Y tú ¿sabes quién eres?

Cuando te preguntan quién eres, por reflejo dices el conjunto de letras que conforma la definición de tu individualidad. Pero cuanto te preguntan a fondo quién eres, ¿lo puedes contestar con tu nombre? Hay muchas personas que se llaman igual y son diferentes. Un nombre propio no es definición. Cuando un desconocido en un entorno conocido te pregunta “quién eres” tu respuesta no siempre va a ser igual. “Quién eres” se contesta en estos casos con el rol que desempeñas que supones le interesa al que te pregunta. Si te lo preguntan, tu respuesta al “quién soy” va a variar de acuerdo a quien te pregunta. Por ejemplo, si llegas a una recepción de un consultorio medico, a la persona encargada no le dices quien eres según tus “dolencias”. A ella le interesa quien eres según el formulario de pacientes que tiene que llenar. Es lo único que le interesa de ti a cualquier persona “for default“.
En un entorno público como en un parque o un estadio, un edificio estatal o una calle transitada, las personas alrededor son como extras, a veces incluso son como parte del decorado, hay quienes no se percatan de la presencia de otros, y obviamente que no les interesa quienes son. En cambio, cuando estos entornos involucran a otros y las interacciones se vuelven frecuentes o relevantes, intentamos averiguar “quien es” esa persona que llamó mi atención. Y si a esto añadimos las intenciones, habrán algunas personas que se van a interesar en saber quién eres, desde un novio celoso, hasta a la nueva vecina. Cada quien se interesa en quién eres por las intenciones que tenga. Sin embargo, a quien más le debería interesar quien eres es a ti mismo.
“Quién eres” es una pregunta que no se contesta solo con referirte a tu edad, sexo, tendencia sexual, etnia, nivel cultural, estado financiero, aunque muchas veces contestamos quienes somos respondiendo otras preguntas. O contestamos en nombre de colectivos. Otra forma de contestar mal el “quién eres” implica mencionar lo que tienes o lo que haces. También hay situaciones temporales que a veces se funden con el ser, sobretodo condiciones muy relevantes como estar embarazada, enamorada o enferma. Pero esos son estados, no representan tu SER.
Como persona básicamente tenemos 3 acciones: hacer, tener y … adivinaron: ser.
Confundir el “tener” con el “ser” conlleva a frustraciones cuando pierdes tus posesiones, o cuando se te dificulta adquirir más. Dejas de apreciar el presente para añorar algo que no tienes. O te preocupa perder lo que tienes. Caes en las trampas del consumismo y te vuelves una rata en una carrera por tener más cosas o pagar deudas, una carrera que te anula. Separando el tener del ser, pone las cosas en perspectiva dándole la importancia que merece tu SER.
Confundir el “hacer” con el “ser” te limita. Si crees que una persona en el rol que juegas en la sociedad no “hace” algo por ser “indebido” te estás limitando. Si te cohibes en tus gustos y preferencias para encajar con tu entorno o zona de confort, te estás limitando. Si juzgas a una persona por lo que hace aunque esa persona con su acción no afecta directamente tu vida, te estás limitando, porque el prejuicio es un límite mental. Separando el hacer del ser te da nuevo valor, el que tienes como persona, como ese SER individual aunque haga cosas que muchos otros hacen.
Muy importante además resulta entender las circunstancias y separarlas del SER. No somos lo que estamos. Situaciones a veces muy serias como enfermedades desastrosas o accidentes imprevistos nos alejan de quienes somos al ponernos en un estado de depresión o ira. El dominio de esas emociones ya sea por vias personales o con ayuda profesional es indispensable para liberar a tu ser de la carcel de preocupaciones. Las adicciones también son estados que perturban el descubrimiento del ser, y también deben ser reconocidas y controladas.
Otra cosa indispensable para descubrir tu SER es reconocer cuales ideas son originalmente tuyas y cuales han sido indoctrinadas e interiorizadas en tu ideario. Debes mantener tus ideologias siempre separadas de tu ser, que una ideología nunca te dicte que hacer o querer tener. Eso lo debería dictar tu SER.
¿Qué es el “ser” entonces? Tenemos que despojarnos de las máscaras que nos hemos ido poniendo en la vida y reconocer la sensibilidad, la empatía, el reconocernos en los demás. Reconocer nuestras flaquezas para entender nuestros ritmos, y apoyarnos en nuestras fortalezas. Hay que prestarle seria y completa atención al tipo de persona que eres: si eres de exteriores o más de estar en casa, si te gustan las fiestas y la algarabía. Todo lo que te divierte es parte de tu SER. Por eso es importante jugar y convertir a estos juegos en métodos de autoconocimiento.


Cuando sabes quién eres eliges mejor tu profesión, lo cual te dará un empleo que te llene de satisfacciones profesionales. Cuando sabes quién eres, eliges más acertadamente tu pareja, se pueden relacionar de forma muy intima a niveles que no se pueden comparar con las relaciones con cualquier otra persona. Una vida de pareja feliz te llena de plenitud.
Cuando conoces tu SER te vuelves inmune a propagandas, sectas o lavados de cerebro. Quien conoce su SER no se deja inyectar ideas ajenas, pero es suficientemente honesto intelectualmente como para reconocer una idea errada y simplemente cambiarla. No se aferra a ideas caducas para no traicionar la coherencia con lo que ES.
Cuando reconoces tu SER no te dejas abatir por críticas ajenas. No necesitas un tratamiento especial, tú sabes quien eres y no esperas reconocimiento ajeno, porque tú ya te reconociste y con eso te basta. Cuando reconoces tu SER no te dejas nublar por alabanzas o la admiración ajena, pues estas consciente de lo falible de ser humano, y dejarte llevar por adulación ajena te pone en desventaja pues el endiosarte te aleja de tu esencia como SER HUMANO.
La vida es la oportunidad que tenemos para conocernos. Vivir experiencias diferentes, explorar lugares diferentes, nuevas rutas. Mudarse de ciudad, cortarse el pelo como nunca lo habría imaginado. Aceptar los obstáculos como parte del juego. Y esperar esa gran recompensa que es llegar a conocerte y darte la vida que te hace feliz.

© 2015, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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Comments

  1. No, ni idea quien soy en verdad…
    ….ya que al final me divido en 5 alter-egos que uso en internet, pero ni idea quien soy

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