Tu cuerpo y tú

Priscilla Locke

La pasión que se le imprime a alguna actividad de la vida determina qué tanto éxito se tendrá en ese ámbito. Desde que le presté más atención a la parte física -tanto mi apariencia externa, como mi salud-, mi vida ha mejorado tanto, que muchas personas me empezaron a preguntar qué estaba haciendo, que si me había operado, que me mantengo joven y mejor que años atrás. Con este antecedente, retomo el sitio que construí hace un par de años, Tu Cuerpo y Tú, esta vez, con una visión más amplia, y mostrandome como ejemplo.

El cuerpo es parte evidente de quienes somos. Quien diga que es superficial hablar de maquillajes, peinados, moda y uñas, o tiene una percepción equivocada de lo que ser hermosa significa, pues ser bella no es sinónimo de ser tonta; o es una persona asceta en extremo, que solo le presta atención a su “parte espiritual”, despreciando el aspecto externo, que a ciencia cierta es el que todos ven.

Me centro solo en mi belleza interior.

Sí, pero es importante que lo exterior atraiga, y justamente es atractivo el cuerpo saludable y cuidado.

Con esto defiendo mi derecho a como mujer, de hablar de uñas, vestidos y cuidados del cabello, sin convertirme en una persona vacúa, sin mayores preocupaciones o contenido intelectual limitado a como combinar colores para verse más bonita.

Bonita e inteligente: es posible.

Si no nací bonita, seré lo suficientemente inteligente para destacar lo bonito que tengo, y hacerle creer a la gente que nací bonita.

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