Una piedra en mi zapato

Ayer tuve que caminar un rato. Mientras lo hacía, noté que una pequeña, insignificante, mínima piedrecilla inerte y sin vida se había alojado en mi zapato. Dada la imposibilidad de poder detenerme, sacar mi zapato y sacudirlo de esas basurillas, tuve que soportar por algunos momentos tortuosos esa molesta intrusión en la vida de los dedos de mis pies.

De nada serviría pedirle a la piedra que no me moleste. Su nivel de raciocinio no está al nivel de un humano, es un ente sin vida, no me entendería si me dirijo a ella y le digo, con todo cariño: “piedrita, no me jodas, quiero caminar y no me dejas avanzar con comodidad”. La solución es sacarme el zapato, sacudirlo y… sí, es lo lógico, pero dadas las circunstancias, ya lo dije más arriba, no podría detenerme.

Pero el intento de caminata es infructuoso, mi buen humor se acabaría, inevitablemente me enfadaría, bajaría la velocidad, sin avanzar… todo por una miserable e insignificante piedra en mi zapato. Asi que, qué diablos me importa sacarme mi zapato delante de todo mundo, es hora de decir, basta, hasta aquí jodiste, me niego a resignarme a que algo tan infimo impida mi caminar. Me quito mi zapato en plena calle ante la mirada de las otras personas que al parecer no tienen algo más importante que hacer que mirar a una mujer haciendo equilibrio mientras sacude su zapato. Así, libre de intrusiones, pude caminar y llegar a mi destino sin tener que soportar una piedra en mi zapato, pues ciertamente no voy a vivir con esa molestia toda mi vida ¿verdad?

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

Mis libros

© 2009, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

Si gustas, deja una propina para este artículo.

(Visited 85 times, 1 visits today)

(Visited 85 times, 1 visits today)

Comments Closed

Comments

  1. Mientras me dure el resentimiento seguiré siendo la piedra en tu zapato, muy buena tu metáfora y analogía! Ya no quiero seguir resentido, pero no puedo olvidar. Me duele, como si me hubiesen aplicado un hierro candente en la piel, o me hubiesen arrancado la mitad del alma.

    • A ver, el colmo del egocentrismo, creer que escribo analogías para ti. Anonymouse es la puerta de ingreso de atrás. ¿No te molesta entrar en un lugar donde no eres bien recibido? No vuelvo a aprobar comentarios offtopic.

      Acabo de poner la url de anonymouse en la lista negra de wordpress. Todo comentario que llegue desde la oscuridad de ese proxy, irá directo al spam y no lo leeré nunca. 😀

      ¡Dios bendiga a Matt Mullenweg por mi WordPress!

  2. No es necesario que aclares nada a nadie Diosa, me consta la ampolla que te hizo esa piedra. Para la proxima que debas hacer cosas, pideme el carro o yo te llevo.

    • No sé manejar 😛 soy una bestia. ¿Serías mi chofer? Mañana tengo mil cosas que hacer en todas partes y pensaba caminarme Guayaquil de norte a sur.

Los comentarios se han cerrado.