Ya no le temo a las alturas

En mi infancia, fui una niña normal, hasta los 11 años, era de estatura media. En el colegio de monjas en el que estudié, la estricta disciplina nos obligaba a ubicarnos siempre en “orden de estatura”, así es que siempre me mantuve en una talla promedio. Sin embargo en el invierno de 1985, creo que el fenómeno de El Niño, me afectó de manera que crecí desmezuradamente. Cuando las monjitas me ubicaron en el aula, dejé de largo a todas mis amiguitas. Todas me daban al hombro. Así seguí creciendo hasta que a los 15 años, ya medía 173 cm. Mucho más alta que cualquiera de mis pretendientes, en mi quinceañera fue la única que cambié las pantuflas por zapatillas igualmente bajas.

Mi mamá veía mi estatura como una ventaja: “no necesitas tacones, solo las mujeres bajas los usan”. Yo nunca la contradije, y me quedé usando zapatillas tipo bora-bora mientras todas mis amigas patuchas se lucían en sus hermosos zancos. En esos años seguí creciendo un par de centímetros más, y sin aumentar kilos, me puse esquelética, así que para evitar el ridículo de dar con mis  huesos contra las baldosas, le agarré verdadera fobia a los zapatos de más de 3 puntos.

Casi pisando los 40, que encontré el amor de mi vida, quien mide casi 2 metros, y gusta de verme vestida de manera provocativa, pues la voluptuosidad ha llegado a mis huesos, me animé a usar tacones. Poco a poco fui subiendo, sin importarme tropezarme con los cables de alumbrado público, ¡ya aprendí a caminar!

Consejos para caminar con tacones:

Si has sufrido la fobia a las alturas que yo padecí por décadas, te puedo dar ciertos tips para pisar firme sin miedo a tropezarte. Es lo que yo hice para caminar bien alto:

Compra zapatos altos baratos. No te importe la calidad, son para usarlos en la casa. Empieza gradualmente, primero media hora, luego 2 horas, y así. Así mismo, empieza con tacones de 5 centímetros y a medida que los vayas dominando, anda subiendo.

Tu postura debe ser erguida. Sí, ya sé, encorvándose uno cae desde menos alto, pero no es precisamente elegante. Imagina que te tragaste una espada: columna recta.

Da pasos pequeños cuidando de pisar primero con el tacón y luego con la punta del zapato. Ensaya en tu casa, hasta que domines el ritmo y lo hagas sin pensar. Cuando agarres seguridad, puedes ir “alargando” los pasos. Imagina que eres una gata, que camina de puntillitas, muy elegante, un pie adelante del otro.

Caminar en la casa no es lo mismo que “caminar largo”. Cuando ya domines los tacones en tu casa, anímate a salir con tus tacos. Da caminatas de al menos 100 metros.

Cuando ya te sientas completamente diestra, atrevete a salir a la calle con tacones. Usa primero plataformas, luego atrévete con tacones altos gruesos y finalmente, lánzate al ruedo con los tacos de aguja, stilettos.

como caminar con tacos

Recuerda la regla: mientras más pierna muestres, más altos deben ser tus tacones. Si usas faldas largas del estilo hippie chic, pues quédate con tus flats. Sin embargo, eso no quiere decir que renuncies a tus tacones: lucen increíbles con skinny jeans.

Caminar con tacones es una habilidad que se puede adquirir con la práctica. Nunca pensé que yo pudiera hacerlo, y lo he logrado. Todavía no me he caído, pero supongo que puede pasarme, y si me pasa, mi única salida es limpiarme el polvo y levantarme.

© 2013, Pitonizza Punto Com. Licencia de uso: Atribución-SinDerivadas CC BY-ND

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