sus chacras cardíaco y sexual estén en contacto con los similares de su pareja, sentirán como la serpiente que duerme en la base de la espina vertebral (kundalini) se despierta, irrigando de energía cada uno de los 7 vórtices energéticos que existen en su longitud. Este sería un momento mágico para la pareja momento, para engendrar, para crear lazos que no se romperán jamás. El prometido “orgasmo eterno”.

© 2016, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

(Visited 153 times, 1 visits today)

Facebook comments:


Leave a Reply